Cifras que hablan por sí solas: Ingresos de la Generación Y

Artículo publicado el 16 de Marzo de 2016
Artículo publicado el 16 de Marzo de 2016

Nuestra sociedad siempre ha encontrado palabras para definir a la generación actual de jóvenes como son "perdida", "olvidada" o "desencantada". A partir de ahora también podremos utilizar un número, el que simboliza los apuros que pasan los jóvenes de entre 18 y 35 años: En algunos de los países más ricos del mundo, sus ingresos son inferiores en más de un 20% respecto a la media nacional.

Tómate unos segundos y prueba a escribir en la barra del buscador "Generación Y are...", por diversión. Google te ofrecerá las siguientes palabras clave: idiots (idiotas), lazy (perezosos) o selfish (egoístas). La prueba algorítmica de la cantidad de estereotipos a los que la generación de entre los 18 y los 35 tiene que enfrentarse.

Para acabar con los clichés, estos jóvenes y todos aquellos interesados en sus problemas han utilizado multitud de palabras para reflejar sus condiciones. Pero de ahora en adelante, será un número el que simbolice sus estrecheces: según un estudio publicado en The Guardian los ingresos de la Generación Y en los países más ricos de Occidente son inferiores en más de un 20% a la media nacional . El análisis se centra en 8 países (Australia, Gran Bretaña, Canadá, Francia, Italia, Alemania, EspañaEstados Unidos) y los datos provienen de la base de datos más completa sobre las rentas de los hogares en el mundo, el Luxemburg Income Study (Estudio de Ingresos de Luxemburgo).

Si miramos los datos de hace 30 años, los jóvenes solían ganar por encima de la media nacional. Las bajadas salariales, según señala The Guardian, han sido provocadas por una serie de factores entre los que se encuentran el paro, los efectos de la globalización sobre el empleo, los desequilibrios demográficos o la subida del precio de la vivienda. Estos elementos, que ponen de manifiesto la crisis que atraviesan nuestras sociedades modernas, afectan un poco más a los jóvenes que al resto. Y esta vez no hay duda.