Bienal de Arte Contemporáneo de Moscú: Voina, boicots y protestas

Artículo publicado el 18 de Octubre de 2011
Artículo publicado el 18 de Octubre de 2011
Si le parece que a Rusia no le pega celebrar el arte activista, piénselo mejor. Hasta el 20 de octubre, Moscú acoge su cuarta Bienal de Arte Contemporáneo. Sin embargo, no es precisamente un paso hacia la libertad de expresión; Voina, el conocido grupo ruso de protesta está protestando, paradójicamente, contra el Festival Internacional de Arte activista de la Bienal.

Hubo un momento, en 2005, en que Rusia prácticamente sacó el arte contemporáneo a la Plaza Roja. Un giro irónico ha reunido al arte contemporáneo con el antiguo régimen soviético que en otros tiempos lo reprimiera, y la primera Bienal de Arte Contemporáneo de Moscú tenía lugar junto al Kremlin, en el antiguo Museo de Lenin. Se creó en 2003 y se ha celebrado, por ahora, en 2005, 2007 y 2009. Después de ocho años, la Bienal de Moscú ha ganado en importancia. La cuarta edición se inauguró el 23 de septiembre y exhibirá obras de estrellas internacionales de la escena de arte contemporáneo hasta el 30 de octubre. Pero la Bienal sigue combinando su carácter oficial (por ejemplo, uno de los medios de comunicación colaboradores es el canal Rusia 24, controlado por el Estado) con la celebración del arte contemporáneo crítico e inquisitivo. Este último no suele ser del tipo que las autoridades rusas apoyen felizmente.

Ai WeiWei, vip en Rusia

Esta mezcla puede dar lugar a situaciones bastante extrañas. Las paradojas de la Bienal 2011, dignas de Alicia en el País de las Maravillas, casi parecen el fruto de una farsa mal escrita. Al fin y al cabo, ¿quién habría esperado que Ai Weiwei, voz que crítica a la corrupción en la vecina China, fuera invitado vip en la ciudad en la que Mijaíl Jodorkovski (magnate del petróleo y crítico de Putin) sigue en prisión? La celebración de cualquier evento como la Bienal en Moscú siempre traerá consigo cuestiones políticas peliagudas. Si los organizadores esperaban que la participación de Ai Weiwei desviase la atención de otros temas de integridad política, no estaban preparados para la rebelión en sus filas iniciada por el movimiento ruso de arte urbano Voina.

San Petersburgo, 2010

“¿Quién habría esperado que Ai WeiWei fuera invitado vip en la ciudad en la que Mijaíl Jodorkovski sigue en prisión?”

Desde el nacimiento del grupo en 2006, Voina (en Ruso, "guerra"), ha obtenido la atención del gobierno nacional y la prensa internacional con sus oportunas acciones, como la del puente levadizo de San Petersburgo, en el que dibujaron un falo iluminado. La presencia de obras de Voina es tan inseperada como la de Ai Weiwei en este acto patrocinado por el Ministerio de Cultura ruso: los importantes miembros del grupo Oleg Vorotnikov y Leonid Niklaev habían sido detenidos por las autoridades rusas en noviembre de 2010. Siguen bajo vigilancia policial. No obstante, el grupo aparece en una exhibición especial dentro de la Bienal, titulada “El impacto de los medios de comunicación: festival internacional de arte activista”.

Protestar contra el Festival de arte protesta

Tal vez le parezca curioso pero, como diría Alicia, todavía se pone más curioso. Voina han dado otro giro a los hechos al declarar un boicot a la Bienal. Aseguran que se les ha incluido en el festival de arte en contra de su voluntad y alegan que algunas de las obras mostradas con su nombre son falsas, mientras que otras las robó (atención) la policía rusa cuando les detuvo el pasado otoño. Una declaración en la página web del grupo acusa a los organizadores de la Bienal de intentar “desprestigiar el arte de protesta y oposición" y pretender "mantener ante la comunidad internacional una fachada de la vida artística en Rusia”.

El mensaje no dista mucho de los comentarios de otros críticos rusos. El dúo estadounidense The Yes Men se ha unido a Voina en el boicot y, gracias a ello, la decisión del colectivo ruso se ha conocido al otro lado del Atlántico. Entre tanto, el objeto supuestamente falso se exhibe en la Bienal; se trata de un vídeo en el que (mujeres) activistas besan a agentes de policía (mujeres) en el metro de Moscú. El vídeo fue publicado en febrero de 2011 por activistas que habían pertenecido a Voina, después de haber sido expulsados del grupo. Los abrazos son repentinos, a veces con delicadeza y otras veces con violencia. Las reacciones de las agentes de policía van desde la perplejidad a la cólera, una metáfora de la tensa relación entre el arte activista y las autoridades rusas.

Fotos: portada (cc) Alles Photos/ Flickr; texto, bridge © Trenirofki/ Yandex; vídeo: youtube.