Cambio constitucional en España: ¿Sí o... sí?

Artículo publicado el 8 de Septiembre de 2011
Artículo publicado el 8 de Septiembre de 2011
El déficit tendrá un techo en la Constitución. El Senado dio luz verde este miércoles a la modificación del artículo 135 de la Constitución española, la Carta Magna, la "intocable", ese texto que provocaba que se paralizara hasta la sevillana de encima del televisor cuando alguien pronunciaba la palabra "modificación".
Para algunos, ha sido una rendición ante la presión de los mercados; para otros, un plan llevado a cabo con "nocturnidad y alevosía". Pero, más allá de si limitar el déficit es o no una necesidad vital para el Estado, son muchos los que coinciden en que la decisión se tenía que haber consultado con el pueblo a través de un referéndum. Seis españoles hablan del tema sin tapujos. Vox Pop.

“A algunos nos gusta nadar contra corriente. Si la propuesta de modificación de la Constitución es exclusivamente la relativa a la capacidad de endeudamiento, no me parece excesivamente interesante. Lo que sí lamento es que nuestros políticos sean incapaces de modificar otros aspectos "más importantes" y que sí requerirían un referéndum. Pero claro, esos temas no preocupan a los mercados... ¿o tal vez sí y por eso no se cambian?”.

Luis, director y dramaturgo del grupo de teatro Movimiento Arte contra la Barbarie de Barcelona

“Estoy en contra del cambio constitucional. Por una parte, porque la Constitución no es lugar para limitar el déficit, la Unión Europea ya tiene legislación más o menos vinculante para que sus Estados controlen el gasto. Además, limitar el déficit deja muy poco margen de maniobra al gobierno para evitar futuras recesiones. Se suele decir que lo que es bueno para la economía de los individuos suele funcionar para los estados, también al revés. ¿A alguien se le ocurriría limitar el endeudamiento de los individuos o, sobre todo, de las empresas? El problema es que se quiere gastar más de lo que se tiene tanto en época de expansión como de recesión. Parece que nadie haya oído hablar del cuento de la cigarra y la hormiga”.

Pablo, estudiante universitario

“¿A alguien se le ocurriría limitar el endeudamiento de los individuos o, sobre todo, de las empresas? ”

“Creo que es un cambio que es solo de fachada porque no se habla de lo más importante, que es: ¿qué pasa si se supera el déficit? No se dice nada de eso, pero que el déficit es un límite natural es lógico, es de sentido común, ponerlo en la Constitución no lo hace más cierto, pero no se dice qué pasa si se supera: ¿castigan a los políticos? ¿se nacionalizan las empresas? ¿se sale del euro y se devalúa la peseta? Creo que hacer un referéndum sobre este tipo de decisión es igual a no hacerlo, porque la cantidad de información y de valoración individual que habría que hacer sobre un tema de alta economía como este no está al alcance de todos”.

Sebastián, comercial

"Desde el grupo Interelectoral 15M, respecto al proceso de reforma constitucional impulsado por PP y PSOE estos días, nos sumamos a otras voces y condenamos la metodología de acción rápida con la que se está llevando a cabo. Con esta acción se está impidiendo la participación de grupos minoritarios así como la ampliación del debate a temas transversales, lo que pone de manifiesto las deficiencias de nuestro sistema democrático. Además, consideramos que cambios tan relevantes como una reforma constitucional deben estar siempre sometidos a validación directa por parte de la ciudadanía. Por eso, pedimos que se impulse un referéndum para la aprobación de esta reforma”.

Miembro del grupo Interelectoral 15M

“Durante toda nuestra vida, y durante toda nuestra educación, se nos ha hablado de la Constitución como lo más sagrado de nuestro país, algo intocable, símbolo de la democracia que tanto les costó conseguir a nuestros padres... Que no nos quejáramos, que así las cosas estaban bien. Y ahora, de un plumazo, cuando les interesa a los que mandan, y sin pedir consentimiento al pueblo, la violan y manipulan. Pues, sinceramente, y más en los momentos de revolución y descontento en los que estamos, me parece una tomadura de pelo”.

Guillermo, estudiante universitario

“Ha sido un atropello a la democracia en un momento en el que la gente esta movilizada, o por lo menos, se habla de política en términos, nada menos, de pérdida de legimitidad, y de representatividad... la desafección política es enorme. y esto va a acentuarla más, la sensación de que se mueven en otra esfera y son ajenos a las demandas de la gente aunque sea puramente de contenido procedimental, como la celebración de un referéndum me parece gravísimo el tema del techo de gasto desde un punto de vista ideológico, pero es más grave lo otro el gesto, las formas...”

Mariluz, estudiante universitaria

Fotos: portada, (cc) AiramSelegna/flickr; vídeo:  (cc) euronews/youtube