Bielorruso en las escuelas: ¿Para campesinos o para programadores?

Artículo publicado el 11 de Octubre de 2011
Artículo publicado el 11 de Octubre de 2011
Según su Constitución, Bielorrusia tiene dos lenguas oficiales: el bielorruso y el ruso. El presidente del régimen autoritario, Alexander Lukashenko, ha enfatizado repetidamente la equidad de ambos, pero para los nacionalistas bielorrusos, la política de Estado parece una “rusificación”. La discusión se lleva a cabo en los colegios.

Es como deambular por el siglo XIX : entrar en las cabañas de los campesinos que han sido reconstruidas en el colegio de secundaria estatal número 4 de Minsk es como volver atrás en el tiempo. Desde el icono sobre la lámpara de aceite hasta el bordado de las alfombras que cuelga en las paredes, la maestra y los alumnos de la historia de la cultura bielorrusa han amueblado su pequeño museo etnográfico con amor y detallismo. El cultivo de tradiciones juega un rol importante con el idioma bielorruso en los colegios. Sin embargo, el director Jury Bandarenka también resalta la importancia de destacar como un instituto moderno. “Nuestros alumnos empiezan a aprender inglés en su primer año”, dice él. “ Los alumnos se preparan exclusivamente para la universidad, con nuestros graduandos yendo a estudiar a la República Checa, Polonia y Lituania y también a otros países”.

Dissing Lukaschenko en bielorruso

En la era soviética, las autoridades pintaron el bielorruso como la lengua de los campesinos. Si querías subir en la escala social necesitabas el ruso. El ruso dominó las ciudades y poco a poco ganó influencia en el campo también. Este dominio aún continúa hoy. Por otro lado, en primer lugar el bielorruso es visto como la lengua de los críticos nacionalistas de Lukashenko y, en segundo lugar, como el código de la inteligencia. Oficialmente, es decisión de los padres si sus hijos van a una clase o colegio de habla bielorrusa o rusa. En principio pueden elegir libremente entre los dos idiomas oficiales. Sin embargo, los medios de comunicación privados han informado repetidas veces a lo largo de los últimos años de que las autoridades del colegio y las maestras han metido presión a los padres para que opten por Rusia.

El “renacimiento” del bielorruso debe empezar en la educación: ésta es el pedido constante de los defensores autoproclamados de los idiomas. La Sociedad para la Escuela Bielorrusa, una ONG que lucha por un sistema escolar bielorruso, no se muestra demasiado optimista. Afirma que el número de estudiantes que va a escuelas de educación secundaria de habla bielorrusa descendió del 28 al 19 % entre los años escolares 2001-2002 y 2010-2012.

“Casi todos los colegios del campo solían tener bielorruso como idioma principal”, dice Ales Lozka, presidente de la Sociedad para la Escuela Bielorrusa y folclorista de la Universidad Estatal de Pedagogía de Minsk. “Debido a la bajada del número de estudiantes estos colegios han cerrado y los estudiantes que quedan son enviados a colegios de habla rusa”. Activistas como Lozka echan la culpa a la política de lenguas del Estado por el rol decreciente del bielorruso en los colegios. Existe también una crítica extendida sobre que no hay ni una sola Universidad de habla bielorrusa en toda Bielorrusia.

Derecho al bielorruso

El Ministerio de Educación bielorruso ve las cosas de manera más positiva que Ales Lozka : existen actualmente 1.832 colegios de educación secundaria de habla bielorrusa – lo que supone el 52% del total de colegios-. El profesor Mikalai Yalenski, subdirector de metodología en el Instituto Nacional de Educación, no puede entender el alboroto sobre la supuesta política lingüística anti-bielorrusa del estado. “Si alguien quiere que se les enseñe en bielorruso a sus niños, entonces en ese idioma se les enseñará” . Según Yalenski, a veces puede ocurrir que la lengua deseada no esté disponible en el colegio más cercano. Éste, explica, es el caso cuando sólo algunos padres han optado por el bielorruso o cuando los maestros disponibles no están cualificados para enseñar en dicha lengua. Las clases universitarias en bielorruso sólo son posibles en facultades particulares, admite Yalenski. “Sin embargo, si hablas bielorruso, los estudiantes te entienden y hay materiales de enseñanza apropiados. Desde luego que tienes el derecho de dar clases en bielorruso”.

En el distrito de Minsk Horka Kamennaïa.

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Estas afirmaciones no convencen a muchos fans de Bielorrusia. Algunos de ellos ocasionalmente se escabullen del sistema de educación del estado, haciendo uso de la posibilidad legal de dar exámenes en los colegios secundarios como estudiantes externos. Esto es lo que Zosya, de 18 años, hizo. Fue a clase al instituto bielorruso desde los quince años. El colegio se cerró oficialmente en Minsk en 2003 y desde entonces ha impartido la mayoría de las clases en exilio. Se da especial importancia a la lengua, la cultura y la historia. “Cuando das los exámenes como un estudiante externo en los colegios estatales a veces recibes miradas extrañas porque sabes más que los profesores”, dice Zosya, que está estudiando ahora en la academia de arte de Minsk. Yarash, de 16 años, que va actualmente al instituto, también está contenta con el plan de estudios, que se enseña completamente en bielorruso. Lejos está de ser una lengua de campesinos del siglo XI: Zosya quiere especializarse en animación por ordenador, mientras que Yarash es un programador y un experto en el programa informático Linux. “Linux ya está casi disponible al completo en bielorruso”, cuenta él efusivamente.

Fotos: Portada (cc)zpeckler/flickr; Texto ©MB