Cifras que hablan por sí solas: La violencia sexual es "culpa" de las mujeres

Artículo publicado el 7 de Marzo de 2016
Artículo publicado el 7 de Marzo de 2016

"Así vestida, ella se lo ha buscado". Esa parece ser la idea (difícil de erradicar) que tienen aún muchos hombres acerca de la violencia contra las mujeres. O al menos es lo que opinan el 27% de los franceses.

Francia se despertó la semana previa al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, con una cifra alarmante: El 27%. De acuerdo con una encuesta realizada por IPSOS y puesta en marcha por la asociación Mémoire Traumatique et Victimologie, el 27% de los franceses consideran que una mujer víctima de violación, si va vestida de manera seductora, puede considerarse en parte responsable del ataque sexual. O al menos su actitud disminuye la responsabilidad del agresor.

Así que la culpa vendría a ser (también) de las faldas cortas, los escotes pronunciados o ciertas actitudes. El resultado se parece más a la respuesta de algunos de los sondeos de opinión lanzados desde sitios web y publicaciones online. Pero esta cifra es el resultado de una muestra estadística, seleccionada de acuerdo con todas las reglas de un sondeo de opinión. Este estudio muestra que, cuando se trata de sexualidad y violencia, algunos clichés siguen presentes incluso entre una parte de las mujeres. Por ejemplo, el 22% de ellas se muestran "de acuerdo" en el hecho de que, en las relaciones sexuales, la mujer puede encontrar placer en ser obligada. También, el 17% de la muestra femenina considera que cuando una mujer dice "no" en realidad puede significar "sí".

No se trata de malentendidos culturales o de ingenuidad, sino de "creencias devastadoras" según la opinión de los investigadores: Como si las mujeres fueran incapaces de decidir por sí mismas. En porcentajes minoritarios, cierto. Sin embargo, estas cifras superan los límites geográficos de Europa (el año pasado una asociación inglesa lanzó la iniciativa #thisdoesntmeanyes) y dibujan de forma clara los prejuicios y actitudes sexistas que son todavía difíciles de erradicar.