Bombay Bicycle Club: La entrevista

Artículo publicado el 12 de Mayo de 2014
Artículo publicado el 12 de Mayo de 2014

La banda londinense ha conseguido llegar a lo más alto de las listas de Reino Unido con su cuarto álbum So long; see you tomorrow. Cafébabel ha hablado con el cantautor Jack Steadman acerca del nuevo disco, sus influencias orientales y pequeños rincones de Tokio.

Es­ta­mos lle­gan­do a la sala de con­cier­tos Tra­ben­do para re­unir­nos con la banda Bom­bay Bicy­cle Club cuan­do vemos a Jack Stead­man a lo lejos, ca­mi­nan­do hacia no­so­tros, son­rien­do y con la gui­ta­rra al­re­de­dor de su cue­llo. Nos in­vi­ta a pasar al au­to­bús de la gira, donde nos ofre­ce unas cer­ve­zas que so­bra­ron de la noche an­te­rior en Ham­bur­go. To­da­vía son­rien­do, co­men­ta que no en­con­tra­ron un sitio más feo que el apar­ca­mien­to de de­trás del Tra­bendo para es­ta­cio­nar­se. El lugar está lleno de mon­ta­ñas de barro y an­da­mios es­par­ci­dos por todos lados, por lo que no po­de­mos estar más de acuer­do con el co­men­ta­rio. Du­ran­te la gira, este au­to­bús se con­vier­te en el hogar de una de las ban­das con más éxito de Gran Bre­ta­ña, y es que, a pesar de que todos los miem­bros de la banda están por de­ba­jo de los 25, Bom­bay Bicy­cle Club cuen­ta con casi una dé­ca­da de his­to­ria en la mú­si­ca. Mien­tras habla, Jack, el can­tau­tor del grupo, re­po­sa sus manos sobre un cojín, como si qui­sie­ra que des­can­sa­ran para el gran con­cier­to de esta noche en París.

Café Babel (CB): ¿Cómo está avan­zan­do la gira?

Jack Stead­man (JS): En las giras siem­pre hay al­ti­ba­jos. Em­pe­za­mos en Bru­se­las, fui­mos a Áms­ter­dam, Co­pen­ha­gue, Ham­bur­go y ahora es­ta­mos aquí, en París. Los con­cier­tos en Es­can­di­na­via fue­ron in­creí­bles, nunca ha­bía­mos to­ca­do allí y el pú­bli­co es­ta­ba muy en­tre­ga­do. Pero la úl­ti­ma noche en Ham­bur­go fue un poco ex­tra­ña. Tengo la sen­sa­ción de que la au­dien­cia ale­ma­na pre­fie­re nues­tro ma­te­rial más an­ti­guo, más cer­cano al rock, más agre­si­vo, es­ta­ban con­fu­sos cuan­do to­ca­mos los nue­vos temas con in­fluen­cias orien­ta­les y los más elec­tró­ni­cos.

CB: ¿Ha­béis no­ta­do algo dis­tin­to en las ciu­da­des que ya ha­bíais vi­si­ta­do por pri­me­ra vez en otras giras?

JS: El pro­ble­ma de vol­ver a una ciu­dad con tanta fre­cuen­cia cuan­do estás en una banda es que te das cuen­ta de cuán­to has cam­bia­do, a pesar de hacer lo mismo, las giras de hace un año eran muy dis­tin­tas para no­so­tros. No nos las to­má­ba­mos tan en serio y sa­lía­mos de fies­ta con­ti­nua­men­te, a veces los con­cier­tos eran es­pan­to­sos y ac­tuá­ba­mos con re­sa­ca. Hemos es­ta­do dos años pro­du­cien­do este disco por nues­tra cuen­ta y le hemos pues­to mucho ca­ri­ño. Ahora vamos de gira y que­re­mos que el es­pec­tácu­lo sea bueno, lo cual es una ac­ti­tud muy dis­tin­ta a la que te­nía­mos antes, cuan­do las giras eran solo una ex­cu­sa para pa­sar­lo bien.

CB: ¿Con­si­de­ras leer la pren­sa como algo útil o te re­sul­ta una tor­tu­ra?

JS: Es una muy mala idea, pero sigo ha­cién­do­lo. Estoy muy feliz ahora mismo y sim­ple­men­te no le doy im­por­tan­cia. Mien­tras haya gente a la que gus­te­mos y po­da­mos se­guir dando con­cier­tos, todo está bien.  

