BOLONIA: El sistema de créditos

Artículo publicado el 23 de Diciembre de 2007
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Artículo publicado el 23 de Diciembre de 2007
La puesta en marcha del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) conlleva la implantación del crédito europeo como unidad de valoración de las enseñanzas universitarias. El sistema europeo de transferencia y acumulación de créditos (ECTS) sustituye las aproximadamente 10 horas de docencia por crédito del actual sistema español por un tiempo entre 25 y 30 horas de trabajo del estudiante.
Este trabajo incluye las horas de clases teóricas y prácticas, las tutorías, los seminarios, el estudio diario personal, los trabajos evaluados y las prácticas en empresas que formen parte del programa oficial de estudios.

El ECTS () se adoptó en 1989, en el marco del programa Erasmus, y su aprobación en nuestro país está establecida en el . Inicialmente sirvió para el reconocimiento de los períodos de estudios en el extranjero, pero actualmente se está convirtiendo en un sistema de acumulación a nivel europeo para responder a los objetivos de la Declaración de Bolonia de 1999. A pesar del generalizado rechazo de los estudiantes y muchos profesores agrupados en plataformas, el Ministerio de Educación y las universidades españolas están trabajando paulatinamente para implantar desde el curso que viene (2008-2009) las exigencias del EEES, ya que, como marca la Declaración de Bolonia, el plazo límite es hasta 2010.

estudiantecodigobarra.jpgEuropean Credit Transfer SystemReal Decreto 1125/2003

El concepto de las actuales titulaciones desaparece para dar paso a los Grados. Su duración será de cuatro años en nuestro país y tendrán en su mayoría 60 créditos por año académico, lo que implica aproximadamente 40 horas semanales de trabajo, con obligatoriedad de asistencia a las clases y a las tutorías. Dentro de este sistema no tiene cabida los estudiantes que tengan que simultanear carrera con trabajo. El Máster se hará oficial y tendrá una carga lectiva de 60 ó 120 créditos europeos, lo que equivale a uno o dos años académicos. Con estas medidas la “universidad europea” impone la disciplina del horario laboral, para adaptar a los universitarios al trabajo en empresas y enseñarles a funcionar bajo la presión del estrés.

Daniel Domínguez