Bocazas políticos

Artículo publicado el 18 de Agosto de 2010
Artículo publicado el 18 de Agosto de 2010
El anterior ministro de Exteriores británico, David Miliband, acusó al primer ministro, David Cameron, de “salirse del guión” tras varias ruedas de prensa en las que apuntaba que Pakistán “exportaba el terror” ¿Son los políticos euroescépticos los más bocazas en lo que a conflictos diplomáticos se refiere? Expresión de la semana

En julio parecía que el primer ministro británico, David Cameron, competía con su homólogo italiano Silvio Berlusconi, en ser el mayor spaccone o gradasso de Europa. Los ingleses dirían que Cameron put his foot in it, los españoles, que ha metido la pata; la expresión polaca también incluiría los pies: para ellos, el mandatario pisó la mierda (wejść w gówno). A quien nosotros llamaríamos boquifloja o bocazas los franceses y los alemanes lo harían con grande gueule y Großmaul, términos que traducen literalmente del inglés bigmouth.

Por su parte, David Cameron se defiende de las acusaciones de loudmouth realizadas por parte de una oposición política todavía indignada: Miliband tuvo que dejar el poder tras la derrota laborista de las últimas elecciones del Reino Unido, celebradas en mayo. Cameron declaró que “hablaba con claridad” en una visita de Estado oficial en India, gran rival en Pakistán en la Historia. El gobierno de Pakistán lo menospreció al sugerir que a sus 43 años, mismos que lo convierten en el primer ministro más joven, es “inmaduro” y tiene todavía que aprender algunas cosas. 

¿Pero es una moda el hecho de que los mayores bocazas europeos sean también los más euroescépticos? En marzo de este año Nigel Farage, europarlamentario por el Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP), fue multado con 3.000 euros por acusar públicamente al presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, de tener el “carisma de un guiñapo”. El anterior vicepresidente de Polonia Andrzej Lepper se ha asegurado como candidato al mayor krzykacz de Europa. Con declaraciones como “las prostitutas son difíciles de violar”, se ha metido innumerables veces en un buen lío (los polacos dirían que ‘se ha quemado a sí mismo’, spażyć się), muy similar a la expresión inglesa he landed him into enough hot water. Aún así, Cameron todavía tiene tiempo para ponerse a la altura del mote de Teflon prime minister (‘primer ministro Teflón’), compartida por Bertie Ahern, Tony Blair o Silvio Berlusconi.