Carmen Consoli: rock intelectual, sabor italiano

Artículo publicado el 25 de Agosto de 2015
Artículo publicado el 25 de Agosto de 2015

Fue la primera artista femenina en tocar en el Estadio Olímpico de Roma, ha fundado su propia marca y se ha convertido en embajadora de buena voluntad de UNICEF. Hablamos de la cantautora italiana Carmen Consoli; un repaso a esta apasionada, intelectual y compleja artista que rompe moldes.

Carmen Consoli pertenece a esa clase de artistas que tienen algo que decir y a los que merece la pena escuchar. Una carrera musical de más de veinte años y una discografía de quince álbumes han definido su sonido característico. Su estilo sigue los pasos de los cantautores italianos tradicionales, distinguiéndose por sus melodías de guitarra, unas veces cercanas al rock, y otras más suaves. A veces su voz, suave y cálida, pronuncia las palabras de una manera más adecuada a la melodía que a la gramática, como si un poeta pusiera palabras a la música.

La cantautora también ha contribuido a la música mediante una compañía discográfica de la que es dueña, Narciso Records. La artista afirma que se trata de una empresa que gasta más de lo que recibe, pero que le proporciona una gran satisfacción ya que contribuye a la creación de una especie de movimiento cultural.

Su último álbum, L’abitudine di tornare, incluye diez canciones que tratan temas como el engaño, el amor joven, la violencia en contra de la mujer, la mafia y la inmigración. En la gira aparece en el escenario junto con otras dos mujeres, pero, según ha confirmado la cantante, no existe ninguna razón política de género detrás de esto, simplemente se trata de personas con mucho talento que resultaron ser mujeres, aunque también es cierto que la cantautora siempre se ha mostrado a favor de ayudar a las de su sexo. Sus conciertos tienen lugar por toda Italia y Europa. Hemos hablado con la artista que merece un añadido a tu iPod, italiano o no.

Háblenos sobre el título de su álbum, L’abitudine di tornare, que se podría traducir más o menos por "El hábito de volver". ¿Qué significa para usted?

El filósofo italiano Gian Battista Vico desarrolló una teoría cíclica de la historia, en la que establece que la historia es un ciclo, de manera que aprendemos del pasado para evitar cometer los mismos errores. Desde mi punto de vista, creo que siempre regresamos, para lo bueno y para lo malo. Por ejemplo, una de mis canciones trata de un hombre que no deja de volver con su amante y con su mujer. Quería extender este tema a la idea de que, al final, las personas siempre regresamos. Puedes viajar durante mucho tiempo y muy lejos, pero al final, volverás al punto de inicio. Siempre aspiro a un regreso que implique un cambio. Si volvemos a nuestra rutina diaria, que sea con otros ojos. Eso es lo que la abitudine di tornare significa para mí, regresar con otros ojos.

¿A qué lugar le gusta volver?

Me encanta volver a Sicilia. Cuando viajo, me voy de mi querida ciudad de Catania durante meses o incluso años… Pero cuando regreso, lo hago con otros ojos, ojos distintos. Ver otros lugares me hace apreciar lo que tengo, que sigue siendo lo mismo, mientras que yo cambio. Siempre me voy con una maleta llena con mis raíces, con mi identidad. Pero esta identidad se desenreda y, a través de los distintos viajes, se empapa de nuevas experiencias que inspiran nuevas ideas, nuevas creaciones. Es como cuando en la medicina la unión de distintas mentes puede dar con la cura de terribles enfermedades.

¿Qué diferencias encuentra cuando toca en casa, en Italia o en el extranjero?

¡La diferencia está más bien en tocar en Catania o tocar en cualquier otro lugar! En Catania tengo a todos mis amigos, a mi madre, a mi familia, ¡así que es como una fiesta en casa! En el resto del mundo también se asemeja a una fiesta en casa, pero con amigos diferentes procedentes de distintos lugares. Cuando toco en otros sitios siempre tengo esa sensación de nerviosismo, da igual que esté en Asti (pequeña ciudad del norte de Italia) o en Londres.

¿Puede hablarnos sobre un concierto en particular que le haya conmovido?

Cada vez que subo a un escenario procuro estar cien por cien motivada. No quiero dar un concierto “con la mano izquierda” como solemos decir en Italia. Cada concierto que doy tiene que ser EL concierto, porque le estoy sumamente agradecida a la música y quiero que cada espectáculo sea intenso. Recuerdo algún que otro concierto que me emocionó de una forma especial, creo que uno de ellos es el que di en Etiopía, donde formé parte de un festival que homenajeaba a Bob Marley. Recuerdo que canté L'ultimo bacio (El último beso, banda sonora principal de una película italiana de 2001 del mismo título) y otras dos canciones italianas, ante un público afro-americano o etíope en su mayoría. Nadie entendió la letra, pero ahí comprendí el poder de la música, capaz de transmitir su mensaje sin necesidad de hablar el idioma del país.

¿Por qué cree que los/as cantautores/as italianos/as tienen tanto éxito en el extranjero?

Creo que los cantautores italianos representan los orígenes de Italia. Los orígenes de Italia están basados en la melodía, en la manera en la que usas la armonía. Es una bonita herencia cultural. También me gusta bastante la música folk italiana, así como la música de distintas regiones de Italia como la napolitana o la siciliana, por nombrar algunas. La música te permite conocer el mundo a través de otro lenguaje, a través de un lenguaje diferente. ¡Pienso que muchos cantautores italianos podrían hacer sentir a una persona británica el sabor de la pasta alla carbonara con solo una canción!

¿Qué podría decirme sobre las traducciones? ¿Qué canción de su álbum deberíamos traducir para tener una idea de los temas actuales en Italia?

No creo que sea necesario traducir canciones sobre temas actuales, ya que se trata de cuestiones que afectan al mundo en general. Todo el planeta está enfermo de ignorancia. Todas las cosas malas que vemos ocurren porque estamos nadando en un mar de ignorancia. Existe una fuerte tendencia a estar por encima de los débiles por esa ley neo-fascista que está ahora en todos lados y, al fin y al cabo, y en unos sitios más que en otros, el culto al dinero decide el destino de todo. Podría hablar sobre la mafia, pero la mafia declara la guerra a expensas de las personas por su propio interés. Aquellos que afirmaron que iban a salvar a los demás de una dictadura, que les iban a liberar, ahora parecen poco dispuestos a ayudarles. Ahora esos inmigrantes tocan a las puertas de Sicilia en busca de ayuda, pero a nadie le importa. La indiferencia y la insensibilidad están presentes en casi en todos lados. En su lugar, recomendaría una canción de Franco Battiato que habla del amor, llamada Tutto l'universo obbedisce all'amore (Todo el universo obedece al amor). Para mí, esa debería ser la causa principal de todo, no el dinero, sino el amor.

YouTube: Carmen Consoli - L'Abitudine Di Tornare

Carmen Consoli tocando en el Meltdown Festival en el Southbank Centre de Londres el 21 de agosto.