Cadáver exquisito en El País de los Mirlos Negros: capítulo tres

Artículo publicado el 25 de Agosto de 2014
Artículo publicado el 25 de Agosto de 2014

¿Fue Kosovo, a comienzos del 2000, escenario de tráfico de órganos de prisioneros serbios perpetrado por guerrilleros kosovares? Continuamos con nuestra investigación que se deshila a lo largo de 29 páginas del dossier de la ONU y con la carcajada de un tal 'French Doctor'.

III - La misión MINUK

"A partir del año 1999, aunque posiblemente antes, entre 100 y 300 individuos fueron secuestrados y conducidos en camionetas a campos de concentración situados en los alrededores de Kukës y Tropojë, ciudades del norte de Albania. La mayoría de estos prisioneros eran hombres de nacionalidad serbia, de entre 25 y 50 años. Capturados entre junio y octubre de 1999. A comienzos del mes de agosto de 1999, algunos de estos capturados -entre 24 y 100- fueron transportados desde el norte de Albania hacia un segundo lugar de concentración -una casa privada o un complejo industrial abandonado- en el centro del país, exactamente en los alrededores de Burrel, a unos 110 km de Kukës. Los prisioneros eran trasladados en pequeños grupos a una granja al sur de Burrel, transformada en una clínica improvisada, provista de material médico y medicinas. Ahí, se extrajeron los órganos de los cuerpos de los presos, cuyos cadáveres fueron enterrados en los alrededores. Los órganos fueron escoltados hasta el aeropuerto de Rinas, cerca de Tirana, y enviados al extranjero a destinos desconocidos. Algunos de los otros prisioneros llevados a esta clínica eran mujeres procedentes de Kosovo, de Albania y de Europa del Este. La última entrega de prisioneros a la clínica tuvo lugar en primavera o a principios del verano del 2000. Además de los cuerpos vivos de serbios que eran trasladados a Albania, un número desconocido de civiles serbios asesinados en Kosovo fueron transportados y enterrados en Albania, en lugares remotos".

Remitido el 30 de octubre de 2003 a Patrick Lopez, el que entonces era cargo de las investigaciones del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) y redactado por investigadores de la MINUK en Pristina, el famoso primer reportaje oficial sobre el tráfico de órganos no tiene ningún orden concreto en sus 29 páginas. Redactado en inglés, intercalado con anotaciones y nombres del personal en funciones, el texto relata hechos, datos y lugares, recogidos teniendo como base 8 testimonios de antiguos soldados del UÇK. Estos 8 testigos claves no tienen identidad, pero son designados por números, acompañados de una perífrasis. Ejemplo: el "número 6". Descripción: "Un albanés del sudoeste de Kosovo que sirvió para el UÇK como chófer y soldado. Alegó haber participado directamente en el traslado de prisioneros detenidos en Kosovo y trasladados a los campos de concentración situados en el norte de Albania".

Leer el reportaje de la minuk en pdf.

Aunque tiene la etiqueta de "sensible" y está clasificado como ultrasecreto, el famoso informe ha caído en el dominio público e incluso puede ser descargado gratuitamente. El texto merma seriamente las afirmaciones de la comunidad internacional. Presente en el país durante más de una década por mediación de la MINUK, de la KFOR (fuerza militar multinacional liderada por la OTAN), o de la misión EULEX (misión civil de la Unión Europea en Kosovo para el imperio de la ley), Unión Europea que siempre ha afirmado no tener nunca conocimientos de un tráfico de órganos perpetrado por el UÇK. ¿Mentira? ¿omertà?

Al leer el informe, es difícil entender como alguien como Bernard Kouchner -nombrado alto representante de la MINUK entre septiembre de 1999 y enero de 2001- ha podido ignorar la existencia de un tráfico de órganos después de la guerra. Este crimen sería descrito negro sobre blanco en un documento emitido en 2003 por sus propios servicios. Sin embargo, en 2010, ante la pregunta de un periodista de la Voz de América que le pidió a Kouchner que comentara el caso de la "casa amarilla" de Burrel, el mítico y veterano French Doctor estalla con una risa despectiva y diciendo: "¿qué es eso, las casas amarillas? ¿Qué casas amarillas? ¿Por qué amarillas? Señor, usted debería ir a consultarlo. No ha habido casas amarillas, no hubo venta de órganos. ¡Las personas que dicen eso son cabronas y asesinas!".

Bernard Kouchner, en pleno alucine.

ACABAS DE LEER EL TERCER EXTRACTO DE NUESTRAS INVESTIGACIONES SOBRE EL SUPUESTO TRÁFICO DE ÓRGANOS EN KOSOVO. DURANTE TODO EL VERANO, ENCONTRARÁS LA SUCESIÓN DE UNA GRAN HISTORIA CON VERDADEROS AIRES DE SUSPENSE EN TU ÚNICA Y ENTRETENIDA REVISTA EUROPEA. MÁS INFORMACIÓN AQUÍ.