Capital Europea de la Cultura 2016: Breslavia escribe el futuro

Artículo publicado el 27 de Junio de 2011
Artículo publicado el 27 de Junio de 2011
El pasado martes, una comisión eligió a Breslavia (Wroclaw en polonés) como la Capital Europea de la Cultura en 2016. Esta ciudad, que ha sufrido varios cambios de nombre, alberga el cine Lwów, que nos cuenta en las siguientes líneas una historia. Una historia de refugiados.

Dentro de 354 días se dará el pistoletazo de salida de la Eurocopa 2012, para la que Polonia y Ucrania se preparan desde hace años. El martes 21 de junio una comisión reunida en Varsovia eligió entre un total de cinco candidatas polacas a la que será la Capital Europea de la Cultura en 2016. La suerte recayó en Breslavia. Esta ciudad será uno de los escenarios en los que se dispute la próxima Eurocopa y, en 2016, centro europeo de la cultura. Pero Breslavia guarda aún un gran tesoro: el cine Lwów. Narrador de muchas historias, celebró el pasado fin de semana el Festival de cine del Refugiado.

Albergó el Roxy Filmpalast hasta la IIGMEl cine Lwów es un anacronismo. Este edificio, construido en 1987, albergaba hasta la Segunda Guerra Mundial el Roxy Filmpalast. En él se proyectó este fin de semana el documental de Marco Pasquini Gaza Hospital, sobre el Líbano de los años 80, sobre la guerra civil y los refugiados palestinos. Breslavia también tiene historias de refugiados que contar.

Después de 1945, Breslau, una gran ciudad alemana en otros tiempos, cambió de población y de nombre para convertirse en Breslavia (Wroclaw). Esta historia es muy conocida en Alemania. Pero aquí, no se trata de hablar de refugiados alemanes. Los nuevos ocupantes de las regiones “recuperadas” no abandonaron de manera voluntaria su región de origen para irse al oeste.

Überbleibsel des Protests der Gruppe "Orange Alternative" gegen den KommunismusEsta historia se cuenta en el cinema Lwów. Una placa conmemorativa inaugurada en 1989 reza: “De acuerdo con el deseo de los habitantes de Breslavia venidos de Lemberg, el cine ha recibido el nombre de Lwów”. Durante la época de Stalin, con la bendición de los aliados, se trazaron las nuevas fronteras europeas. Entonces, la polaca Lwów se convirtió en Lviv en la República Soviética de Ucrania. Esta ciudad resultaba más fácilmente pronunciable para las bocas alemanas bajo la forma de Lemberg, que es a la historia cultural de Polonia lo mismo que la de Breslavia a la de Alemania. Después de 1945, muchos son los polacos de Lemberg que encontraron en Breslavia una nueva patria.

El 8 de junio de 2012, fecha en la que comenzará la Eurocopa, el cine Lwów estará más cerca de ser cosa del pasado. Cada vez son menos los visitantes que acuden a él. Será definitivamente cerrado en septiembre. “Juntos escribiremos la historia” es el eslogan que la UEFA ha elegido para la competición de 2012, que dejará su huella en la ucraniana ciudad de Lemberg. ¿Aprovecharán estas dos ciudades esta oportunidad para redescubrir su historia en común? Es una cuestión que desconcierta un poco uno de los despachos en los que se prepara la Eurocopa, situado en la plaza del mercado que Breslavia ha renovado recientemente. Pero no, no hay proyectos en común, el eslogan “Juntos escribiremos la historia” hace referencia más al futuro que al pasado.

Robert Kalimullin es autor de la guía de viaje « City Trip Krakau ». Ahora trabaja en un ensayo financiado por laFundación para la colaboración germano-polonesa  sobre la historia del fútbol entre Alemania y Polonia.

Fotos: Portada (cc) Páfina oficial de Facebook de Wroclaw; Cinéma Lwów © Robert Kalimullin; Zwerge (cc)coincidentalimage/flickr