AUTÓNOMOS EN ESPAÑA

Artículo publicado el 24 de Marzo de 2015
Artículo publicado el 24 de Marzo de 2015

Emprendimiento, espíritu aventurero o innovación son algunas de las palabras más repetidas en prensa, radio, televisión y redes sociales de los últimos cinco años porque hacerse autónomo en este país es todo un acto de valentía con los tiempos que corren y los impuestos que esprintan.  

Parece que políticos y distintos agentes sociales se hayan puesto de acuerdo para fomentar el do it yourself más que nunca, pero los datos son aplastantes: el número de afiliados de autónomos a la Seguridad Social se situó por debajo de los 3 millones por primera vez desde 2006.

400 Autónomos menos al día

Unos 400 autónomos en España al día deciden abandonar. Según organizaciones de este colectivo como la Federación de Trabajadores Autónomos (ATA) o la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), solo el pasado mes de febrero se perdieron 11.118 afiliados y la cosa promete.

Las bases de cotización a las que están sometidos estos valientes, porque quien apuesta por dicha hazaña, es un héroe, son asfixiantes: en 2015, la base mínima de cotización anual ronda los 884’40 euros, mientras que la máxima alcanza los 3.606 euros.

¿Qué diferencias existen entre ambos límites? Las posibles prestaciones sociales por bajas médicas, imposibilidad temporal, accidentes, maternidad y lactancia. Teniendo en cuenta que el 80% de los autónomos en España cotiza la mínima opción, por la que solo tendrían derecho, en una conjunción de astros, a unos meses de 220 euros mensuales por bajas varias…¿Se puede estar más desamparado?

La franquicia, una pequeña esperanza

Teniendo en cuenta que ni las instituciones públicas, ni los distintos gobernantes locales, regionales o estatales toman cartas en el asunto, las iniciativas privadas como franquicias.es se presenta como vía de posibles soluciones para un sector muy castigado por la crisis.

Marcas creadas, con imagen segura, conocidas y con requisitos exigentes que explican el alto porcentaje de éxito de sus negocios. Según la RAE, se trata de una concesión de derechos de explotación de un producto, actividad o nombre comercial, otorgada por una empresa a una o varias personas en una zona determinada. Inversión importante, pero apuesta cada vez más demandada en un contexto en el que el riesgo es altísimo para productos o servicios 100% inexplorados.

Impuestos en Europa                                                                                                                             España es uno de los países, junto con Grecia o Italia, donde las barreras económicas y cargas impositivas son más duras para los autónomos. Aquí, no interviene en absoluto el volumen de facturación de un autónomo, la cuota es fija y el IVA (21%) o el IRPF (19%) también. Según un estudio de UPTA, publicado en elheraldo.es, revisar la situación en otros países europeos y extracomunitarios es, como poco, frustrante. Juzguen ustedes.

Francia: durante el primer año de inicio de una actividad no se paga y sólo se tendría que pagar a partir del segundo año. Además, la cuota mensual es de 49 euros y no hay costos suplementarios por dar de alta la empresa. Si tu actividad requiere, según la ley, la matriculación en el registro mercantil y de sociedades o en el repertorio de oficios, la comisión de “Crea tu empresa en Francia” por la realización de este trámite es de 35 euros. En caso de dar de baja la empresa, el coste único de gestión es de 35 euros.

En Alemania se paga en concepto de Seguridad Social 140 euros y se puede eximir de su pago a los profesionales que no alcancen los 1.700 euros netos al mes, aunque se les exige el pago de un seguro de salud, con una prima de unos 200 euros al mes para cubrir asistencia sanitaria. 

En Inglaterra: se paga a la Seguridad Social a partir de que las ganancias sean superiores a las 5.595 libras y esto se elevará cuando los beneficios estén por encima de 7.605 libras. De esta forma, los autónomos que menos facturen pueden llegar a pagar tan solo 12 euros al mes. El autónomo también debe registrarse para el IVA si espera que la recaudación de su empresa será mayor de 77.000 libras por año.

En Estados Unidos: como no existe un sistema obligatorio de Seguridad Social no se paga prácticamente nada. Aunque hay que desembolsar unos 50 dólares mensuales más los impuestos que correspondan según los tramos y la actividad correspondiente.