Branislav Djordjevic: “los serbios no comprendemos lo que quiere Europa de nosotros”

Artículo publicado el 19 de Enero de 2007
Artículo publicado el 19 de Enero de 2007
Con las elecciones legislativas del 21 de enero, Serbia se muestra cada vez más ultranacionalista.

El periodista serbio -y traductor a su lengua materna de autores como Jorge Semprún- Branislav Djordjevic, de 54 años, acaba de ser nombrado Presidente de la Asociación española de corresponsales de prensa extranjera (ACPE). Vive en España desde 1994 y se considera, “como la mayoría de los serbios, muy europeo”. En los años setenta, antes de ser galerista de arte, viajaba por todo el continente. Por entonces, los yugoslavos gozaban de facilidades de tránsito en Europa, situación que Djordjevic aprovechaba, de estudiante, para pasar temporadas en Alemania “trabajando de albañil y poder pagarse luego los viajes a Holanda para asistir a los conciertos de Pink Floyd”.

¿Considera que Serbia está hoy desorientada en el panorama europeo y no sabe qué futuro querer para sí misma?

No, es Bruselas la que no sabe qué hacer con Serbia. Siempre ha sido un país muy europeo. Hay 1 millón de serbios emigrados en Europa, y todo lo que sucede en la UE tiene eco en Serbia, un Estado incluso más desarrollado que países como Rumania. Lo difícil es salir de la pobreza causada por la guerra cuando la UE impone a la mayoría de los productos serbios cuotas de importación, o cuando impone a los serbios condiciones de tránsito absurdas. Para que mi hija pueda venir a visitarme, el ministerio español del interior le exige presentar una copia de la declaración del IRPF de sus abuelos realizada en Serbia. A los croatas, se les trata como es debido y no se les pide esto, aunque participaran en la misma guerra.

¿Se sienten los serbios incomprendidos por los europeos?

Al principio de la guerra sí. Ahora, es al revés. Los serbios no compredemos lo que quiere Europa de nosotros. Nos pidieron que entregáramos a Milosevic, que reformáramos la policía, la constitución,... ¡hasta las universidades para adaptarlas al proceso de Bolonia! Pero siguen insatisfechos con nosotros. Serbia ha entregado a 35 personas al tribunal penal internacional de La Haya. Si el gobierno supiera dónde está Ratko Mladic, lo arrestaría. Durante los procesos de Nüremberg se juzgó a 21 Nazis: ¿acaso es mejor ser nazi que serbio? Al líder kosovar Haradinaj La Haya lo ha soltado para que participe en el proceso político en su país, mientras que a Vojislav Seselj [ultranacionalista serbio, colaborador con Milosevic, nder.] no se le deja ver a su familia.

¿Existe en Serbia una verdadera cultura democrática?

Desde la caída de Milosevic, el país ha tomado una dirección democrática sin vuelta atrás. Gran parte de la población en Serbia pertenece a minorías étnicas. Todas respetadas. Hasta los gitanos tienen estatuto de nacionalidad, partido político propio y medios de comunicación, lo cual es una buena base para el futuro democrático del país. Además, cada vez hay menos corrupción. El problema real es que la democracia también depende de una economía sana. El Estado serbio está arruinado y se ve obligado a malvender las empresas públicas, como acaba de suceder con la compra de Smederevo por US Steel.

Por último, considero que el actual gobierno ha sido sumiso con Bruselas al aceptar la no reciprocidad en la política de visados. Los serbios necesitamos visados para entrar en los países europeos. Los europeos no lo necesitan para entrar en Serbia: lo cual implica dejar de ingresar mucho dinero y además dejar pasar a muchos delincuentes europeos que se refugian en Serbia. Lo mejor que debería hacer mi país es ponerse a negociar acuerdos con otras potencias, como India, Japón, China o Rusia.