Buceo libre: no hay límites hasta el último aliento de libertad

Artículo publicado el 25 de Enero de 2014
Artículo publicado el 25 de Enero de 2014

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Todo ser humano considera que respirar es el proceso más automático del mundo. Ni siquiera pensamos en respirar a lo largo del día. Es algo que pasa de forma espontánea. Sin embargo, respirar es una acción que se puede controlar y mejorar voluntariamente, y el control de la respiración significa el control de la mente, del cuerpo y también de los sentimientos. 

Entrevista de Tamara Miletic

Fotografía de la base de datos de Goran Colak

Todo ser hu­mano con­si­de­ra que res­pi­rar es el pro­ce­so más au­to­má­ti­co en el mundo. Ni si­quie­ra pen­sa­mos en res­pi­rar a lo largo del día. Es algo que sucede de forma es­pon­tá­nea. Sin em­bar­go, res­pi­rar es una ac­ción que se puede con­tro­lar y me­jo­rar vo­lun­ta­ria­men­te, y el con­trol de la res­pi­ra­ción sig­ni­fi­ca el con­trol de la mente, del cuer­po y tam­bién de los sen­ti­mien­tos. De hecho esto es lo que se hace en buceo libre, tam­bién lla­ma­do apnea, mien­tras que los bu­cea­do­res están de­ba­jo del agua con tan sólo una bo­ca­na­da de aire pue­den ir más allá de sus lí­mi­tes. El ori­gen de esta dis­ci­pli­na se re­mon­ta a la An­ti­gua Gre­cia, aun­que el pri­mer ré­cord data de prin­ci­pios del siglo XX y hemos te­ni­do que es­pe­rar hasta 2002 para poder tener una de­fi­ni­ción ofi­cial de las ocho dis­ci­pli­nas exis­ten­tes con las ca­te­go­rías mas­cu­li­nas y fe­me­ni­nas que com­pi­ten en ellas. Estas dis­ci­pli­nas están cer­ti­fi­ca­das por AIDA (Aso­cia­ción In­ter­na­cio­nal para el Desa­rro­llo de la Apnea) la Fe­de­ra­ción In­ter­na­cio­nal del buceo libre que junto con la CMAS (Con­fe­de­ra­ción Mun­dial de Ac­ti­vi­da­des Subacuá­ti­cas) son las aso­cia­cio­nes a cargo de las com­pe­ti­cio­nes en esta área.

El equi­po de Mla­diin­fo ha te­ni­do el pla­cer de poder ha­blar con Goran Colak, atle­ta croa­ta que ha roto más de 30 ré­cords na­cio­na­les de la CMAS y de AIDA, y tam­bién ha ga­na­do siete años con­se­cu­ti­vos el cam­peo­na­to croa­ta de buceo libre. Ac­tual­men­te es el atle­ta mas­cu­lino con más éxito del Cam­peo­na­to Mun­dial de AIDA con seis me­da­llas de oro y una de plata. Colak com­par­tió con no­so­tros la mo­ti­va­ción que le lleva a em­pu­jar sus lí­mi­tes hasta al­can­zar un nuevo ré­cord, así como su pa­sión por esta dis­ci­pli­na que abre en su mente y en su cuer­po un mundo lleno de sen­sa­cio­nes y emo­cio­nes que no se pue­den ex­pe­ri­men­tar en nin­gún otro lugar.

1. ¿De dónde viene tu pa­sión por el buceo libre?

La ma­yo­ría de los bu­cea­do­res de mi ge­ne­ra­ción tie­nen una his­to­ria si­mi­lar. Había una pe­lí­cu­la en 1988 lla­ma­da The Big Blue di­ri­gi­da por el di­rec­tor fran­cés Luc Bes­son que trajo con­si­go el cre­ci­mien­to del in­te­rés en de­di­car­se al buceo libre. Desde ese mo­men­to, em­pe­cé a ex­pe­ri­men­tar por mi cuen­ta con téc­ni­cas de buceo y al tiem­po de­ci­dí ha­cer­me miem­bro del club “Ge­ro­ni­mo” en Za­greb (Croa­cia) donde sigo en­tre­nan­do casi todos los días y para el que estoy com­pi­tien­do.

2. ¿Cómo ha reac­cio­na­do la gente en Croa­cia ante tu nuevo ré­cord mun­dial? ¿Ha cam­bia­do tu vida?

En ver­dad no. Des­gra­cia­da­men­te en nues­tro país es muy poca la co­ber­tu­ra de los me­dios en esta dis­ci­pli­na. Di­ga­mos que en ge­ne­ral los me­dios de co­mu­ni­ca­ción na­cio­na­les y re­gio­na­les si­guen y emi­ten no­ti­cias sobre este de­por­te. Sin em­bar­go, el buceo libre es una nueva dis­ci­pli­na para ellos, lo que sig­ni­fi­ca que no hay una se­lec­ción de la in­for­ma­ción que se emite. En reali­dad, es el nú­me­ro de pe­rio­dis­tas que co­noz­cas en per­so­na lo que de­ter­mi­na­rá la can­ti­dad de in­for­ma­ción y de fotos pu­bli­ca­das sobre ti. El úl­ti­mo ré­cord mun­dial que rompí  el 21 de no­viem­bre de 2013 en Bel­gra­do (Ser­bia) es en Croa­cia uno de los éxi­tos más im­por­tan­tes en esta dis­ci­pli­na. Es la ter­ce­ra vez que un atle­ta croa­ta rompe el ré­cord mun­dial en buceo libre re­co­no­ci­do por AIDA, lo que sig­ni­fi­ca que este ré­cord es re­co­no­ci­do por todas las or­ga­ni­za­cio­nes del mundo, y no sólo por la CMAS que es nor­mal­men­te la más po­pu­lar y se­gui­da en Croa­cia.

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