Cinco razones para visitar la nueva Casa de la Historia Europea

Artículo publicado el 25 de Mayo de 2017
Artículo publicado el 25 de Mayo de 2017

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La Casa de la Historia Europea abrió sus puertas el 6 de mayo durante las celebraciones por el día de Europa. Probablemente sea el primer museo en Europa en ofrecer un punto de vista paneuropeo de nuestra historia reciente. Cafébabel nos da cinco razones por las que todos los europeos debemos pasarnos por allí al menos una vez.

Es poco común encontrar un punto de vista europeo en los museos. Por lo tanto, los comisarios de la Casa de la Historia Europea tuvieron que idear soluciones para problemas inusuales. Por ejemplo, los objetos expuestos no tienen ninguna descripción.

La Casa ofrece a cada visitante una tablet completamente equipada con audioguías que aportan información sobre los objetos en exhibición en las 24 lenguas oficiales de la Unión Europea.

También es complicado dar con un punto de vista paneuropeo de todo. Los europeos tienen diferentes valores, han vivido guerras diferentes, han sufrido diferentes tipos de regímenes represivos… Quizá por eso el museo no profundiza demasiado en los detalles de la historia del continente, pero sí muestra cada uno de los hechos principales a través de objetos provenientes de varios países.

Es improbable que veamos tantos carteles capitalistas sobre la Guerra Fría compartiendo el mismo espacio que los signos comunistas en ningún otro país.

A continuación damos cinco razones por las que cualquier bruselense (y probablemente cualquier europeo) debe pasarse por allí al menos una vez.

  • Averigua cómo estamos conectados los europeos

¿Cómo estamos conectados los europeos? Todos los visitantes de la Casa de la Historia Europea pueden decir su lugar de nacimiento y de dónde proceden su pareja, su grupo de música favorito o la comida que más les gusta. El sistema crea un mapa en el que se puede ver cómo todos los europeos están conectados de diferentes formas. Esto es parte de una exhibición temporal. Lo bueno es que no es necesario ir al museo para verlo: ¡puedes consultar este enlace para verlo online!

  • Ver pequeños objetos de la historia europea juntos bajo el mismo techo

La Casa de la Historia Europea trata de mostrar cómo eran las vidas de los europeos en la historia reciente. Por ejemplo, se muestra cómo distintos países experimentaron hitos similares tras la Primera Guerra Mundial. En la misma exposición, el visitante puede ver copias de las constituciones de Rumanía desde 1923, Finlandia (1919) or Checoslovaquia (1920) entre otras de las nuevas democracias.

Podemos encontrar también las urnas de sus primeras elecciones: una de extrañas formas con las palabras “OXI” (no) y “NAI” (sí) de Grecia, una elegante urna de Portugal o una poco atractiva caja de metal de Finlandia. Para ilustrar los movimientos culturales de aquellos tiempos, podemos ver el cartel de una de las primeras películas europeas: Metrópolis (Alemania, 1927) y la portada de un álbum musical llamado She’s put on her tuxedo (1926), dibujado por el artista belga René Magritte.

  • Sentir cómo era la vida en ambos lados del Telón de Acero

¿Cómo era la vida para los europeos durante la Guerra Fría (1945-1970s)? El museo muestra miniaturas de las casas europeas típicas de los años 60 junto con objetos cotidianos: una silla de dentista de Suecia, imágenes de niños sonriendo junto a sus profesores en las fotografías escolares oficiales de España, Bélgica, Checoslovaquia, Hungría… Incluso hay un auténtico Zastava 750, un conocido coche fabricado en Yugoslavia desde 1955 a 1985.

  • Recordar algunos de los momentos clave en la creación de la Unión Europea

Y por supuesto también hay espacio para hablar sobre la Unión Europea y su impacto en la vida diaria de los ciudadanos. El museo, por ejemplo, cuenta con un enorme libro que se compone de 80.000 páginas de Derecho de la UE. ¡Al parecer, se necesitan un montón de páginas para describir todas esas leyes sobre tostadoras y plátanos!

Los visitantes también pueden ver algunos pequeños objetos de los inicios del euro: un paquete de marcos alemanes (la antigua moneda alemana) hecho trizas, los primeros diseños de billetes de euro e incluso una de las pequeñas calculadoras que solíamos usar para convertir las antiguas divisas en euros en aquellos confusos días del año 2002. El museo también cuenta con un un buen número de paneles que muestran cómo funcionan las instituciones europeas.

  • Y contribuir al debate: ¿Europa sí... o no?

La Casa de la Historia Europea expone el Premio Nobel de la Paz original que la UE recibió en 2012. Pero no todo son alabanzas: los visitantes también pueden encontrar una gran bandera griega con un OXI (no) pintado en rojo, en contra de las condiciones del rescate en el referéndum de 2015, e insignias de las campañas de 'leave’ y ‘remain’ llevadas a cabo en Reino Unido antes de la votación del Brexit.