Canciones como chicles para las orejas

Artículo publicado el 18 de Noviembre de 2009
Artículo publicado el 18 de Noviembre de 2009
Una vez dentro de la cabeza, estas canciones ya no quieren salir. Torturan, trotan, escalan, se pegan, se incrustan, ponen de los nervios... en todas las lenguas de Europa

"I just can’t get you out of my mind", cantaba Kylie Minogue. E incluso si esta cantante y actriz australiana no se refería directamente a su éxito pop fácil de recordar, ha sido imposible evitar que penetrara en las cabezas de millones de personas para salir, luego, a duras penas. ¿Qué era lo que tenía toda esta gente en común? Estar contaminados por el mismo virus: la rengainalgie o ritournellite, como dirían en francés.

Los individuos afectados por esta enfermedad presentan dificultades para concentrarse, sienten frustración y muestran tendencia a tatarear sin siquiera darse cuenta. El último síntoma, en concreto, es el más contagiosos y contribuye a la propagación de esta dolencia.

Tiempo atrás, los alemanes calificaban con 'taladra-oreja' (Ohrwurm) a una persona aduladora. Hoy en día, la expresión, se refiere de forma figurada a una música que trepa por el conducto auditivo para construir su nido. La expresión alemana ha sido literalmente transportada al otro lado del canal de la Mancha para dar en inglés el  earworm, el gusano de oreja. En la península ibérica, se hace referencia a las características pegajosas de estas canciones. En español, se le llama canción pegadiza, mientras que en Portugal, se compara a estos ritmos con un chicle en la oreja (chichete na orelha). Se quedan adherida a los oídos durante horas, a veces hasta días enteros.

Junto a los italianos, los franceses no escatimas esfuerzos lingüísticos para calificar a ete tipo de intromisión musical. Por ejemplo, existen las canciones ensordecedoras que no salen de la cabeza (musique entêtante), y una canción enervante, para un italiano, es como un tormento (canzone tormentone). Todo esto explica porque las Naciones Unidas han reconocido la música repetida hasta la saciedad como una forma de tortura... Entonces, ¿cómo podré liberarme de esta melodía que me trota en la cabeza (chodzi mi po glovie )? Se preguntan los polacos...