Chairlift: De casas encantadas a anuncios de Apple

Artículo publicado el 15 de Diciembre de 2011
Artículo publicado el 15 de Diciembre de 2011
Seguramente Patrick Wimberly y Carolina Polachek nunca pensaron que su música acabaría en un anuncio de un producto de Apple. Después de encontrar a la pareja en París, se nos aconseja regresar al futuro, bajar el volumen de una película y ponernos nuestros cascos para disfrutar del fresco pop electrónico que ofrecen.

Tropiezo con el “Hotel Amour”, cuyo letrero de luz de neón brilla en la famosa zona de París, el barrio rojo de Montmartre. Me esfuerzo por reconocer un acento americano que delate al grupo de Brooklyn Chairlift en alguna de las mesas suavemente iluminadas. Después de ser indicada hacia la dirección correcta por el camarero, choco literalmente con el batería Patrick Wimberly, quien se apresura para terminar un photo shoot; el grupo americano está en la capital francesa para tocar en el club diseñado por David Lynch, Silencio. Un espresso después, Patrick está de vuelta y sentado frente a mí en la mesa, haciendo ver que prende fuego a su bigote con una vela atentamente colocada. A pesar de sus bromas, Patrick parece no estar acostumbrado a hablar de sí mismo, lo cual es difícil de creer vista la cola de periodistas que esperan para hablar con él. Sólo cuando la otra mitad del grupo, la cantante y sintetizador, Carolina Polachek, se une a la conversación, ésta empieza a fluir.

El negocio de las casas embrujadas

El propósito original del grupo- junto al ex miembro Aaron Pfenning, volviendo al 2005, cuanto aún estaban  en Colorado-, era producir música de ambiente para casas embrujadas. ¿Habían planeado hacer conciertos en las casas abandonadas de sus barrios? “Se suponía que iba a ser muy comercial”, defiende Carolina. “Experimentamos con loops; eso iba a ser la música de fondo que debía ir por debajo de los verdaderos ruidos aterradores. Estaría hecho de manera que la gente del negocio de casas embrujadas vendría a nosotros”. ¿Hay un negocio de casas embrujadas? Interrumpo. Se encoge: “probablemente”.

El problema del plan, explica Caroline, era que Chairlift seguía componiendo canciones encima del ruido de fondo. La música-espectro fallida se convirtió en su primer disco, el EP Daylight Savings (2007), al que siguió un año después su álbum debut Does You Inspire You? Carolina define la música de Chairlift como música pop y le parece extraño que les comparen con indie rock. Pero no es sorprendente que los críticos estén confundidos, ya que las canciones del grupo son muy variadas: Territory no estaría fuera de lugar en un álbum de Björk, mientras que la poppy Bruises es su canción más conocida tras ser usada en el 2008 como música del anuncio del ipod nano y que les dio el premio MTV al vídeo más rompedor en 2009. Sólo los loops y el apoyo del sintetizador que el grupo sigue usando parecen relacionar todas sus canciones. “Hemos usado una paleta muy estricta en nuestro último álbum” añade Carolina. “El nuevo álbum intenta explicar las diferencias del anterior trabajo: construye los puentes entre los vacíos y lo une todo”.

“Sería muy mala si hubiera estudiado música”

Resulta que Chairlift es el segundo conjunto de la pareja: Caroline y Patrick se conocieron en la universidad. “En mi primer día de clase, cuando aún no conocía a nadie”, ríe recordando Carolina. “Fui a un concierto de Cat Power y el grupo telonero resultó increíble. Me acerqué a ellos como una completa friki”. Ella abre los ojos y pone un acento de Hollywood, “Hola, sólo quería deciros que vuestra música es completamente increíble. Si alguna vez necesitáis un coro me encantaría cantar para vosotros”. Ella sigue con la historia, “Acabé tomando un par de cervezas con Patrick y él me mostró algunas melodías en las que estaba trabajando. Yo dije, ‘espera, esta parte podría ser mucho mejor si pusiéramos algo así”, me subí al piano y toqué. Patrick cogió el teléfono y una hora después era miembro del grupo”. Patrick interrumpe con entusiasmo: “era como una escena de Regreso al futuro donde el protagonista está tocando un solo de guitarra en el baile de fin de curso” y empieza a tocar una guitarra imaginaria “¿Sabes? Entonces otro del grupo coge el teléfono, llama a un amigo y le dice: tienes que oír esto, este es el sonido que estábamos buscando!”

Entonces, ¿los dos estudiásteis música? “Yo si, ella no”, dice Patrick y añade sarcásticamente “ella no sabe nada de música”. “No” confirma francamente Carolina, “lo que es bueno porque si supiera algo, probablemente sería mucho peor que ahora”. Aunque cuesta tomarlo en serio, es esta modestia la que hace a la pareja tan atractiva. De hecho Carolina se especializó en arte, en vídeo-arte, lo cual explica los preciosos y complejos vídeos que produce el grupo. En realidad, son sus vídeos los que han logrado la notoriedad para Chairlift, sobre todo, el single del 2011, Amanaemonesia. En medio de nuestra conversación, Carolina y Patrick lanzan una lista de “usos” para su último álbum, Something, cuyo lanzamiento está previsto para enero del 2012. “Es bueno para sonar entre amigos que patinan. Es bueno para contemplar una segunda vida con él. Es bueno para quién se dedique a la jardinería. Es bueno para unos cascos. Es bueno para poner una película en silencio y mirarla con la música de fondo”. Esa es la manera divertida, auto-crítica y energética que marca el acercamiento del grupo a su música.

Fotos: portada, © courtesía de Chairlift/ Facebook page. Vídeos: © courtesía de ChairliftVEVO/ Youtube