Bajo el Plástico [Random Acts of Reality]

Artículo publicado el 21 de Septiembre de 2009
Publicado por la comunidad
Artículo publicado el 21 de Septiembre de 2009
Bajo el Plástico [http://randomreality.blogware.com/blog/_archives/2009/1/20/4062994.html] Todo lo que puedo oir es el sonido del tráfico pasando por debajo de mi, pero sé que eso va a cambiar pronto. He aparcado la ambulancia en la rampa elevada donde ha tenido lugar el accidente.
Dos coches intentando ocupar el mismo espacio al mismo tiempo significa que hemos sido llamados para ayudar a uno de los conductores.

Aparco lo ambulancia de tal forma que los conductores que pasan no tienen más opción que reducir, las luces dibujan ese patrón azul tan familiar en la noche.

Mi compañera es la que cuida a los pacientes hoy, y su rápida evaluación y el asentimiento que me hace con la cabeza me hace darme cuenta que esta noche se va a volver ruidosa.

Llamo a los bomberos, necesitamos cortar el techo del coche.

Me encargo de sentarme en el asiento trasero y sostener la cabeza del conductor de tal manera que no se mueva y agrave posiblemente cualquier lesión en el cuello.

Tengo que sujetarla firme mientras él intenta girarla y decirme que me asegure que alguien recoge sus papeles del maletero del coche. Y que no nos olvidamos de coger el GPS.

La noche está tranquila, sólo el tráfico por debajo de mi y los coches pasando lentamente mi ambulancia.

Entonces el coche de bomberos llega y se vuelve ruidosa.

Se saca la maquinaria hidráulica, los bomberos calzan el coche para que sea una plataforma estable sobre la que trabajar y empiezan a romper todas las ventanas, con cubiertas sobre ellas para evitar que el cristal caiga sobre mi o sobre el paciente.

Se me cansan los brazos, puede llevar bastante tiempo quitar el techo del coche.

Las cuchillas empiezan a recortar el coche, primero salen las puertas, luego las sujeciones. Extienden un gran trozo de plástico sobre mi y el paciente, es como estar en una tienda de campaña.

Puedo imaginar lo que está pasando al otro lado del plástico, incluso sin poder verlo. Las cuchillas cortan otro de las sujeciones y retiran el techo. Desde mi lado, estoy en un capullo blanco opaco con extraños golpes y sacudidas viniendo de fuera. No es la primera vez que me alegro de no ser claustrofóbico, me concentro en mis brazos - la sensación de ardor al sujetar la cabeza del paciente se está empezando a convertir en un doloroso entumecimiento.

Me gustaría estar al otro lado del plástico con mi compañera, ella está sacando el carrito de la ambulancia y preparando el respaldo y los bloques para la cabeza.

Por el casco que llevo todos los sonidos suenan apagados. Me he quitado las gafas para evitar la presión del casco sobre ellas así que mi visión es borrosa - no hay demasiado que ver, sólo la parte trasera del asiento del conductor y la sábana de plástico.

Y mis brazos, ahora siento como si se estuvieran desprendiendo.

Entonces quitan la sábana y puedo sacar de nuevo mi cabeza al aire. Delicioso.

Ahora es una tarea sencilla sacar al paciente y arroparlo en la ambulancia, los bomberos, una vez más, han realizado su trabajo con una profesionalidad experta y han hecho nuestro trabajo mucho más simple. Le tumban en el respaldo mientras masajeo mis brazos intentando devolverles algo de vida.

Saludamos a los bomberos que están barriendo los escombros fuera de la calle y aceleramos a través de la noche para llevar a nuestro paciente al hospital.