Bosnia Herzegovina: sin gas, Sarajevo se queda frío

Artículo publicado el 7 de Enero de 2009
Artículo publicado el 7 de Enero de 2009
El conflicto del gas entre Rusia y Ucrania ha tenido un fuerte impacto en los países de la ex Yugoslavia. Los habitantes de Bosnia Herzegovina tienen que abrigarse especialmente bien, dado que sus países apenas disponen de reservas de gas. En Sarajevo muchas viviendas permanecen frías mientras todas las estufas eléctricas ya han sido vendidas

Tan solo cinco horas después del corte de suministro ruso los habitantes de la capital bosnia, Sarajevo, dejaron de recibir gas. En la mayoría de las viviendas, así como en las escuelas, hospitales y demás instalaciones públicas, pudo mantenerse algún tiempo el calor. Alrededor de el 90% de los edificios disponen de calefacción central o urbana que puede funcionar con otros combustibles como diésel. Sin embargo, con las actuales temperaturas de menos 15º, estas reservas son muy limitadas y durarán un máximo de cinco a siete días. “Si la cosa sigue así nos amenaza una catástrofe humanitaria”, advierte Almir Becarevic, jefe de BH-Gas. 

©Inklaar/flickrEn aquellos domicilios privados que solo disponen de calefacción a gas los radiadores dejaron de funcionar desde la noche del miércoles. El que no tiene chimenea a leña tiene que usar electricidad. La cadena de supermercados Robot vendió hasta el miércoles a mediodía 3.000 estufas eléctricas –en Sarajevo ya se han agotado. La empresa estatal de electricidad, Elektroprivreda BiH, informó que el abastecimiento de electricidad estaba garantizado incluso ante un aumento del 20% del consumo.

También en la ciudad serbia de Novi Sad, en el norte del país, 70.000 de sus habitantes pasarán frío en sus 25.000 viviendas estos días. La red de calefacción urbana a la que están conectados funciona exclusivamente con gas. En Novi Sad nadie se atrevía a aventurar cuánto durarían las reservas. En aquellos momentos quedaba todavía “gas suficiente para algunas horas”. Dusan Bajatovic, director de Srbijagas, llegó a afirmar que no podía imaginarse “que pasará si el conflicto del gas no se soluciona rápido”.

En Belgrado y la mayoría de las ciudades del país, las calefacciones seguían funcionando con normalidad el miércoles. Se ha aconsejado a los grandes consumidores utilizar otros combustibles. Serbia, que celebraba este miércoles la Navidad ortodoxa, seguramente hubiese preferido otro regalo del 'hermano mayor' de Moscú en vez de gasoductos cerrados.

La situación en Croacia es algo mejor, dado que disponen de reservas para hasta 10 días. En Eslovenia, que cuenta también con depósitos en Austria, disponen de gas para el próximo mes y medio. Kosovo, el país sucesor más pobre de la antigua Yugoslavia, apenas ha sido afectado por la crisis del gas. Su ventaja: la mayoría de los kosovares se calienta con leña, y muchos están equipados con bombonas de gas o pequeños generadores diésel para hacer frente a los continuos apagones.

El autor de este artículo, Norber Rütsche, es miembro de la red de corresponsales n-ost