Benjamin Paulin: El dandy posmoderno

Artículo publicado el 26 de Octubre de 2010
Artículo publicado el 26 de Octubre de 2010
En su página de internet, se hace pasar por un “verdadero francés”. Su primer álbum, aparecido el 16 de octubre, se llama El Hombre moderno. ¿Es Benjamin Paulin el prototipo de nuevo francés? Estereotipos, contradicciones y pesimismo; entrevistamos al cantante.

Un viernes por la tarde en el rincón de un bistró parisino, Benjamin Paulin se ha puesto cómodo (de traje, como dicta el estilo). Con vistas a la calle descolorida por la lluvia, pide un café y busca a alguien a quien darle la pequeña chocolatina que viene de propina: “¿Quieres el chocolate?”. El cantante, nacido en París hace 32 años, muestra seguridad, parece que acaba de dejar el rodaje de su single Dites-les avec des flingues (Díselo a tiros): una mezcla entre Serge Gainsbourg y Dorian Gray. A los títulos de sus álbumes como el citado, se añaden otros tan positivos Notre futur n’a pas d’avenir (Nuestro futuro no tiene porvenir).

¿Es Benjamin Paulin un pesimista? Bebe un trago de café, se pasa la mano por el pelo y se inclina hacia adelante: “Creo que soy más realista que pesimista. En una época como la nuestra, no hay mucho de positivo. Es más bien un momento sombrío. Sólo hay que ver el retorno de los extremismos. No obstante, mediante mi música espero mantener el equilibrio entre la felicidad y la tristeza. Por otra parte cultivo la ironía y a mis textos no les falta cierta ligereza”. Para ello busca inspiración en casi todo, incluso en la actualidad. De todas formas los asuntos de sociedad no son su estilo: “Prefiero hablar de cosas que permanecen en el tiempo, que quedan en la historia de la humanidad”.

“Todo el mundo es un hombre moderno, incluso tú”.

Paulin ya tiene tablas como escritor. A los 16 años decidió abandonar el colegio para consagrarse a la creación literaria. “Formaba parte de un grupo de Hip Hop”, confiesa. Eso me desconcierta: el ruido ensordecedor y los cochazos de los videoclips de rap casan mal con el joven galán trajeado que tengo delante. Pero Benjamin Paulin lo dice en serio: "En el rap tenemos la posibilidad de decir muchas cosas: puedes romperlo todo y recomponerlo mejor”. El cantante no quiere limitarse: “Mi música es una especie de mestizaje de varias corrientes: rock, pop, balada, rap... Lo mezclo todo un poco. Pero también intento hacer algo nuevo. En mi música y mis textos hay muchas referencias, pero con una interpretación moderna”.

Concierto en Lyon este diciembre; en junio, París"A propósito del término 'moderno', estimado Benjamín: tu álbum se titula El hombre moderno, ¿por qué?". Benjamin Paulin se inclina de nuevo por encima de la mesa y responde: “En principio, todo el mundo es un hombre moderno, incluso tú”. Al observar mi aire escéptico, bromea y continúa: “El hombre moderno es el hombre posmoderno, aquel que vive con sus contradicciones, que las acepta y que quiere expresarse”. Estos antónimos están explícitamente representados en la caja del disco: Benjamin aparece con una pistola apuntando al objetivo, y aguantando un ramo de rosas. En otra foto, parece dudar entre los disparos y las flores. Benjamin, tengo la impresión de que tu imagen es importante para ti. ¿Intentas forjarte una imagen concreta de cara al público?”. “Desafortunadamente, en la actualidad tenemos la necesidad de categorizar a la gente. Hay que recurrir a la caricatura para poner a las personas en su sitio”, aclara.

Sin ataduras

Por tanto, el cantante sólo se tiene a sí mismo y a sus ideas. Él mismo no tiene porqué encerrarse en una categoría, sea en la música o en la vida real: “No me veo en el universo franco-francés y me considero más humano que europeo. Hoy, todas las fronteras se difuminan, sean fronteras de la comunicación o de la política. No me siento atado a ningún lugar”. Diga lo que diga, él es muy europeo: “Mi madre es polaca, y mi padre era medio italiano medio alemán”. Su progenitor era el diseñador Pierre Paulin, conocido por sus muebles excéntricos y fallecido en 2009. Posiblemente sea él a quien Benjamin debe su sentido de la estética y su gusto por lo no convencional: “Viajé mucho con mi padre. Estuve en EEUU, Japón, Corea… Pero no en Alemania”, y luego añade educadamente que no ha pasado por alto mi “acento encantador”.

Su nuevo álbum acaba de salir al mercado, y el cantante no quiere hablar de éxito. “He completado una etapa. Una carrera está llena de ellas. Triunfar significa morir antes de fracasar ». Realmente, hay veces en las que Benjamin es más pesimista que realista.

Foto: ©Paul Kemler/myspace.com/benjaminpaulin; Vídeo: ©clipetzik/Youtube