Cambio climático en Frisia: ¿se acabaron las carreras sobre el hielo?

Artículo publicado el 8 de Marzo de 2009
Artículo publicado el 8 de Marzo de 2009
La Marcha de las Once Ciudades Frisas es una carrera sobre patines de 200 km por los canales y lagos helados de Frisia, al norte de Holanda. Hasta 15.000 participantes amateur aceptarán el reto. Si es que hace el frío suficiente para que se celebre…

Los atletas que participan en esta marcha no son expertos deportistas. Son gente que conoce el terreno, granjeros que han crecido bajo estas condiciones extremas, gente que sabe cómo olvidar el dolor y el frío. Gente que sabe lo significa el patinaje. A pesar de ello, también cuenta con ilustres participantes, como el príncipe heredero Guillermo Alejandro. La recompensa para el ganador es la celebridad instantánea.

Tras el fútbol, el patinaje sobre hielo

www.fryslanmarketing.nlHolanda es uno de los pocos países, junto a Alemania y Noruega, donde el patinaje de velocidad se vive intensamente, justo por detrás del fútbol. Frisia organiza, con orgullo, la marcha de las once ciudades: Leeuwarden, Sneek, Ijlst, Sloten, Stavoren, Hindeloopen, Workum, Bolsward, Harlingen, Franeker y Dokkum. Esta competición, que cumple este año su centenario, es una de las pocas ocasiones en las que el resto de holandeses mira hacia el norte del país con interés. Por un día, los holandeses sienten curiosidad ‘por su minoría frisa’. Puede que también este acontecimiento despierte el patriotismo friso. Incluso, puede ser que beba Beerenburg (licor friso) para mantener el calor y se use la bandera frisa para cubrirse los hombros.

La carrera se calienta

Literalmente, cada año, la carrera se calienta. Y a su vez, se calienta el hielo que, por tanto, deja de serlo. El calentamiento global ha tenido graves consecuencias para la marcha. La temperatura media de los meses de invierno ha subido unos dos grados en la región desde 1951 y las épocas de heladas prolongadas son, cada vez, menos frecuentes. Por ello, existen a su vez ciertas extensiones del recorrido (las llamadas klunen) en las que el hielo no es lo bastante resistente y los participantes se ven obligados a hacerlas andando, enfundados en sus patines. Se requiere una habilidad particular para realizar esta andadura ya que puede causar serias lesiones de tobillo. Esto lo sabe bien Henk Angemen, un agricultor de coles de Bruselas de 41 años y ganador de la última edición de la marcha en 1997.

Por ello, desde 1989, se viene organizando en Weissensee, Austria, una Marcha alternativa de las Once Ciudades, dada la imposibilidad de celebrar la carrera en Holanda donde se alcanzan, cada vez menos, las condiciones necesarias: las temperaturas han de ser de alrededor de menos 10 grados centígrados durante al menos una semana, y el hielo ha de tener un grosor de por lo menos 15 cm.

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Esperando el frío

Mientras tanto, los holandeses y frisos todavía viven cada año la fiebre de la Marcha de las Once Ciudades. No aceptan el hecho de que es muy probable que la marcha no se celebre más, por lo que cada vez que la temperatura alcanza los bajo cero, los primeros atrevidos se reúnen alrededor de los lagos. Las noticias nacionales se llenan con niños disfrutando del hielo. La Real Asociación de las Once Ciudades Frisas, organizadora del evento, está preparada para poner todo en marcha rápidamente en caso de que se alcancen las condiciones idóneas. Puede que el año que viene se celebre. Si es así, invito a Europa a disfrutar de un espectáculo inolvidable y a venir a Frisia. Mientras tanto, existen otras posibilidades de realizar el recorrido más flexibles con las condiciones climáticas: en bici, a pie, en moto.... Si decides visitar la región, ¿por qué no usar el transporte público? Si reducimos las emisiones de carbono, puede que las probabilidades de que se celebre este espectáculo maravilloso incrementen.

Oda del autor

Piensa, interminables extensiones de paisajes inhóspitos /

Piensa, el aire sesgándote la cara y cubriéndote los ojos de nieve /

Piensa, dedos de los pies y manos congelados, nariz y orejas congeladas /

Piensa, la carrera más dura del mundo