Berlusconi, el enésimo drama italiano

Artículo publicado el 13 de Diciembre de 2012
Artículo publicado el 13 de Diciembre de 2012
Mamma mia!”, comentaba The Economist en cuanto a la noticia de la vuelta al ruedo de Berlusconi. Ante el bochorno itálico, toda la prensa —feliz de haber encontrado uno de sus sujetos favoritos— se ha lanzado a publicar portadas efectistas y titulares de impacto asegurado.
Por su parte, los bancos italianos quiebran y los mercados europeos, aterrorizados ante la idea de la salida de Il Professore, tiemblan ante la enésima incursión de Il Cavaliere.

“¡Ignoradlo!”, aconseja la prensa italiana ante la vuelta en escena de Silvio Berlusconi —o “el retorno de la momia”, como titula el diario francés Libération—. El enésimo acto del drama italiano, como sugiere The New York Times, debuta el día después del estreno en la Scala de Milán: casi por ir en consonancia con la pantomima. Mientras, sigue la caída del euro en los mercados —intimidados por la dimisión anticipada de Monti, quien dejará antes de fin de año el gobierno italiano tras las leyes de presupuesto— y por el retorno de quien, según Martin Schulz —y no solo él—, está entre los responsables de la mayoría de los problemas del Bel Paese.

“Regreso con desesperación para interesarme de nuevo por la vida pública, por el sentido de la responsabilidad”, ha comentado Berlusconi, quien, por cierto, parece muy poco desesperado en los programas de televisión e incluso se muestra fanfarrón con todo aquel que propone a Renzi para unirse a la alegre tripulación de su partido Il Popolo della Libertà: el mismo que ha hecho capitular a Monti, huido para “no desgastarse en el Parlamento”. El primer ministro, ya ausente, ha esperado para añadir azúcar en la píldora de los italianos, los cuales, a juzgar por los comentarios en las redes sociales, parecen no haber votado nunca a la momia.

A la espera de que Giorgio Napolitano se pronuncie, se rumorea que Monti, quizá por exceso de celo, quizá por un repentino arrepentimiento, ha comenzado a tomar en consideración la idea de una entrada directa en escena de cara a las próximas elecciones de primavera. Mientras tanto, Il Cavaliere, tras declararse “en la carrera para ganar”, ha conseguido una vez más distraer a su potencial electorado, robándole la atención al proceso Ruby, al caso Mediaset —por el cual le estaba prohibido volver a regir los asuntos públicos— y a la reforma de la ley electoral: temas que han pasado ya a un segundo plano en las prioridades del país.

Foto: © European People's Party/Flickr.