Cinco italianos en busca de Europa

Artículo publicado el 27 de Febrero de 2006
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Artículo publicado el 27 de Febrero de 2006

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El "caso Italia" puede causar escándalo, pero a la bota más famosa del mundo no le faltan personajes en positivo. “Qui si fa l’Europa o si muore”*.

Italia es uno de los países fundadores de la actual Unión Europea y cuenta con políticos que han marcado la historia de la integración europea.

Demos ahora un salto hacia Bruselas, en dirección al Parlamento Europeo, un edificio dedicado a

Altiero Spinelli, que concentró su acción política en la construcción de una Europa federal. Las directrices de su comportamiento político las podemos encontrar en el

Manifiesto por una Europa libre y unida, escrito en 1941 en la isla de Ventotene, donde fue recluido en épca fascista. De Spinelli se recuerda también el

Proyecto de Tratado de la Unión Europea

en 1984, último intento de reformar la entonces Comunidad Económica Europea colocando al Parlamento Europeo, único órgano elegido democráticamente, en el centro de la acción para la construcción de una Europa política.

Acta Única Europea... pero no política

Es casi una obligación recordar también a

Alcide De Gasperi. Durante su gobierno, Italia apoyó el proyecto de la Comunidad europea del carbón y del acero (CECA), haciéndole valer el apelativo de

padre fundador de la actual Unión Europea, junto a Adenauer, Schuman y Spaack. Sostuvo también la necesidad de acercarse al proyecto de la Comunidad europea de defensa (CED), dirigida a dotar a los seis países fundadores de un ejército común, una acción constituyente que creara una Comunidad política europea. Ninguno de los proyectos se llevó a cabo, e Italia ni siquiera ratificó el tratado CED después de que la Asamblea francesa lo rechazara.

¿Encuentra el circo de la política demasiado aburrido o tecnocrático? No hay problema, pues la bota más famosa del mundo esconde otros rostros ilustres en la manga. Dirijámonos ahora a los palcos y los actos de las comedias y las tragedias de Europa. Etapa obligatoria es la

Unión de teatros de Europa, creada en 1990 a iniciativa de Giorgio Strehler. Quien fuera considerado en Italia "el Director" (con D mayúscula), deseó con todas sus fuerzas esta asociación que hoy cuenta con diecinueve de los teatros públicos más importantes de Europa contribuyendo cada uno con su propia lengua y estilo a la perpetuación de escenas de Sófocles, Shakespeare y otros clásicos. Desde 1992 se organiza cada año el Festival del Teatro Europeo, siempre en una ciudad distinta; de esta manera, sobre el escenario, actores y directores colaboran y comparten las distintas experiencias nacionales, contribuyendo al nacimiento de una Europa que no consista sólo en economía y moneda común.

Del slow food a Renzo Piano

Después del teatro viene la buena mesa, y descubrimos qué tienen en común las cocinas europeas, aparte del fast food. Diversos son los pilares de las identidades nacionales, y precisamente para preservar este patrimonio cultural-gastronómico, Carlo Petrini fundó en 1986 la asociación Slow food, haciéndose de este modo un hueco entre los héroes europeos en la lista del Times Europe en 2004. El movimiento se hizo internacional en 1989, cuando delegados de veinte países suscribieron en París un manifiesto contra la fast life (vida rápida), centrándose en el slow food (Comida tranquila) para reconquistar ritmos de vida más humanos y un consumo crítico.

Como colofón, demos un paseo por varias ciudades europeas y no europeas, y echemos un vistazo a las obras de Renzo Piano. El famoso arquitecto italiano considera tarea fundamental de su oficio revitalizar lugares de la ciudad cuya función social y humanizante haya sido víctima de las exigencias urbanísticas y económicas, convirtiéndolos en no-lugares. En París, Piano proyectó el Centre Georges Pompidou,

rehabilitando así el barrio de Beaubourg; en Ámsterdam, el Centro Nacional de Ciencia y Tecnología (NeMo); en el Berlín reunificado contribuyó al renacimiento de la Postdamer Platz;

y en Roma ha realizado el Auditorium Parco della musica, con sus tres edificios en forma de escarabajo.

Una última curiosidad: la construcción proyectada más alta de Europa será el London Bridge Tower de Londres con sus 305 metros. De Renzo Piano, of course. Aunque cuando se inaugure en 2011 será sólo la segunda más alta del continente.

*Juego de palabras con la famosa frase de Garibaldi, “Qui si fa l’Italia o si muore” (lit. Aquí o se hace Italia o se muere).

Los derechos de las imágenes pertenecen a la Comisión Europea (De Gasperi), a Piccolo Teatro (Strehler), a Slow Food Deutschland (Petrini) y Stefano Goldberg (Renzo Piano).