Benedicto XVI, ¿del Vaticano al tribunal?

Artículo publicado el 21 de Abril de 2010
Artículo publicado el 21 de Abril de 2010
Los comentarios de personajes de alto rango del clero católico sólo sirven para dar validez a dos campañas que proponen tomar acciones legales contra el papa Benedicto XVI por “crímenes contra la humanidad”. Todo ello, en vísperas del quinto aniversario de su pontificado, que se cumplió el 19 de abril

Entre las razones que hay para criticar la respuesta de la Iglesia Católica hacia al abuso de menores por parte de sus curas, está la proporcionada por el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarscicio Bartone, quien relacionó la pedofilia con la homosexualidad mientras realizaba su visita a Chile o, mejor aún, las declaraciones del obispo italiano, ya retirado, Giacomo Babini, quien ve las desgracias de la Iglesia a través de un lente más antisemítico.

Esto es una señal, si es que uno la necesita, de que el Vaticano y su jerarquía todavía no han comprendido la dimensión sísmica de la crisis que atraviesa Iglesia. Su respuesta ha sido, más bien, desviada, equivocada y llena de excusas. La dinámica detrás de todo esto es obvia: la respuesta de la Iglesia está determinada por el incremento de críticas de los ateos y seculares en las esferas públicas de Europa, pero ese no es el camino correcto. En la católica Irlanda, las deserciones de creyentes por medio de la página web countmeout (‘no cuentes conmigo’), ya van por más de nueve mil.

¡Arrestad al Papa!

La sola posibilidad de que el Papa Benedicto XVI pueda ser arrestado durante su próxima visita al Reino Unido, entre el 16 y el 19 de septiembre, por cargos relacionados con su actuación acerca de los abusos sexuales a menores por parte de curas, les ha dado a los miembros de la Curia Romana (el ente gubernamental de la iglesia), sin lugar a dudas, algo en que pensar. Además, dicha posibilidad haría las misiones pastorales del Pontífice en el exterior más difíciles, ya que Gran Bretaña no es el único país en el itinerario del Papa este año y tampoco es el único donde ocurrió algún caso de violación a menores por un miembro de la Iglesia.

El hecho de que esto pueda suceder bajo la instigación de estos molestos ateístas, causará una muy predecible apoplejía. Víctor Hugo comentó que no hay nada más poderoso que una idea a la que le haya llegado su momento. El ateísmo ya llegó y, en una alteración curiosa de la norma histórica, la profunda polarización entre el activismo ateo y la religión institucionalizada ha llegado al límite cuando los no creyentes le han arrebatado la supuesta alta moral de sus éticos profesionales del Vaticano. Pero como comentó el militante ateísta Richard Dawkins el pasado 11 de abril, ¿por qué tuvieron que ser los ateos los que reaccionaran? ¿Dónde están los gobiernos o la policía?

Dawkins y Hitchkens, ¿oportunistas ?

El hecho de que la mayoría de los europeos describan el arresto del Papa como algo extravagante, vergonzoso o, simplemente, poco realista demuestra lo arraigado que está todavía en el colectivo europeo el respeto hacia las autoridades religiosas. Una compasión llena de buenas intenciones pero equivocada hacia una Iglesia en conflicto y que con expresiones de “tolerancia” y “respeto” no dará justicia a las innumerables víctimas de abusos. Tampoco lo hará calificar a Dawkins y a su colega en el plan para arrestar al papa, el escritor Christopher Hitchens, de “agresivos” y “oportunistas”, ya que eso no borrará el fracaso moral catastrófico de la Iglesia.

Si en Europa se toma en serio la libertad y la protección de los más vulnerables, entonces estamos en la obligación de no permitir que nadie –nadie- esté al margen de la justicia debido a su posición pública. Esto incluye a los papas, cardenales, obispos, rabinos e imanes. No aceptaremos excusas de los políticos. El Vaticano y Joseph Ratzinger tienen un caso muy claro por el que responder y la apertura de un proceso civil o criminal en contra de él es necesaria. En estos momentos es irrelevante si el Papa Benedicto XVI va a ser procesado o no, lo importante es el hecho de que se haya considerado su arresto, derribando así un tabú importante: que los líderes de la fe no están por encima de la ley. Ellos son, como diría Nietzsche, humanos, demasiado humanos.

Fotos:principal ©recapnow; ©Premshree Pillai/cortesía de Flickr