bruselas, plataforma de despegue del neoimpresionismo

Artículo publicado el 12 de Mayo de 2014
Artículo publicado el 12 de Mayo de 2014

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

¿Neo­im­pre­sio­nis­mo, pun­ti­llis­mo o di­vi­sio­nis­mo? Tan­tos nom­bres para re­fe­rir­se a una sola co­rrien­te ar­tís­ti­ca ins­pi­ra­da, en parte, en la cien­cia. La ca­pi­tal belga, lugar dónde se desa­rro­lló este tipo de pin­tu­ra, acogió una ex­po­si­ción de­di­ca­da a los re­tra­tos neo­im­pre­sio­nis­tas.

En 1886, Geor­ges Seu­rat ex­pu­so en París su cua­dro Tarde de do­min­go en la isla de la Gran­de Jatte. El pu­bli­co des­cu­brió una nueva co­rrien­te ar­tís­ti­ca: el pun­ti­llis­mo. Seu­rat se ins­pi­ra­ría par­ti­cu­lar­men­te en los tra­ba­jos cien­tí­fi­cos del quí­mi­co fran­cés Mi­chel-Eugène Che­vreul, como la ley del con­tras­te si­mul­tá­neo de co­lo­res, y a par­tir de los cua­les in­no­vó su forma de pin­tar apli­can­do la téc­ni­ca del di­vi­sio­nis­mo de co­lo­res. En otras pa­la­bras, el pin­tor no mez­cla­ría los co­lo­res en la pa­le­ta sino que yux­ta­pon­dría pe­que­ños pun­tos de co­lo­res puros sobre el lien­zo. El re­sul­ta­do es una obra más viva con co­lo­res re­sal­ta­dos.

El Grupo de los XX

En sep­tiem­bre de 1886, el crí­ti­co fran­cés Felix Fé­néon uti­li­zó por pri­me­ra vez el ad­je­ti­vo "neo­im­pre­sio­nis­mo" en la re­vis­ta belga L'Art mo­der­ne. «Si no hu­bie­ra sido por Bru­se­las y su grupo de fie­les se­gui­do­res, los neo­im­pre­sio­nis­tas fran­ce­ses hu­bie­ran des­pa­cha­do rá­pi­da­men­te a Seu­rat y ol­vi­da­do la ges­tión de su he­ren­cia ar­tís­ti­ca", podemos leer en el libro dedicado a la exposición To The Point organizada en Bruselas. El movimiento belga vanguardista, el Grupo de los XX (1883-1893) y el sucesor de este grupo, la Libre Estética (1894-1914), favorecieron y desarrollaron el movimiento neoimpresionista. Tras la muerte repentina de Georges Seurat a los 31 años en 1891, Paul Signac y Félix Fénéon tomaron el relevo. Los neoimpresionistas franceses decidieron rápidamente ir a Bélgica, principalmente a Bruselas, para mostrar sus trabajos a la escena internacional. 

En 1887, el cuadro «Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte»«Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte»La Grande Jatte llegó a Bruselas con motivo de la cuarta exposición del Grupo de los XX. Esta obra fue el pistoletazo de salida para muchos pintores belgas que se lanzaron en el arte del puntillismo: Théo van Rysselberghe, Van de Velde, Georges Lemmen, Willim Jelley, George Morren, entre otros muchos artistas que aplicaron, de manera más o menos libre, la técnica del divisionismo de colores. Desde la exposición, el Grupo de los XX dedicó una parte de su exposición a los neoimpresionistas durante seis años seguidos. 

Van­Rys­sel­ber­ghe, el último de los puntillistas

En el cambio del siglo XIX al siglo XX, Théo van Rysselberghe fue uno los pocos que continuaron utilizando las técnicas de Seurat. Los otros pintores prefirieron seguir muchas otras corrientes artísticas que abundaban a principios de siglo. Por otro lado, el artista nacido en Gante lanzó un nuevo impulso al retrato puntillista. Llevó a cabo retratos de grupo y también abrió el campo. En el cuadro Alice Séthe, por ejemplo, se puede  percibir el cuello de la chica representada, una innovación para la época. De la misma manera, las emociones están mucho más presentes: el realismo aparece hasta tal punto que el neoimpresionismo se aproxima al naturalismo. Fue la época de los comienzos de la fotografía y los neoimpresionistas belgas intentaron aproximarse al nuevo arte. Théo van Rysselberghe fue el único que consiguió tener una clientela en Luxemburgo y en Alemania, gracias a la ayuda del pintor belga Henry van de Velde. Ciertamente, tan rentable fue su trabajo que se le conoció desde la temprana edad de 26 años.

​El Uso del puntillismo en la actualidad

A pesar de que el movimiento neoimpresionista desapareció tras la muerte de Théo van Rysselberghe en 1926, la técnica de la división del color está bien presente en nuestra vida cotidiana.

De hecho, el puntillismo fue el percusor de la ciencia de la colorimetría, una ciencia que permitió la perfección de la reproducción de imágenes en la televisión. Se basó en los tres colores que percibe la retina: el rojo, el verde y el azul (RGB, en inglés). Un ejemplo es la carta de ajuste de la televisión: la serie de colores representa la combinación de estos tres colores. Combinando el verde y el rojo obtenemos el amarillo, combinando el azul y el verde obtenemos el cian, combinando el rojo y el azul obtenemos el magenta, y así sucesivamente. Cuando pasees, fíjate en los carteles publicitarios. A primera vista, la imagen parece ser uniforme, pero cuando miras más cerca notarás que aparecen pequeños puntos de color. Así, las impresoras también utilizan el puntillismo. Increíble, ¿no es así?

Si quieres saber más sobre la teoría de los colores y la evolución del puntillismo, mira este vídeo:

La exposición tuvo lugar desde el 19 de febrero hasta el 18 de mayo. Si quieres más información, visita la página web de la exposición To The Point.