Ciclón en Birmania: Cómo forzar al régimen

Artículo publicado el 15 de Mayo de 2008
Artículo publicado el 15 de Mayo de 2008
Después del ciclón tropical del cuatro mayo, Birmania afronta una gran crisis humanitaria. La junta militar en el poder no cederá a las presiones internacionales para permitir la entrada de ayuda en el país. ¿Qué puede hacer Europa?

Mientras que algunas expertos han estimado el número total de víctimas en 100.000 y más de un millón de afectados por la tragedia, el ministerio de asuntos exteriores birmano anunción el nueve de mayo que "Birmania no está aún preparada para recibir servicios de rescate y de emergencia o periodistas internacionales”, incluso si habían alabado con anterioridad la “gratamente apreciada generosidad de la comunidad internacional”. 

Una generosidad que la gente de Birmania no puede aún disfrutar a causa de la actitud de su hermética administración, condenada por la comunidad internacional. John Holmes, diputado en la secretaría general de las Naciones Unidas, proclamó su frustración extrema por el desastre en Birmania en una entrevista con el periódico francés Le Monde el ocho de mayo. Dijo que no podía entender la falta de voluntad de la junta militar en el poder para dejar entrar a los equipos de ayuda en su territorio: “Sea lo que sea lo que temen, solo estaremos allí temporalmente para ayudar. Eso es todo”.

La cuestión principal es el derecho a intervenir llevando ayuda humanitaria a la gente de Birmania. La Ley internacional reconoce el derecho de los gobiernos a intervenir en contra de la autoridad de otro país si se suceden infracciones a los derechos de la gente. Para EE UU, que nunca ha ocultado su hostilidad hacia el régimen birmano, no hay dudas. El ocho de mayo, un miembro del departamento de Estado anunció que comenzarían pronto a enviar ayuda en aviones para las víctimas, lo que podría también llevar a la junta militar a reafirmar sus posiciones, o lo que es peor, según dice John Holmes, a un conflicto armado entre ambos países. “¿Provocar un conflicto ayudará a que la gente obtenga lo que necesita con más rapidez? Personalmente, no lo creo”.

Efectos del ciclón Nargis en Birmania (Foto: Azmil77/ Flickr)

Oportunidad perdida para Europa

Dada la falta de un diálogo constructivo entre Myanmar y Estados Unidos, Europa podría haber aprovechado su oportunidad para hacerse oír en la esfera política. Según el ministro de asuntos externos francés, Bernard Kouchner, la Comisión Europea donará dos millones de euros en nombre de los 27 Estados miembro. Para hacer frente a esta emergencia, Francia, apoyada por el Reino Unido, intentó forzar a la ONU a adoptar una resolución que permitiera la entrada de ayuda humanitaria a Birmania basada en el principio de responsabilidad de protección de la población civil. Este movimiento cayó en saco roto desde el principio, debido a los problemas internos de China en el Tíbet y de Rusia en Chechenia y al hecho de que China es un aliado oficial de los militares en el poder en Myanmar. 

¿Cómo podrían los 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU reconocer con firmeza su derecho a intervenir? Según los diplomáticos que asistieron a la reunión del Consejo de Seguridad, seis países apoyaron a China y a Rusia (Sudáfrica, Indonesia, Vietnam, Costa Rica, Libia y Panamá), y se posicionaron en contra de la intervención de la ONU en su papel de preservar la paz y la seguridad en la gestión de desastres. Un consejero político chino, irónicamente, preguntó por qué el consejo de seguridad no fue consultado tras la devastadora ola de calor ocurrida en Francia en 2003. El derecho a intervenir solo podría ser aprobado por una organización internacional. Si la ONU no puede instigarlo por los graves desacuerdos internos de sus miembros, ¿quién podría?

Video: Rangún al ser golpeado por el ciclón Nargis el tres de mayo (mizzimanewsTV/ Youtube)

Posibles soluciones 

En primer lugar, no es imposible que el régimen birmano ceda ante la presión internacional. China podría hacer valer sus relaciones con la junta militar para persuadirla a aceptar la ayuda externa, en particular desde China. De esta manera, reafirmarían su influencia en la región y ganarían credibilidad política en la esfera internacional. Hipótesis que podría pronto convertirse en realidad. El ocho de mayo, Qin Gang, el portavoz del ministerio chino de asuntos externos, anunció la decisión del gobierno chino de sumar siete millones de yenes (un millón de dólares americanos) a los 30 millones (sobre 4,3 millones de dólares) a los que ya se habían comprometido. Esta suma, considerable en cualquier caso, irá directamente a las manos del régimen birmano. 

También habría que tener en cuenta a las víctimas de la dura represión en septiembre de 2007, cuando los ciudadanos birmanos manifestarion su frustración al régimen que había de nuevo demostrado su total falta de consideración con la población. Esto quedó plasmado en el mensaje televisado de los generales birmanos, que llamaban a la población a votar sí en el referéndum para la nueva constitución, que aumentaría el poder del ejército, sin hacer referencia alguna a las víctimas del ciclón. El número de personas que votaron finalmente podría dar una idea del estado de ánimo birmano hacia el régimen militar, en el poder desde hace 60 años. Por el momento, sea como sea, es hora de ayudar a las víctimas. Dada la falta de recursos ofrecidos por el régimen birmano, la población solo puede contar consigo misma mientras que crece la frustración en la comunidad internacional.