Bruselas, el paraíso de la «Good Food»

Artículo publicado el 8 de Marzo de 2016
Artículo publicado el 8 de Marzo de 2016

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Bruselas, 2035.  Cena en casa de unos amigos y de menú: ensalada de brotes de espinacas con queso de cabra templado, tagliatelle frescos con setas, fondue de peras y pastel de zanahoria con coulis de frutos rojos. Lo mejor de todo es que las frutas y verduras, además de tener un sabor especial ...¡no han costado nada!

Como sucede en uno de cada tres hogares de Bruselas, también en casa de tus amigos se produce una parte de lo que comen. Parece una utopía, ¿verdad? Pues en realidad, se trata de la "Good Food", una especie de proyecto visionario de aquella región belga.

Los ingredientes de la Good Food

La region de Bruselas ha elegido esta denominación para referirse de una forma más atractiva a lo que viene siendo la alimentación sostenible, basada en los principios siguientes:

1. Consumir frutas y verduras de temporada y del país, para evitar la contaminación originada por los transportes de mercancías.

2. Comer productos frescos, al natural (sin refinar) y no sometidos a proceso alguno de transformación, para eludir los tratamientos químicos industriales (conservantes y aditivos) que además de afectar al sabor del alimento, resultan perjudiciales para la salud del consumidor.

3. Optar en lo posible por productos a granel o poco empaquetados, para reducir su impacto ecológico y sus costes.

4. Favorecer el comercio de productos bio, es decir, sin pesticidas o fertilizantes químicos. Esos productos son más sanos y ecológicos.

  5. Reducir la cadena alimenticia comprando directamente de los productores, para contribuir a una mejora de sus condiciones laborales y apoyar una agricultura familiar.

6. Acudir a establecimientos de comercio justo para adquirir aquellos alimentos que no se produzcan en Bélgica (té, café, chocolate, ...) y apoyar así a los produtores de los países del sur.

7. Elegir pescados procedentes de la pesca sostenible, para evitar la sobreexplotación de especies.

8. Limitar el consumo de proteinas animales y sustituirlas por proteinas vegetales (cereales y legumbres). Las ventajas son muchas y no solo económicas, ya que se reduce el impacto ambiental, así como problemas de salud, como la obesidad y enfermedades cardiovasculares.

En Bruselas, la alimentación representa 1/4 del impacto ambiental que produce un hogar medio. En concreto, la ganadería es responsable del 14% de las emisiones de gases de efecto invernadero y de una parte considerable de la deforestación. 

Crear empleo y reducir gasto

 Desarrollando este tipo de agricultura y alimentación, en Bruselas podrían crearse hasta 8.000 nuevos puestos de trabajo, según un estudio de 2012. El diario Le Soir, cifra en 6.000 los puestos de trabajo no cualificado en el ámbito de la producción, y otros muchos en el sector de la transformación agroalimentaria, la distribución, la horeca (hostelería, restauración y catering), el tratamiento de residuos, la formación y la investigación.

Entre el resto de objetivos del proyecto, hay que destacar asimismo la reducción en un 30 % del gasto, desde la actualidad hasta 2020. En este punto, no ha de sorprendernos si algún día no muy lejano nos encontramos en nuestro restaurante favorito el Rest-O-Pack, la versión made in Bruselas del famoso «doggy bag». 

Producir más frutas y verduras en Bruselas

Desde ahora y hasta 2035, la región de Bruselas pretende desarrollar una estrategia alimenticia local y sostenible capaz de producir el 30% de frutas y verduras no sometidas a procedimientos alguno de transformación y manipulación, destinadas a ser consumidas por los habitantes de la capital. Para conectar la ciudad y los habitantes a la función alimenticia de la naturaleza y al uso respetuoso de los recursos naturales, la región de Bruselas pretende preservar el acceso a las tierras urbanas y a los espacios intermedios entre campo y ciudad, y dedicarlos a la producción local.

Sin campos no hay campesinos y sin campesinos no hay buenos productos, y como los espacios agrícolas son muy escasos en la región de Bruselas (y en toda Bélgica), la cooperativa Terre en vue facilita el acceso a terrenos para todo aquel que quiera llevar a cabo proyectos agrícolas responsables.

La "Good Food" se disfruta también online

 También es verdad que la "Good Food" no ha descubierto nada nuevo, todo hay que decirlo. Bruselas lleva a cabo desde hace varios años, numerosas iniciativas  (véase este mapa) en el sector de la alimentación sostenible, bien a través de proyectos más revolucionarios, como el GASAP (Grupo de Adquisiciones Solidarias de Agricultura de Campo) y la venta directa del producto al consumidor, bien a través de otros como los huertos colectivos y los supermercados ecológicos como Les Tanneurs,  Färm, BeesCoop y Belgomarket.

El proyecto trata de reagrupar todas las iniciativas que tienen que ver con el tema de la alimentación sostenible bajo el término «Good Food» para tratar de dotarlas de mayor visibilidad, sobre todo a través de su página de internet, que pretende reunir a todos los actores y proyectos de la capital que trabajen en ese terreno.

Las ultimas noticias de la página proponen una visita al huerto de los vecinos y aprender a hacer mermelada, así que anímate y ...

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