Blancanieves

Artículo publicado el 18 de Noviembre de 2013
Artículo publicado el 18 de Noviembre de 2013

La escena se abre sobre la Plaza de Toros de Sevilla, una plaza distinta, antigua, irreconocible respecto a como es en la actualidad, y en ese momento entendemos que nos han transportado a los años 20, los años del cine mudo y en blanco y negro pero con una intensidad expresiva que quizá se ha ido perdiendo con el cine sonoro.

 Blancanieves nos trae un sabor antiguo narrándonos una de las historias más clásicas de los hermanos Grimm adaptada a un contexto exquisitamente sevillano donde la pequeña Blancanieves es hija de un famoso torero, Antonio Villalta, y de una cantaora de flamenco, Carmen de Triana.

Tras la muerte de esta última y un trágico accidente sufrido por el torero en el que queda paralítico, Blancanieves se cría con la abuela materna. La depresión por su invalidez y por la muerte de su amada Carmen, convierten a Antonio en un hombre triste y sin interés alguno por el mundo que lo rodea, incluida su hija Carmencita/Blancanieves, ya huérfana de madre, que murió al dar a luz.

Una pérfida enfermera, Encarna, será quien se aproveche del estado del torero. Una mujer ambiciosa y sin escrúpulos, que consigue casarse con Antonio convirtiéndose así en la madrastra de Carmencita. La niña crece con el recuerdo siempre vivo de su madre y con el deseo constante de conocer a su padre. Cuando también su adorada abuela muere, la madrastra la acoge en su casa, tratándola como a una criada e impidiéndole ver a su padre, prohibición que en pocos pero maravillosos y conmovedores momentos la niña consigue evitar.

El plan de la vanidosa madrastra para ser la única reina de la casa sin molestias ni distracciones sigue adelante y, eliminado el marido inválido, ordena a su amante, el fiel chófer, matar a Carmencita, convertida ya en una joven y bellísima mujer. El chófer cree haber llevado a cabo la misión pero un grupo de siete enanos la salva. Los “enanos toreros” son artistas ambulantes que recorren Andalucía ofreciendo espectáculos como toreros. La joven Carmen ha perdido la memoria tras la agresión del sicario de la madrastra y no recuerda siquiera su nombre, por ello los enanos, que la han acogido entre ellos, deciden llamarla Blancanieves. La joven acompaña a los enanos en su gira y descubre ser una diestra torera haciéndose famosa en toda España. Cuando la madrastra descubre a través de una revista no tolera que la hijastra sirvienta, que ella creía muerta, sea más famosa que ella misma y por ello proyecta su venganza al más puro estilo de los hermanos Grimm: una manzana envenenada.

La película es una joya de su género; tanto los intérpretes como la fotógrafía mantienen al espectador pegado a la pantalla a pesar de que la historia de Blancanieves no sea desconocida ya que nos ha acompañado desde la infancia.

La banda sonora es simplemente perfecta.