Canino, una burbuja con espinas

Artículo publicado el 16 de Noviembre de 2009
Publicado por la comunidad
Artículo publicado el 16 de Noviembre de 2009
Kynodontas trailer Cargado por athinorama. - Mira más videos de TV y películas. El anhelo de libertad del hombre es capaz de superar la barrera del dolor físico extremo para aventurarse en el mayor reto de una persona: vivir. Así lo plasma Yorgos Lanthimos en su película () presentada en España en el festival de Sitges y galardonada en Cannes en la categoría de “Una cierta mirada”.
El filme cuenta la historia de una familia (un matrimonio y tres hijos) encerrada en una casa en una zona residencial de la que el padre (en el actor Christos Stergioglou) no permite la salida al exterior, excepto a una persona que les comunica con el mundo que les rodea, una vigilante de su trabajo.

canino.jpgCaninoKynodontas

El aislamiento es tal que los hijos creen que los aviones que ven sobrevolar la casa son juguetes que sus progenitores colocan en el césped de casa inmediatamente después de oír el sonido de un aeroplano y su educación está férreamente dirigida por unos padres que únicamente permiten las visitas de una guarda de seguridad que alivia los impulsos sexuales del hijo, hasta que pierde el juicio y la única salida es el incesto de la hermana mayor (en la actriz Aggeliki Papoulia). La prohibición del llanto, la exploración femenina de la sexualidad mediante juegos que recuerdan la lógica del perro de Pavlov, y la burbuja protectora y dañina que intentan crear los padres de tres seres cercanos a la treintena, invitan a una reflexión sobre la educación de una sociedad griega democráticamente adolescente. Un paralelismo asombroso con el destape que se produjo en España a final de los años setenta y principios de los ochenta. Uno de los puntos álgidos de este largometraje es la escena en que el hijo mayor mata a sangre fría a un gato que “se atreve” a cruzar el muro del chalet con la realidad. Según lo inculcado, “se trata del animal más fiero y peligroso del mundo”. Al igual que a la vagina se le denomina “teclado” cuando una de las hijas expone una petición atroz a la vigilante a cambio de pequeños regalos como un cuaderno, una diadema luminosa o un lápiz, lo que supone un lujo en pleno enclaustramiento. Sin descontar la euforia que muestran los chicos al escuchar una canción en inglés mediante la interpretación simultánea realizada por su padre, cuya licencia roza la insensatez, pues convence a sus hijos de que es el abuelo quien habla dándoles instrucciones sobre lo correcto y no. Toda una tragedia con toques de humor para que el espectador pueda respirar brevemente de tal pesadilla. ¿La llave para salir de esta burbuja de espinas? La caída del diente canino. Tal acontecimiento es la señal que esperan los habitantes de esa casa para cruzar el umbral a un mundo temido y ansiado. Por ello más de uno se plantea autolesionarse para huir de allí. El mito moderno de la Caverna apenas ha ocupado en Sevilla dos sesiones sin pena ni gloria.

Clara Fajardo