Carlos Malamud: “la política europea hacia Cuba es de Wait and see”

Artículo publicado el 12 de Febrero de 2007
Artículo publicado el 12 de Febrero de 2007
El mandato del comandante Fidel Castro sobre la isla de Cuba está a punto de pasar a mejor vida.

En los Estados Unidos de América se toman posiciones en favor de una transición quid-pro-quo con quien parece que tomará el mando, el hermano del dictador, Raul Castro, como lo demuestra el reciente viaje de una delegación de 10 congresistas a la isla. En cambio, un silencio sepulcral parece gobernar la postura de la UE. Entrevistamos a Carlos Malamud, argentino residente en España, especialista en Relaciones Internacionales de la UE con América Latina, que en la actualidad ocupa el cargo de investigador principal para América Latina en el centro de Investigaciones Real Instituto Elcano, en Madrid.

¿Qué países europeos influyen más en la postura de la UE en sus relaciones con Cuba?

Por sus tradicionales relaciones con Cuba, y en general por los estrechos vínculos que la unen con Latinoamérica, España es uno de los principales interlocutores a nivel europeo con el régimen cubano. De hecho, cuando se modificó la política europea hace un par de años hacia Cuba (leer cronología más abajo), la iniciativa fue española. Desde luego, también Francia, Alemania o el Reino Unido, tienen una presencia destacada en las relaciones UE-América Latina y son las potencias más relevantes a la hora de tomar decisiones de política exterior en el seno del Consejo europeo. Tampoco hay que olvidar que Cuba se trata de un régimen comunista, y en Europa hace dos años y medio entraron a formar parte de la Unión países que pertenecieron al antiguo bloque soviético, y por tanto muy relacionados con el régimen castrista. La Republica Checa, Eslovaquia o Polonia desean acelerar la democracia en Cuba, de manera que se haga primar por encima de todo las libertades fundamentales.

¿Percibe si la UE está tomando medidas que adoptar en el caso de que en Cuba surja una “nueva revolución”?

Yo entiendo que estamos más bien ante una sucesión que ante una transición. Dejando de lado la polémica sobre si la enfermedad de Fidel se trata de un cáncer o de una diverticulitis, lo que sí está claro es que dentro de la isla de Cuba se está promocionando la figura de Raúl, aunque nunca se le menciona como jefe de Estado. Por tanto, a la UE, a falta de noticias sobre qué ocurre verdaderamente, no le es fácil dar pasos, porque Fidel se resiste a alejarse del poder. Aun así, la UE sigue el tema muy de cerca. El cambio de política de la Unión Europea hace algunos años se hizo para estar preparados ante cualquier cambio, aunque yo la definiría como una política de “wait and see”.

¿Considera usted a Raúl Castro un reformista del régimen de castrista o por el contrario un continuador solapado de la obra de su hermano Fidel?

Raúl es mucho más pragmático, más sosegado y menos extremista que su hermano. Habrá que esperar para ver lo que dice la Historia.

CUBA, CRONOLOGÍA DE UN ‘STATUS QUO’ PARTICULAR

La Unión Europea es el principal socio comercial, la mayor fuente de ingresos extranjera, el primer proveedor de turistas y el mayor colaborador en cooperación al desarrollo de Cuba.

Septiembre de 1988: Cuba se convierte en el primer país no europeo del desaparecido Comecon (bloque comercial socialista creado el 1949) que establece relaciones diplomáticas con Bruselas.

Principios de 1993: La cooperación entre la Comisión Europea y Cuba empieza con el programa de la Oficina Humanitaria de la UE (ECHO) para la prevención de crisis humanitarias resultantes de catástrofes naturales. En ausencia de un acuerdo de cooperación con la UE, toda cooperación es financiada con el presupuesto general de la Comisión.

Febrero de 1996: Durante las negociaciones empezadas en octubre de 1995, la fuerza aérea cubana abatió dos aviones civiles de la ONG de Miami “Hermanos para el rescate”. A modo de protesta, Bruselas suspende el diálogo respecto al acuerdo de cooperación y lo condiciona a un avance en la política cubana de apertura democrática.

Diciembre de 1996: Queda definida la posición oficial de Bruselas respecto a Cuba cuando el Consejo aprueba un documento oficial de la UE, que se llama “Posición Común”. Este documento quiere “promover el proceso de transición hacia una democracia pluralista y el respeto de los Derechos Humanos”. Fidel rechaza el documento considerándolo como una “interferencia” en los asuntos internos del gobierno cubano.

Diciembre de 2000: Cuba se convierte en el miembro número 79 del grupo de países de la ACP (África, Caribe, Pacífico). Cuba no se beneficia de los Acuerdos de Cotonú (2000) entre la ACP y la UE, pero recibe una cuota de la Unión para la exportación de azúcar (59.000 toneladas por año, a 98 euros la tonelada).

Marzo de 2003: La Comisión Europea abre su Delegación en la Habana para fortalecer las relaciones de la UE y Cuba en el campo político, económico, social y cultural.

Abril de 2003: Protesta diplomática de la UE contra el encarcelamiento en Cuba de 75 opositores políticos pacíficos y la ejecución de tres hombres que habían intentado huir a Florida con una barca secuestrada.

Mayo/Junio de 2003: Sanciones de la UE. La Unión limita las visitas bilaterales de alto nivel, reduce el perfil de las autoridades de los estados miembros en acontecimientos culturales, invita a disidentes cubanos a las celebraciones de los días nacionales y procede a revalorizar la “Posición Común”. Cuba se niega a toda ayuda bilateral directa de la UE y lanza una campaña contra España –en la que por entonces era presidente Aznar– y contra Italia Berlusconi).

Febrero/Marzo 2005: El Consejo Europeo suspende temporalmente las sanciones diplomáticas vigentes contra Cuba debido a las primeras liberaciones de disidentes cubanos por parte del Gobierno de la isla. La UE cambia de actitud coincidiendo con la llegada al poder del presidente español José Luís Rodríguez Zapatero (marzo de 2004).

Ariadna Matamoros.

Foto, Brainless/Flickr.