“Aylan 1”: La balsa de rescate para los migrantes

Artículo publicado el 15 de Octubre de 2015
Artículo publicado el 15 de Octubre de 2015

Tras el provocador anuncio y el espectacular vídeo del puente entre Sicilia y Túnez, el grupo de artistas-activistas del Zentrum für Politische Schönheit mantuvo su promesa: La primera plataforma de rescate para los migrantes se ha instalado y ondea suavemente en las aguas del canal de Sicilia. Galería fotográfica.

Habían provocado a la opinión pública con el proyecto —en realidad inalcanzable— de un puente entre Agrigento y Túnez, y lo habían bautizado “Die Brücke” (“el puente”), pero la acción más concreta fue la instalación de una plataforma de rescate para los migrantes en el canal de Sicilia. Al final, los artistas activistas del Zentrum für Politische Schönheit (grupo alemán, Centro para la Belleza Política, n.d.r.) han mantenido su promesa: Aterrizaron en el puerto de Licata con la primera plataforma.

En la mañana del 4 de octubre, un grupo de 8 activistas alemanes partió al amanecer desde el puerto de Licata para instalar la plataforma. Un tamaño de seis metros por seis metros, un teléfono satelital alimentado por un panel solar, un pequeño mástil, chalecos salvavidas y un suministro de alimentos. He aquí la balsa de la solidaridad.

La bautizaron “Aylan 1” en honor al pequeño niño sirio que perdió la vida en el mar entre Turquía y Grecia, y la injusta lucha por la supervivencia que había conmovido a todo el mundo. La plataforma costó 20.000 euros, suma que el grupo alemán reunió en apenas 5 días gracias a una campaña de crowdfunding en Indiegogo. El proyecto, tal vez utópico pero fascinante, pretende instalar mil plataformas y crear un corredor humanitario.

Al principio, el mal tiempo retrasó esta espectacular acción, pero los activistas no se dieron por vencidos y finalmente tuvieron éxito: Consiguieron liberar a “Aylan 1” en las aguas del canal de Sicilia. 

El corazón del proyecto son ellas: Frida Bauman y Emilia Leuchter (en la foto de arriba). Son las jóvenes activistas alemanas, de 23 y 24 años de edad, que guiaron al grupo en esta iniciativa. Emilia habla bien el italiano ya que vivió hace 5 años en Riesi, Sicilia, un municipio en la provincia de Caltanissetta.

“No somos un grupo de activistas, nos consideramos artistas”, dice Frida sobre el Zentrum y sus acciones espectaculares. “La utopía lleva a acciones concretas”. Y aunque el puente Jean Monnet, como había sido llamado, probablemente nunca se construya en el futuro, hoy en día una pequeña balsa en el mar podría salvar muchísimas vidas, o simplemente tener un valor simbólico. 

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Publicado por la redacción local de cafébabel Palermo.