¿Azerbaiyán ante la revolución?

Artículo publicado el 15 de Abril de 2005
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Artículo publicado el 15 de Abril de 2005

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La tensión crece en Baku: tras el asesinato del periodista Elmar Huseynov y la exitosa revolución naranja ucraniana, se está formando el "YOX", movimiento de oposición juvenil a imagen de PORA.

“Si hay fraude por parte del gobierno en las próximas elecciones al Parlamento, no puedo descartar un estallido revolucionario”, afirma Isa Gambar, secretaria general de uno de los partidos más grandes de la oposición de Azerbaiyán. Mientras representantes de la oposición consideran posible que en un futuro cercano estalle una revolución que siga el modelo de Georgia o de Ucrania, representantes de la nomenclatura de Aliyev toman esta posibilidad sólo como mera hipótesis. Según el Presidente del país, Ilham Aliyev, que hace aproximadamente diecisiete meses sustituyó a su padre en el poder, "una revolución en Azerbaiyán es imposible". Para Aydin Mirsasade, líder del partido gobernante Nuevo Azerbaiyán, el país va a progresar rápidamente. Lo cual no hace necesaria ninguna revolución en Azerbaiyán…

Asesinato de un periodista

Este punto de vista parece sin embargo absurdo si nos paramos a analizar la miserable situación económica del país, la alta tasa de paro y la creciente corrupción. A las elecciones presidenciales de 2003, que fueron claramente manipuladas, le siguió la

persecución y el acoso a los opositores al régimen. Esto supuso un duro golpe para su desarrollo democrático.

Rauf Arifoglu, redactor jefe de uno de los periódicos más influyentes de la oposición, Yeni Musavat, pasó casi dieciocho meses en prisión. El motivo: "haber instigado, en colaboración con otras personas, los tumultos que sacudieron la capital del país, Baku, tras la celebración de los comicios presidenciales en 2003". Sólo en Marzo de 2005 fue puesto en libertad, gracias a la presión del Parlamento Europeo.

Más trágica aún es la situación del semanario crítico en lengua rusa, "Monitor". Corrupción, violaciones de Derechos Humanos y luchas internas dentro del clan gobernante forman parte de los principales temas de la revista, lo cual les ha llevado a afrontar numerosas y continuas demandas judiciales. Sin embargo, pese al acoso y a las amenazas, los redactores han continuado con su trabajo. El 2 de marzo de 2005, el redactor jefe, Elmar Huseynov, fue asesinado brutalmente delante de su casa: sólo algún atrevido puede afirmar que existe libertad de prensa en Azerbaiyán.

B>La oposición se une en su lucha

Los diez años que duró la presidencia de Gejdar Aliyev (desde 1993 hasta 2003) se caracterizaron por una gran centralización del poder. Al mismo tiempo, pudo establecerse poco a poco una prensa independiente. Sin embargo, la llegada al poder de su hijo Ilham cambió este escenario. Desde entonces, tanto la oposición como la prensa independiente han sufrido los peores ataques desde que el país consiguió la independencia en 1991. En consecuencia, ambas están pasando por su momento más difícil.

Un parlamento que no es independiente, donde la mayor parte de los diputados son del partido presidencial Nuevo Azerbaiyán, y donde estos, además, ejercen de facto un control sobre el poder judicial, frena cualquier intento de democratización del país. Tanto la Georgia de Szevernadze, la Ucrania de Kuchma y el Kirguizistán de Akáyev (tres repúblicas ex-soviéticas que han vivido revoluciones en los últimos tiempos) eran Estados con más libertades civiles que el Azerbaiyán de hoy en día.

Para unas fuerzas democráticas hasta hace poco atomizadas, el punto de partida se hace incluso más complicado. Sin embargo, la oposición de Azerbaiyán parece haber aprendido de las últimas elecciones: los líderes de los tres principales partidos de la oposición (Musavat, Frente Popular/Reformadores y el Partido Democrático de Azerbaiyán) han decido presentarse en una lista única para las próximas elecciones parlamentarias, en otoño de 2005.

¿Un nuevo PORA?

La esperanza del cambio democrático también viene alimentada por un movimiento de protesta juvenil denominado "YOX" (que significa "no" en Azerí). Dicho movimiento se sitúa al lado de otros movimientos democráticos juveniles como KMARA en Georgia o PORA en Ucrania. "Luchamos por un cambio democrático y protestamos contra el actual régimen corrupto de Azerbaiyán", sostiene Razi Nurullayev, principal ideólogo de "YOX", que define así los objetivos de su organización. YOX se compone actualmente de miles de azeríes, y la popularidad de este movimiento pacífico crece tanto dentro del país, como entre los estudiantes azeríes en el extranjero. "YOX" mantiene también un contacto estrecho con las anteriormente mencionadas organizaciones gemelas en Georgia y Ucrania.

Las reacciones de las democracias occidentales juegan un papel determinante en el futuro de este joven movimiento democrático. Según la opinión de muchos azeríes, el perdón concedido por el presidente Ilham Aliyev a 114 presos políticos el 20 de marzo de 2005 se debió a la creciente presión del Consejo de Europa. Esto ha alimentado las esperanzas de la oposición respecto a una pronta victoria de la democracia en Azerbaiyán. La población del país espera convicción y persistencia por parte de los europeos en su diálogo sobre Derechos Humanos con las autoridades del país asiático.