Caza de cazadores por Europa

Artículo publicado el 30 de Septiembre de 2010
Artículo publicado el 30 de Septiembre de 2010
El pasado 15 de septiembre, el diario polaco Fakt publicaba imágenes del presidente Bronislaw Komorowski cazando, cuando había prometido que sólo “cazaría con su cámara”. Pese a que las fotos eran previas a las elecciones, se levantó una polvareda: “¡El hobby de nuestro presidente es matar!”. Breve repaso de cazadores cazados.

Así aparecía Komorowski, sonriendo junto al cadáver de un inmenso ciervo, cuando durante la campaña electoral había hecho lo posible para apaciguar a las asociaciones protectoras de animales.Pero no es el único político “cazado”; en febrero de 2009, los medios españoles llenaron sus columnas con la expresión “poco estético” para calificar las imágenes del ministro de Justicia Mariano Fernández Bermejo y el juez Baltasar Garzón, cazando. Animales muertos, botas altas, escopetas de un metro… El ministro terminó dimitiendo por dos razones fundamentales: primero, no tenía licencia para cazar en Andalucía; y segundo, su compañero de armas estaba investigando al PP por el “Caso Gürtel”.

El acta de caza británica, centrada en zorros, perros y venados, fue aprobada bajo mandato de Tony Blair en 2004. Pero él mismo reconoció en su reciente autobiografía (A Journey) que fue un error: “Sólo cuando ya estaba todo en marcha empecé a entender que se trataba de algo bastante más complejo que un puñado de aristócratas cazando zorros”. El primer ministro actual, el conservador David Cameron, fue enseñado a cazar conejos por su difunto padre, según ha reconocido, y está estudiando como levantar la prohibición en algún momento.

Los animales suelen ser abatidos más por seguridad que por ocio. Fue lo que marcó el destino del Oso Bruno, que cruzó los Alpes desde Italia en 2006 y fue acusado de matar a varias ovejas por el camino. Así se convirtió en el primer oso que se atrevió a meter sus zarpas en tierras alemanas en casi doscientos años. El gobernador de bavaria, Edmund Stoiber, lo clasificó como el “oso del problema”, un problema que se solucionó a boca de fusil en junio del mismo año. La cobertura mediática fue tal, que los autores del disparo fueron amenazados de muerte, mientras los socialdemócratas exigían la dimisión de Stoiber. El caso pasó a la historia como una de las decisiones más famosas tomadas por los políticos del partido conservador CSU.

 Foto: Tony Blair (cc) naturenet.net