CB: Una vez os vi en Cam­brid­ge y perdí el con­trol de mis bra­zos y pier­nas. ¿Cómo te gus­ta­ría que la gente reac­cio­na­ra con vues­tra mú­si­ca?

JS: Me gus­ta­ría que son­rie­ran todo el rato.

CB: ¿Cuál di­rías que es el men­sa­je de vues­tra mú­si­ca?

JS: No creo que la mú­si­ca tenga nin­gún men­sa­je, pero como grupo que­re­mos ser el tipo de banda con la que deseas estar en el es­ce­na­rio cuan­do for­mas parte del pú­bli­co. Somos unos tíos nor­ma­les y no hay nin­gún mis­te­rio sobre no­so­tros. Te­ne­mos un aire bobo y friki en el es­ce­na­rio y eso nos en­can­ta. El hecho de pro­du­cir el disco no­so­tros mis­mos, sin mucho di­ne­ro, y con­se­guir lle­gar al nú­me­ro uno en Reino Unido, lanza un po­de­ro­so men­sa­je a la gente: no ne­ce­si­tas lle­var ropa so­fis­ti­ca­da, ni ser un im­bé­cil, solo por­que es lo que las es­tre­llas del rock hacen. No ne­ce­si­tas gas­tar mucho di­ne­ro en un pro­duc­tor caro, solo tie­nes que amar la buena mú­si­ca.

CB: ¿Te in­tere­sa la po­lí­ti­ca?

JS: Lo opues­to.

CB: ¿Qué quie­res decir con "lo opues­to"?

JS: No me in­tere­sa en ab­so­lu­to. No le pres­to aten­ción.

CB: ¿Al­gu­na vez te ha ins­pi­ra­do la po­lí­ti­ca?

JS: Nunca (si­len­cio). Mi in­fluen­cia es la mú­si­ca, las can­cio­nes nunca tie­nen nada que ver con lo que está pa­san­do a mi al­re­de­dor.

CB: ¿Cuá­les fue­ron tus pri­me­ras fuen­tes de ins­pi­ra­ción?

JS: Las pri­me­ras fue­ron Flea y John Fr­us­ciante , yo tenía 13 años y es­ta­ba em­pe­zan­do a tocar el bajo. Me enamo­ró su im­pro­vi­sa­ción.

CB: ¿Te­nías un plan B cuan­do ibas a la ins­ti­tu­to? ¿hay al­gu­na idea en tu ca­be­za sobre lo que ha­rías si todo esto aca­ba­ra?

JS: Des­pués del ins­ti­tu­to iba a es­tu­diar fran­cés en la uni­ver­si­dad y con­se­guí una plaza en Man­ches­ter. Pero desde que em­pe­cé a com­po­ner, supe que era a lo que me iba a de­di­car. Nunca pensé en otro tra­ba­jo. Desde que era joven siem­pre con­fié en que esto iba a pasar, no sé por qué. Creo que la mú­si­ca es lo único de lo que es­ta­ba se­gu­ro.

CB: ¿Qué te ves ha­cien­do den­tro de unos años?

JS: Tengo dos pla­nes. Uno es abrir un jazz café, no sé dónde, pero no creo que sea en Lon­dres. Quie­ro que se pa­rez­ca a unos que vi en Tokio. Viajo a Tokio cada año para ir a com­prar dis­cos y las tien­das son del ta­ma­ño de este cuar­to (puede que unos 10m2), hay un hom­bre de­trás de la barra, 10.000 dis­cos por todas par­tes y solo dos al­ta­vo­ces en la es­qui­na. Vas allí y nadie habla, solo es­cu­chas mú­si­ca, es como una es­pe­cie de bi­blio­te­ca. Me enamo­ró. Nunca he visto nada como esto fuera de Tokio y me gus­ta­ría abrir algo pa­re­ci­do. Apar­te de esto, he pen­sa­do en ser con­duc­tor de tren. Puede ser un gran tra­ba­jo, con li­ber­tad de pen­sa­mien­to. Aun­que no creo que lo con­si­ga nunca por­que ni si­quie­ra sé con­du­cir un coche.

CB: ¿En qué se ins­pi­ra la mú­si­ca de Bo­lly­wood de vues­tro disco?

JS: Está ins­pi­ra­da en una pe­lí­cu­la lla­ma­da Nagin. Es sobre un en­can­ta­dor de ser­pien­tes. Pasé un mes en Mum­bai es­cu­chan­do y com­pran­do dis­cos. Está sa­ca­da di­rec­ta­men­te de ahí, es una pe­que­ña mues­tra.