Besos desde Albania.

Artículo publicado el 15 de Octubre de 2004
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Artículo publicado el 15 de Octubre de 2004

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Postal de un país ignorado, musulmán, situado en el corazón del continente europeo, y que se acerca poco a poco a la UE. ¡Fuera estereotipos!

Pequeño país de menos de 30 000 km2, poblado por 3,3 millones de habitantes, anfractuoso, agrícola y pastoral, rodeado de lagunas..., Albania vive encajada entre el Adriático, Montenegro, Kosovo, Macedonia y Grecia.

Larga espera la de los Albaneses. Descendientes de los Ilirios, dominados por Alejandro Magno, cristianizados, invadidos por los Bárbaros y los Eslavos, su país fue anexionado por Carlos de Anjou, Rex Albaniae en 1272, asaltado por los Serbios de Etienne Duisan en 1343 y sometidos por los guerreros de la Sublime Puerta. Debieron esperar hasta 1912 para declarar su independencia y formar una población homogénea.

Régimen estaliniano

Actualmente el 96% de la población es de origen albanés y el 4% de origen griego o eslavo. 70% de la población es de confesión musulmana (esencialmente sunita): el resto se reparte entre católicos (en el Norte) y ortodoxos autocéfalos. A esta homogeneidad se superpone el sueño de una Gran Albania: en efecto, quedó fuera de las fronteras de 1913 un importante número de albanófonos: en Grecia, en Macedonia, en Serbia...

En 1912, pues, y en breve, Albania se libera del yugo otomano y se emancipa. Despedazada por los vencedores de la Gran Guerra y firmantes del acuerdo de Londres de 1915, es finalmente acogida en la SDN (Sociedad de naciones) en 1920 con sus fronteras de 1913. De 1939 a 1944 es ocupada por Italia: la resistencia se organiza bajo la férula de Enver Hodja que se convierte en uno de los más notables dictadores de su época. De 1945 a 1985 condena a su país a seguir un régimen estaliniano ortodoxo: recluida y autárquica, Albania se lanza en una cooperación con China que acaba mal y la deja aún más sola.

En 1990, bajo la presión de la calle, los sucesores de Hodja deben aceptar crítica y consienten la formación, el 11 de Junio de 1991, de un gobierno de «estabilización nacional».

Desde entonces, Albania es menos conocida por haber sido el Estado más represivo de este lado del Mar Negro que por ser el nido de una de las mafias más terroríficas de la región. Sin embargo nunca ha estado tan cerca de nosotros, de Europa, de la adhesión a la Unión europea, ya que se beneficia desde 2002 de un acuerdo de estabilización y de asociación (ASA). Es la ocasión de barrer los estereotipos y de descubrir con más profundidad el país.

Corrupción y alfabetización elevadas

La sociedad albanesa se organiza alrededor de clanes que tienen una vida dura: jefes de clanes, herencia de la carga, aplicación de leyes del Kanun que establecen las reglas de la venganza… contribuyen a darnos de este país una imagen arcaica. Se calcula que en la ciudad de Shköder viven varios miles de familias en «exilio interior» a la espera de la venganza de otro clan.

El país obtiene la mayoría de sus recursos de la explotación petrolífera y de la agricultura, de la ganadería y de la piscicultura. Se han registrado 466 000 micro-explotaciones agrícolas (de 1 a 2 ha) que practican mayoritariamente una agricultura extensiva (hortalizas, bovinos, ovinos, exportaciones lácteas). La piscicultura se ha desarrollado en el mar (pesca de arrastre), en las lagunas (cría de mejillones) o en los lagos y ríos (cría de carpas).

De manera general se han registrado muchos progresos, pero Albania sufre todavía una grave crisis energética (corrientes cortes de suministro eléctrico) y todavía posee el nivel de vida más bajo de la región. Para reunir las condiciones del ASA, desde un punto de vista político o económico, Albania ha tenido que comprometerse a reformar sus costumbres (lucha contra la corrupción, contra el blanqueo de dinero y el crimen organizado, respeto de los derechos fundamentales...etc) y su economía (respeto de las normas en materia de contratos públicos, de libertad de circulación de bienes, capitales y personas, adopción de una legislación veterinaria y fitosanitaria exigente). Pero no hay que ocultar el hecho de que Albania conoce también las tasas de escolarización más elevadas de los Balcanes, una legislación de las más flexibles en lo relativo a la creación de empresas y que cuenta con seis organismos de micro-financiación sobre el que 55.000 pequeñas empresas pueden apoyarse para su desarrollo.

La mafia albanesa existe pero no se trata de reducir Albania a eso. Su acercamiento con la Unión europea plantea también una cuestión crucial: la de la integración a la Unión de un país musulmán con el europeísmo en el corazón del continente.