Christiane Rösinger: “los jóvenes se han vuelto más conservadores”

Artículo publicado el 5 de Junio de 2012
Artículo publicado el 5 de Junio de 2012
“El amor está sobrevalorado”, cantaba al comienzo del milenio. La cantante, asentada en Berlín, entonces empezó a plasmar la idea en un libro que salió a la venta en marzo del 2012. Nos ponemos al día con la escritora y música de 51 años para hablar de la felicidad sin pareja, de su viaje a Eurovisión 2012 y de cómo se dice ‘libertad’ en ruso.

Al doblar la esquina me encuentro con una vagabunda, un hombre orinando en una farola y un padre joven, fornido y metrosexual. Está claro que estoy en Kreuzberg. De este barrio al oeste de Berlín viene la escritora y música alemana Christiane Rösinger y ante mis ojos tengo una escena que bien podría ser sujeto de uno de sus artículos. Tras preguntar al fornido padre algunas direcciones, pronto me encuentro en el Café Markthalle, donde la misma Rösinger solía trabajar. Tras pedir mi cappuccino, ella no tarda en llegar, apresurada y perpleja de ver que llegué cinco minutos antes.

¿Te acuerdas de Lassie Singers y Britta?

La cantante y música de 51 años creció en el campo al suroeste de Alemania. Pasó su adolescencia deseando ver las brillantes luces del oeste de Berlín y se mudó a la ciudad con poco más de 20 años. ¿Qué consejo le daría a alguien en su lugar? “¡Adelante!”, exclama entre risas. “Nunca aconsejaría a nadie que no se convirtiera en músico. Además, creo que es importante irse y dejarlo todo atrás.” Más sombríamente, añade: “me alegra el haberme ido. No me imagino qué habría sido de mí si me hubiera quedado. ¡Habría sido horrible!”. Christiane es probablemente más conocida por ser miembro de dos antiguas bandas alemanas, Britta y Lassie Singers, que algunos despreciaron al considerarlas bandas de adolescentes histéricas. Ella cofundó ambos grupos, además de ser la compositora y cantante.

Christiane asegura que ahora se le conoce como “la que siempre hace canciones tan tristes”. Sin embargo, todas sus canciones están unidas por una dosis de ironía, bien hacia ella o la sociedad. Aunque Rösinger no ve la música como su carrera principal, sigue tocando en solitario, con su último álbum Songs Of L. And Hate, nominada al premio de música alemana Echo  en 2011. Ella responde a su éxito una con una autoreprobación característica: “nadie quiere ver a una cuarentona en una banda. Muchos compraron el álbum porque pensaban que se trataba de una mujer de su edad sentada al piano. Mi música ahora es más del estilo de la chanson. En la banda había algo más de rock, incluso de chicas desmadradas. Pero yo siempre fui una cantautora. Prefería cosas más tranquilas.”

Britta Neander y Christiane Roesinger fueron parte de ambos grupos hasta que el último dejó de existir en 2004

Relaciones forzadas

En la época en la que formó su primer grupo, Christiane empezó a escribir críticas de conciertos para un pequeño periódico izquierdista. Esto llevó a una columna semanal en la cadena de radio austríaca FM4 y dos libros publicados, el primero en 2008 y el último, Liebe wird oft überbewertet(El amor a menudo está sobrevalorado) llegó a las tiendas el pasado marzo. “La teoría de base es que vivimos en una sociedad que nos obliga a estar en una relación. Hay parejas en todas partes, pero todo esto es un constructo. El romanticismo es un constructo. El amor salió del siglo dieciocho, siguiendo el desarrollo de la sociedad burguesa. No diría que todo iba mejor en los setenta y ochenta, pero las ciencias sociales hablan de un contragolpe. Cuando era joven, las cosas iban en la dirección opuesta: se daba esa impresión de que la felicidad no se consigue solo estando en pareja. Ahora parece que todo el mudo busca relaciones burguesas, todo el mundo se casa, la gente no experimenta tanto. Los jóvenes se han vuelto más conservadores”. Se encoge: “son generalizaciones, pero, en general, es todo cierto”.

“Vivimos en una sociedad que nos obliga a estar en pareja”

Mientras tomo un trago de mi café ahora tibio, Christiane mira el reloj. Tiene que irse; tiene una cita para ver un coche. “En mayo me voy a Baku a Eurovisión”, explica. Por un momento, me imagino a Christiane vestida sencillamente de negro, como ahora, y cantando Depressive Day seguida de la actuación de la chipriota ligera de ropa. Ignorando mi confusión momentánea, Christiane continúa: “Es por capricho. Cuando Azerbaiyán ganó el año pasado, no sabía ni dónde estaba ese país. Al mirar en el mapa, pensé que era un lugar donde debería ir. Voy con un amigo, y ya veremos si puedo actuar ese día. Está difícil con los conflictos que hay entre los países. No puedes ir de Rusia a Azerbaiyán o de Turquía a Rumanía. En cualquier caso, queremos comprar un coche donde podamos dormir si lo necesitamos. También quiero aprender un poco de ruso. No creo que se hable inglés o alemán en Ucrania y Georgia. ” Sonríe. “Sé que svoboda significa libertad en ruso. Pero en Georgia no está permitido decir svoboda por la calle. Cuando oí esto, dije: ¡pero es una de las pocas palabras que sé!”. Se para a pensar un momento: “Svoboda, "libertad"; Spasibo, "gracias"; Pravda, "verdad"”.

Fotos: (cc) Christiane Rösinger by OTRS/ Christina Zück/ wikimedia/ videos Depressive Day (cc)  playgrrround;