¿Buenas noticias para los gitanos en Italia?

Artículo publicado el 18 de Agosto de 2010
Artículo publicado el 18 de Agosto de 2010
Desde hace varios días, ocupan las primeras páginas de la prensa europea, aunque ellos, los romaníes, están más interesados en los hechos concretos que en las palabras. ¿Cuál es la respuesta italiana a los ‘pueblos de inserción’ franceses? Ninguna. Sin embargo, algo se mueve. Empezando por el alcalde de Roma, Gianni Alemanno

Conocido por su duro ‘plan nómada’, ha sido el primero en contratar a un gitano como parte de su equipo de trabajoMientras que Francia experimenta con los ‘pueblos de inserción’, ¿cuál es la respuesta ofrecida por Italia a los gitanos expulsados cada día de la periferia de las grandes ciudades? Parece que algo se mueve, tal vez gracias a que no es periodo de campaña electoral (incluso cuando, vista la situación política del país, uno nunca sabe), y no es tan necesario asegurarse votos con el tema de la ‘seguridad’. La primera señal alentadora viene del alcalde de Roma, Gianni Alemanno, un tipo que, cuando se trata de los romaníes, no es precisamente el más sensible. Sin embargo, por primera vez, le ha confiado a un miembro de esta comunidad el puesto de delegado del ayuntamiento para las relaciones con la población gitana. Se trata de Najo Azdovic, conocido por haber sido el portavoz de los habitantes del famoso campamento de Casilino 900, actualmente desmantelado.

Algunos días más tarde, el ayuntamiento de Treviglio, un pequeño pueblo en el departamento de Bérgamo, en el corazón de la fortaleza xenófoba de la Liga Norte, se ha ganado la denominación por parte del Groupe EveryOne como el “único ejemplo positivo en el norte de Italia en materia de política de integración de las minorías étnicas y con actitud de respeto a los ciudadanos romaníes”. Esta información, que ha sido destacada en el Parlamento, la Comisión Europea y la ONU, ha llegado hasta Hungría, donde apareció en el principal periódico a nivel nacional. La noticia es más sorprendente aún cuando se piensa que, hace apenas unos meses, el europarlamentario de la Liga Norte Matteo Salvini había pedido a los seguidores del Inter de Milán que silbaran a los niños gitanos que acababan de ser desalojados de un campamento y que, según el programa, tendrían que saltar al terreno de juego para dar la mano a los jugadores.

La bandera de la Liga Norte es considerada por muchos como el símbolo de la xenofobía en Italia

Pero también hay quien busca atacar el “problema” desde su raíz. Es el caso del padre Virginio Colmegna, antiguo director de Caritas en Milán, que se ha comprometido a acompañar a sus lugares de origen a los gitanos expulsados de los campamentos italianos. Él mismo les ayudará a encontrar trabajo para que no se vean obligados a expatriarse de manera permanente. Para ello, el religioso se reunirá con los ayuntamientos, firmará acuerdos, impulsa proyectos para crear fábricas y talleres artesanales, negociar con empresarios, los bancos italianos (entre ellos, Unicredit, el más importante del país) y los políticos rumanos. Después de escuchar las declaraciones xenófobas de Nicolas Sarkozy, presidente de la “súper civilizada” república francesa, resulta imposible no preguntarse: ¿todo esto es verdad?

Fotografías: Contantin B./flickr; Cau Napoli/flickr; batrax/flickr; vídeo: ReteRom/YouTube