¿Censura en la televisión italiana? Internet al rescate

Artículo publicado el 7 de Abril de 2010
Artículo publicado el 7 de Abril de 2010
La televisión pública italiana decidió suprimir los debates políticos durante la campaña electoral de finales de marzo de 2010, debido a la presión ejercida por el primer ministro, Silvio Berlusconi. Pero algunos periodistas decidieron usar la red para alzar la voz

¿Los debates políticos han sido prohibidos en la televisión pública? ¿Cuál es el problema? Existe internet. Es un poco lo que ha sucedido en Italia unas semanas antes de las elecciones regionales del 28 de marzo de 2010. Debates prohibidos para preservar la par condicio, la igualdad entre partidos. Pero algunos periodistas como Michele Santoro, no están de acuerdo. He aquí un experimento novedoso: Rai per una notte…en la red.

El edicto búlgaro

En primer lugar fue el edicto búlgaro. La maldición política lanzada por Silvio Berlusconi en el año 2002, durante una visita oficial del primer ministro a Sofía, trajo consigo la expulsión de la televisión pública italiana, la RAI, de dos históricos periodistas, Enzo Biagi y Michele Santoro, y del actor satírico Daniele Luttazzi, quienes habían destacado la incompatibilidad de Berlusconi con el rol de primer ministro. Los ‘condenados’ fueron acusados, por boca del político “de haber hecho un uso criminal de la televisión pública”.

No parece ver la transmisión de 'los hostiles'La relación entre las ramas de la política italiana y el servicio radiotelevisivo público es, desde siempre, muy conflictiva. De hecho, los tres canales televisivos de la RAI se han convertido en los últimos años en un instrumento político en manos del partido gobernante. La televisión pública es una tarta que va a desaparecer en base al peso político. En un país donde la inmensa mayoría de la población obtiene su información exclusivamente de la tele y donde el primer ministro posee además la otra mitad del sistema televisivo, con tres canales de su propiedad (Mediaset), parece claro para cualquiera que la verdadera batalla política italiana tiene lugar en este medio. Al menos hasta hoy.El último capítulo en el conflicto abierto entre los partidos, que querrían controlar la televisión pública, y los periodistas que se profesan independientes, se ha consumado con la proximidad de las elecciones regionales (28 y 29 de marzo de 2010). Una inédita directiva de la RAI estableció la suspensión de todos los programas con temática política hasta el fin de la campaña electoral.

Una decisión empresarial sin precedentes que ha anestesiado el propio debate político en uno de los momentos más delicados de la vida democrática del país. Además, a esta situación paradójica se ha añadido una nueva dificultad legal para el primer ministro. Algunos periódicos han hecho pública la existencia de un triángulo de escuchas telefónicas entre Silvio Berlusconi y algunos miembros de la autoridad garante de los organismos comunicativos, es decir, el árbitro imparcial que garantiza el respeto de las reglas en televisión y algunos de la RAI.

Estas comunicaciones ponen de manifiesto de un modo muy claro la presión ejercida por parte de Berlusconi al tratar, por todos los medios posibles, de interrumpir algunas trasmisiones de la RAI de carácter político en las que salía “mal parado”. La suspensión del análisis político durante la campaña electoral de las regionales parece haber sido llevada a cabo bajo la influencia política del primer ministro.

Durante 'Rai per una notte', en la Pala Dozza de Bolonia

La web sobrepasa los límites de la censura y de la televisión, ¿es la revolución 2.0?

Desde este silencio mediático, tan ensordecedor, se ha alzado una voz fuera del coro. Ha sido Rai per una notte (Rai por una noche), como la han rebautizado sus creadores, entre los que se encuentra Michele Santoro, uno de los dos periodistas que hace ocho años fue víctima del edicto búlgaro. “No será posible nunca más acallar la disconformidad de nuestro país. Cualquier elección que hagamos en el futuro no estará abocado al silencio”, ha declarado el propio Santoro durante la presentación. 

El programa se emitió en directo el jueves 25 de marzo y ha sido una experiencia de huelga blanca, a medio camino entre el periodismo y el espectáculo. En streaming en una decena de sitios a través de una red inédita compuesta por webs, pero también por canales satélite y locales e, incluso, mega pantallas en algunas plazas populares, se ha comenzado a emitir un nuevo experimento de comunicación. Una cosa que no se había visto jamás en Italia, capaz de escapar de la censura y, al mismo tiempo, desviar la información de sus canales oficiales.

Espectadores durante 'Rai per una notte'No se tienen datos oficiales de la cuota de pantalla para dar alguna cifra exacta de esta emisión y todavía faltan algunos números para confirmar el éxito de la iniciativa. Se registró un pico de 130 mil contactos simultáneos en la web oficial del programa, sin contar todos los demás sitios que han compartido el streaming de la emisión. Rai per una notte se ha convertido inmediatamente en el primer evento mediático en la historia de internet en Italia. Aún es pronto para decir si el experimento ha podido agujerear la tele-democracia italiana. Sin duda quedará la victoria de la red y la gran capacidad viral, sobrepasando la rigidez vertical de las clásicas estructuras de la comunicación.

Fotos: roberto cardarella/flickr; giuseppe nicoloro/flickr; ttan/flickr; bramanz/flickr. Vídeo: studio1radiotvnews/Youtube