Budapest hace frente a los mendigos que estorban

Artículo publicado el 2 de Noviembre de 2011
Artículo publicado el 2 de Noviembre de 2011
Desde la instalación de la nueva mayoría conservadora en Budapest en 2010, el ayuntamiento de la capital húngara lanzó un plan inédito para luchar contra la pobreza visible en las calles de la ciudad. Entre las medidas de prohibición hercúleas contra la mendicidad en los espacios públicos, el ayuntamiento lidia con la gestión “social” de la recogida de muebles y enseres viejos.
Vieja tradición de Budapest.

Hungría está en vías de regular la pobreza. Aunque Budapest aún no haya adquirido los diversos equipamientos contra los sin techo tales como los que se pueden ver en Francia (sustitución de los bancos por asientos en los parques, riego del césped por la noche, protección de los huecos de los edificios, etc), el Gobierno húngaro lanzó en otoño de 2010 una ley que luchaba contra “los usos inadecuados del espacio público”, centrándose a la vez en la mendicidad y en aquellos que duermen bajo la bóveda celeste sobre cajas de cartón. Las nuevas normas de urbanismo prevén así una multa para cualquiera que se aventure a dormir en la calle o en los pasos subterráneos.

Estos pasos, que constituyen una verdadera ciudad subterránea y permiten atravesar las grandes arterias de la capital o acceder al metro, se convirtieron a lo largo de los años en los refugios de numerosos sin techo que encuentran allí una solución relativamente eficaz para escapar del terrible frío característico de los inviernos de Europa central. Tras haber prohibido fumar, se prohíbe el consumo de alcohol en estos lugares a partir del 1 de enero de 2011. A efectos prácticos, son los sin techo los que se encuentran en el punto de mira. No sólo se multiplican los pretextos legales para expulsar a los sin techo del centro de la ciudad, sino que la estrategia adoptada parece contemplar la opción de volver su situación aún más incómoda y precaria. Por otra parte, desde el pasado invierno rebuscar en los cubos de basura de algunos distritos de Budapest supone una multa de 185 euros…

El “lomtalanitás” o derecho a recoger muebles y enseres viejos de la calle

Más recientemente, el sistema de recogida de muebles y enseres viejos fue objeto de las medidas destinadas explícitamente contra los sin techo. En la pura tradición de Budapest,el “lomtalanitás” designaba un plazo legal durante el cual el sin techo podían recoger todos los muebles y enseres viejos que había en la calle, normalmente objetos y muebles que la gente tiraba. Una vez que éstos habían encontrado lo que necesitaban, el municipio se encargaba de retirar el resto, hecho que perpetuaba una forma de gestión social del sistema de residuos en Budapest. En adelante, los habitantes deberán tomar cita de antemano con el servicio de retirada para así evitar cualquier perturbación de la vía pública.

Así pues, Budapest conoce una verdadera ordenación de su gestión del espacio público de acuerdo con una ideología territorial dominante que predica a la par higiene y protección. Se inclina por la exhortación del peligro de las calles, creando mediante ésta verdaderos túneles sociales simbólicos gracias a los cuales se evita cuidadosamente la alteridad. Pero la pobreza no desaparecerá al hacerla invisible. Al contrario, estas medidas de marginalización socio espacial no harán más que deteriorar la situación de los más pobres. Y esto es la hipocresía más extendida.

Fotos: Portada (cc) habeebee/flickr; Texto : zsoolt/flickr ; Vídeo : ZemplenTelevizio/youtube