Carrera e hijos- Las danesas y las suecas lo tienen más fácil.

Artículo publicado el 12 de Enero de 2004
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Artículo publicado el 12 de Enero de 2004

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En ningún otro lugar se puede compatibilizar las tareas y el trabajo como en Escandinavia. Allí aún reinan unas condiciones muy diferentes a las del resto de Europa..

La muerte de la Ministra de Exteriores Anna Lindh a finales del verano del 2003, que obsequió a los suecos su 11 de septiembre particular, no sólo originó discusiones sobre la abierta sociedad nórdica y el terrorismo intraestatal, sino que también nos mostró nuevamente al resto de Europa el modelo de mujer escandinava. Anna, como todos la llamaban, madre de 2 hijos, David (13) y Filip (8) no sólo hizo carrera como política de gran prestigio, sino que supo también unir su oficio con los deberes maternales.

Esto podría ser un destacado ejemplo de una mujer poco común, sin embargo quizás en Suecia su ejemplo no es tan poco habitual como en otros países europeos. Ya conocemos las cifras: el grado de participación de las diputadas en el parlamento sueco es del 44%, en Dinamarca es del 38%, mientras que la media europea es del 23% (en Francia e Italia el porcentaje de diputadas es del 10 o del 11%). La mitad de los miembros del gobierno en Suecia son mujeres, el doble que la media europea.

Cuotas de ocupación y número de nacimientos

También fuera del mundo de la política las cifras hablan por sí mismas: en el 2001 el 70’4% de las mujeres en edades comprendidas entre los 15 y 64 años trabajaban (ligeramente menos que los hombres con un 73%), en Dinamarca el 72% de las mujeres buscaban trabajo. La media de la cuota de ocupación femenina en la UE era del 54’9% (a diferencia del 73% de los hombres trabajadores), y en los últimos puestos se sitúan España (41,9%), Italia (41,1%) y Grecia (40,9%).

Aunque en otros países han mejorado tanto la situación en el ámbito de la formación como las cuotas de ocupación, el número de nacimientos ha descendido en estos países. Mientras que en el 2002 en Alemania tenían lugar 8,8 nacimientos por cada 1000 habitantes, en Dinamarca eran de 11,9 y en Suecia 10,6. Según un estudio del Instituto de Economía Alemán de Colonia realizado en agosto del 2003, en Alemania las actuales septuagenarias, desde un punto de vista estadístico, habrían criado una media de 2,2 niños cada una. Ni siquiera una de cada dos trabajaba en las edades comprendidas entre los 30 y 40 años. 30 años después casi tres cuartas partes tienen un trabajo, tienen sin embargo una media de 1,5 niños cada una.

¿Una Escandinavia favorable para los padres?

¿Cuáles son las razones que permiten ser a los países escandinavos tan favorables en el mundo laboral respecto a la familia, las mujeres y los hijos?. Estudios de la OECD(1) prueban que el Estado y la empresa facilitan mucho más en Suecia, Dinamarca y Finlandia no tener que renunciar ni al trabajo ni a los hijos . A esto se le añade un cuidado organizado de los niños. El Estado sueco pone a disposición de las familias el cuidado diario de los hijos entre 1 y 12 años en los centros de educación preescolar (förskolor), en guarderías (familjedaghem) y en escuelas. Aproximadamente el 78% de los suecos de 2 años y el 86% de los suecos de 4 años son cuidados en sus propias casas o instituciones por educadores financiados por el estado.

También una generosa reglamentación de las vacaciones de los padres les facilita a éstos tomar la decisión de tener hijos. En Dinamarca, en el 2002, se prolongaron legalmente las vacaciones de los padres de 30 a 52 semanas. En la legislación sueca están fijados 480 días de vacaciones para los padres, de los cuales 60 pueden ser tomados solamente por el padre. Por 390 de esos días se paga el 80% del sueldo.

Cuestión de mentalidad

No son sólo las instituciones estatales y las reglamentaciones legales las que permiten a las escandinavas participar en la vida laboral y hacer carrera a pesar de tener hijos. En gran medida esto depende de la buena voluntad del empresario, de los compañeros de trabajo y del padre. La configuración y el ajuste de la sociedad de cara a los hijos no pueden ser reglamentados por la ley. Los niños tienen en los países escandinavos una relevancia diferente a la del resto de países europeos. Y esto no sólo se manifiesta en las piezas de plástico danesas, Pippi Langstrumpf y el paraíso lúdico de IKEA. En las empresas danesas y suecas es comprensible y se da por hecho que los trabajadores tengan hijos y que se preocupen de ellos. En cualquier momento los padres pueden permanecer en casa y trabajar en ella, si los hijos caen enfermos o las clases se suspenden. Si una gran parte de los trabajadores tiene hijos, nace una cierta solidaridad entre los compañeros. Una cuestión planteada sobre la contratación es también, si los trabajadores (hombres) podrían tomarse unas vacaciones por paternidad sin tomársele por “calzonazos” o sin tener que temer ciertas consecuencias de cara a su carrera profesional. Estudios realizados en Suecia han dado como resultado que el 43% de los días de enfermedad son aprovechados por los padres. Y un 80% de los suecos hacen uso de sus vacaciones paternales inmediatamente después del nacimiento. La cuestión es si se pueden alcanzar estas cifras en los países de mentalidad mediterránea en las mismas condiciones legales.

A pesar de todo, esto es una cuestión de tiempo en las sociedades de Europa occidental, introducir un tiempo parcial legal para los padres en lugar de modelos de prejubilación y tiempo parcial de jubilación. Esto posibilitaría a las parejas jóvenes en un margen de tiempo más amplio trabajar a media jornada, obtener un ajuste salarial, y continuar con su vida laboral. Aún cuando esto trajese costes a corto plazo, este modelo tendría a largo plazo por doble partida un efecto favorable sobre el mercado laboral y el desarrollo demográfico: Las mujeres entrarían en el mercado laboral o podrían continuar con su actividad y así se elevaría la cuota de ocupación. Al mismo tiempo se cuidaría de la descendencia en un equilibrio social justo y se contrarrestaría el envejecimiento de la población.

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1. Organization for Economic Co-operation and Development.