Cine: Cannes enfoca hacia el Este

Artículo publicado el 17 de Mayo de 2006
Artículo publicado el 17 de Mayo de 2006

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Tras la ola de cine oriental que dominó las ediciones de los noventa, la sureña villa de Cannes llenará las salas de su prestigioso festival con producciones polacas, rumanas, húngaras, rusas o lituanas.

La mayoría de ellas han sido dirigidas por una nueva generación de jóvenes directores que irrumpe con fuerza en el panorama cinematográfico europeo. Prometen, y habrá que seguirles la pista muy de cerca.

Un cine de tradición vanguardista

El cine producido en Europa oriental se ha caracterizado siempre por ser un cine muy intelectual y plagado de símbolos. Ligado a corrientes y pensamientos de vanguardia, suele ser contador de historias sociales y cotidianas. Los grandes aficionados recordarán las impactantes escenas del motín a bordo de El Acorazado Potemkin, la magistral película de Sergei Eisenstein, reflejo de la Revolución que, a pesar de su carácter propagandístico, sentó las bases del cine contemporáneo. El cine del Este ha evolucionado mucho desde entonces. Sin embargo, y debido a los escasos recursos económicos, las películas producidas allí no gozan de toda la difusión que deberían.

“Una Cierta Mirada” al Este

Hasta las mismas entrañas del Festival llega esta ola procedente del Este: y es que hasta el jurado de la sección de cortometrajes lo preside Andreï Konchalovsky, realizador ruso, y lo integra entre otros Zbigniew Preisner, compositor polaco. A destacar la sección “Una cierta mirada”: una alternativa a la competición que permite a los jóvenes cineastas estrenarse en la sección oficial. Este año participan 22 películas procedentes de 20 países; el premio el año pasado fue a parar a las manos del director rumano Cristi Puiu por su tercera obra La muerte del Señor Lazarescu.

En la presente edición, el filme polaco Zodzysku y la rumana The Way I Spent the End of the World optan al mismo galardón. La polaca está entre las favoritas: se trata de un melodrama que cuenta la historia de un chaval de 19 años, enamorado de una inmigrante ilegal, madre y treintañera, y en el que se refleja una “Polonia de contrastes”, como ha declarado su realizador, Slawomir Fabicki, natural de Lodz. “Es la primera vez que trabajo sin guión. Busqué la manera de representar en el escenario con los actores y la cámara. Si algo no iba bien, si miraba en mis notas y los temas que había planeado no aparecían, cambiábamos el escenario y los planes completamente. Abandoné algunos diálogos, añadí algo en plató…”. La película promete ser un ejemplo de frescura creativa.

¡Paso a los nuevos Zares!

El cine ruso acaparará también una gran cantidad de miradas por ser “la cinematografía que más desarrollo experimenta hoy en el mundo”, en palabras de Renat Davletyarov, director de la sección “Todas las cinematografías del mundo”. Israel, Singapur, Suiza, Venezuela, Túnez y Chile acompañarán a Rusia en esta segunda edición de una iniciativa que trata de ilustrar la diversidad del cine mundial.

La jornada rusa tendrá lugar los días 19 y 20 de mayo y se celebrará en cuatro tandas: se proyectarán tres largometrajes y una cuarta proyección irá dedicada a cortometrajes rusos. A pesar de que la creación rusa siempre tuvo una importancia vital desde el nacimiento del cine hasta nuestros días, el propio Davletyarov aclaró: “hasta hace poco, el cine ruso ha vivido una ausencia de grandes películas”. Puede ser ésta la ocasión para descubrir nuevos Zares del cine como en su día lo fueron Eisenstein, Bodrov o Tarkovski. Siendo este último un completo desconocido, desbancó a directores como Godard, Kubrick o Passolini en la edición de 1962 del Festival con su obra La Infancia de Iván, labrándose desde entonces un nombre entre los grandes maestros del cine.

Europa confirma su estilo

Tanto del Este como del Oeste, Europa es la gran protagonista de esta 59ª edición del Festival. Realizadores consagrados como Almodóvar, Kaurismäki, Loach o Moretti, refuerzan si cabe aun más una presencia en la que la Comisión europea ha tenido mucho que ver. Gracias al programa MEDIA, 17 largometrajes han sido financiados con ayuda de los fondos comunitarios. “Estamos sin duda ante una gran cosecha”, ha declarado la Comisaria europea responsable de los medios de comunicación, Viviane Reding. Aun así, la representación del cine europeo es todavía floja fuera de sus fronteras (12% del mercado australiano, 8,3% del mercado turco, 6,7% del mercado ruso y 4,6% del estadounidense) lo que demuestra que Europa continúa haciendo un cine de calidad pero alejado de las imposiciones del mercado cinematográfico.