Autoras británicas: sobre la vida en París y la escritura en Rumanía

Artículo publicado el 29 de Enero de 2010
Artículo publicado el 29 de Enero de 2010
Vivienne Vermes está trabajando en un texto autobiográfico, mientras que Denise Larking Coste está a punto de publicar una novela en francés. Ambas son británicas y pertenecen al grupo de escritores de 'Babel'

Ambas llevan viviendo en París desde hace 30 años. ¿Es el ambiente de habla francesa favorable para los escritores extranjeros?

VV: Llegué a París hace 30 años para pasar un largo fin de semana, en 1977, a la edad de 19 años, y desde entonces vivo aquí. Me quedé dormida en un sofá de la famosa librería Shakespeare and Company, en la orilla izquierda del Sena, y perdí el barco - tren nocturno que me llevaba de regreso a Londres. Al final pasé todo el verano en París, dormía en una pequeña cama tamaño pulga del primer piso de la librería, tuve que nadar por el Sena por una apuesta y gocé del dudoso honor de ser la (no remunerada) historiadora de la tienda. Gracias a eso pude conocer y entrevistar a escritores como Ferlinghetti, Allen Ginsberg, Ted Joans o James Baldwin ... Nunca más quise volver - en aquella época - a lo que era la Inglaterra gris y enrarecida de la incipiente era Thatcher. El ambiente de la lengua francesa es muy favorable para escribir en inglés por muchas razones. Solía estar muy involucrada en el mundo francés: tenía una pareja francesa, trabajé para una editorial francesa, tenía amigos en su mayoría franceses... Hoy en día estoy más cerca de la cultura británica. Voy a Londres al menos una vez al mes y me emociona ir a las librerías, leer los periódicos e incluso ver la televisión en inglés. En París es mucho más fácil desconectar y pasar el tiempo en mi propio universo creado.

DLC: Escribir en inglés supone la obligación de tener que enviar tu trabajo a los mercados anglosajones si es que quieres que la obra se publique, a menos que sea una obra bilingüe. Samuel Beckett encontró un hueco en Francia gracias a haber escrito en inglés y francés. De todos modos, hoy por hoy, el mercado francés es más abierto que el inglés a la traducción de obras de escritores extranjeros y, en particular, de escritores ingleses y americanos. Por contra, el mercado británico es bastante más hermético para los escritores franceses, ya que muy pocas obras francesas están traducidas.

Las dos han estado en Rumanía recientemente, ¿cómo fue trabajar con los estudiantes de allí?

VV: He enseñado escritura creativa en tres ocasiones en la localidad rumana de Sibiu y teatro de improvisación en Brasov. Los estudiantes son la razón principal por la que sigo volviendo. Su nivel de inglés es excelente y parecen tener un acceso maravilloso y rápido a la imaginación tan necesaria para este oficio, ya que la escritura brilla por su originalidad, sorpresa y honestidad. Tengo tanta motivación y es tan reconfortante que quiero aprovecharla con alegría, con la esperanza de que esa alegría haga mella en mí (y lo hace).

DLC: Me sorprendió el nivel tan alto que tenían del inglés, tanto escrito como hablado.

¿Cómo creéis que ha evolucionado Rumanía tras sus tres años en la UE?

VV: Los rumanos con los que pude hablar en Sibiu son demasiado inteligentes como para creer que en tres años iban a vivir el sueño de los países más desarrollados. Con la crisis reinante en los demás países europeos, en Rumanía se vive un gran temor de que, a medida que escaseen más los puestos de trabajo y la vida se haga más difícil en el resto de Europa, los rumanos que vengan del extranjero con su vida hecha no se adapten a los oriundos, lo que puede producir un incremento de las actitudes racistas. Por supuesto, estoy a favor de las mezclas culturales; mis padres son húngaros e irlandeses, me he educado en Inglaterra y vivo en Francia, como se dice en francés, "une belle salade".

DLC: Ser parte de la UE ayudará a Rumanía en el período de transición - que todavía se está llevando a cabo - del antiguo régimen al nuevo. El país tendrá que seguir unas reglas económicas y políticas que establezca la UE, lo que implica transparencia por ambas partes

¿Qué esperáis ver y experimentar en vuestra próxima visita a Rumania?

VV: La verdad tengo un poco de miedo de que la frescura que he encontrado en los alumnos sea sustituida por las actitudes del resto de Europa sobre la educación, donde los estudiantes están mucho más hastiados. La comunidad, la tradición, la familia... están siendo seriamente erosionadas en Inglaterra y, en cierta medida, en Francia. Lo que me gustaría es que no cambiara la belleza de las aldeas y las casas en la Maramures.

DLC: Me encantaría poder ver con mayor profundidad el desarrollo del país durante los últimos 20 años y pasar una noche en el Hotel Ingilterra, en Biertan. Estoy muy interesada en ver los pueblos por los que pasamos, las casas tan bellamente pintadas luchando contra otra realidad: la de la pobreza.

¿Tenéis algún consejo para los escritores que están empezando?

VV: Sobre todo vencer a los enemigos espeluznantes que dicen: "lo tuyo no es suficientemente bueno, "no tengo tiempo de leerlo", "nunca lo publicaría" ... Que imaginen un gran armario donde tirar todas estas voces negativas y que se pongan a escribir. Si piensas en la escritura, es un proceso mágico: una pluma y un trozo de papel. ¿Existe a caso un viaje más ligero?

DLC: Mi consejo es escribir un poco cada día. Aunque no tengan una idea concreta. Que no duden, que no den muchas vueltas a la cabeza, que escriban y escriban, sobre cualquier cosa que les venga al pensamiento. Seguramente los escritores que están empezando se sorprenderán de cómo funcionan las cosas. Si tienen una idea, perfecto, si no, no importa. Cada palabra tiene su propio peso y encontrará su lugar, algún día. ¡Y sobre todo hay que leer, leer y leer!

¿Buena literatura y lecturas para 2010?

VV: Moonlight en Odessa, por Janet Skeslien y Leviatán, de John Hoare - ganador del Premio 2009 Samuel Johnson de no ficción. Estoy esperando además otro libro de Anne Michaels (Fugitive Pieces). Y si Ian McEwan puede venir con algo tan bueno como Chesil Beach, seguramente haga cola para leerlo.

DLC: Brooklyn, por Colm Toibin; Wolf Hall, de Hilary Mantel; Tanta felicidad, de Alice Munro (cuentos); One DOA y One on the road, de Mary Robinson, y el Summertime, de JM Coetzee.

Fotos: imagen principal tomada en la biblioteca de Timisoara, Rumanía por ©rachel_titiriga/ Flickr; cortesía de las autoras©Vivienne Vermes y ©Denise Larking Coste