“Berlín, tan cerca de Tel Aviv, mi ciudad natal”

Artículo publicado el 26 de Enero de 2009
Artículo publicado el 26 de Enero de 2009
Berlín. Cruce de los flujos migratorios, ciudad tan llena de Historia, donde los jóvenes reflexionan cada año acerca de la identidad judía desde la Segunda Guerra Mundial en Europa, en la universidad de verano Leo Back

¿Qué tienen en común los 25 jóvenes, entre los 20 y los 30 años, venidos de toda Europa, de Estados Unidos y de Israel, que se encuentran durante un verano en Berlín? No es solo la atracción fulgurante de la metrópolis alemana la que los ha traído hasta aquí. La razón es una nueva universidad de verano, creada en 2007, acogida por la prestigiosa universidad Humboldt de Berlín. El programa de seis semana gira en torno de una pregunta: ¿cuáles son las características de la vida e identidad judía en Alemania tras 1945 hasta nuestros días?

Una iniciativa transatlántica

Robin Studniberg

Al principio, fueron los fondos recibidos a través del plan Marshal (para la reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra Mundial) los que permitieron al gobierno alemán crear programas de intercambio transatlántico entre estudiantes alemanes y norteamericanos. En la Universidad de Verano Leo Baeck (LBSU), el objetivo era arrojar luz sobre las lagunas que afectan a la gran mayoría de programas de estudios judíos en los Estados Unidos o, incluso, en Alemania: tras 1945, se acabó la historia. 

Esto supone ignorar la vida de los judíos de posguerra en los campos de refugiados y a los alrededor de 15.000 judíos que decidieron instalarse en Alemania. La segunda generación, nacida después de 1945, se enfrenta aún al dilema de sus padres, por haberles criado en “el país de los asesinos”. Esta fecha es, precisamente, el punto de partida sobre el que se apoya la LBSU, momento en el que empieza a organizarse una nueva vida judía en Alemania. 

De oeste a este

Sophie ZimmerEs por esta razón que un programa como este debía crecer para acoger a un mayor espectro de estudiantes, rompiendo el binomio Norteamerica-Alemania e incluyendo a los países de Europa del Este e Israel. En el momento en el que la inmigración masiva de judíos venido de las repúblicas ex soviéticas permitió a la comunidad judía en Alemania triplicar su número en pocos años y de convertirse en la tercera más grande de Europa (alrededor de unas 150.000 personas), las cuestiones que surgen de la inmigración del antiguo bloque soviético hacia Alemania ocupan un lugar importante en el debate sobre los movimientos migratorios en Europa y sobre la integración de los nuevos Estados miembro de la Unión Europea. 

La diversidad de la comunidad judía en Alemania representa un impulso principal para la LBSU: “Nuestro objetivo era crear una plataforma de discusión sobre las diferentes identidades judías en Alemania, tal y como existen fuera de la comunidad oficial. También queríamos estudiar en qué medida los estadounidenses, los israelíes o los provenientes de países del ex bloque soviético que viven en Alemania juegan un rol en esta redefinición de identidad”, explica Anna Held, la organizadora del programa. 

Los debates sobre la identidad judía en Alemania permiten también reflexionar sobre la relación entre las minorías, como por ejemplo la minoría turca en Berlín y el resto de la sociedad. También, de hacer actuar a los estudiantes: “Me sentí muy decepcionada al aprender que la comunidad judía en Alemania es reticente a mejorar las relaciones con la comunidad musulmana”, confiesa Sheer, de Israel. 

¿Por qué Berlín? 

Hoy, la comunidad judía de Berlín es la que más crece del mundo. Sin embargo, no se puede decir que sea reconocida a nivel internacional: “En los Estados Unidos e Israel, dos países de los que tengo la nacionalidad, no se concibe en verdad una vida judía significativa en Europa, y mucho menos en Alemania”, nos cuenta Joseph. Esto explicaría la sorpresa de los estudiantes: “Antes de este programa, no sabía ni siquiera que existía una comunidad judía importante en Berlín. Y, en general, no me esperaba una ciudad tan internacional y, sin embargo, tan cercana a mi ciudad natal, Tel Aviv”, explica Maya. 

¿Pero por qué Berlín y no cualquier otra ciudad europea? Según Robin (Canadá), “Berlín ejerce un magnetismo especial, sobre todo entre los judíos, que llegan desde América del Norte, del Sur o de Israel. No creo que esto sea contradictorio con la Historia del país. Pienso que es precisamente a causa del pasado alemán que los judíos vuelven a Berlín”. Instalados en Kreuzberg, en el centro del barrio turco, es entre las calles de Berlín o en los locales de Humboldt donde nuestro pequeño grupo multicultural aprende y vive. “En Berlín, los estratos de la Historia se sienten en la superficie de las calles y los edificios. El imperio alemán, el nacionalsocialismo, la Alemania del Este y del Oeste… Coexisten en el paisaje de la ciudad. La Historia está viva”, concluye Robin.