Cine de buen rollo

Artículo publicado el 21 de Marzo de 2007
Artículo publicado el 21 de Marzo de 2007

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How happy is the blameless vestal's lot!/ The world forgetting, by the world forgot./ Eternal sunshine of the spotless mind! (“¡Cuán feliz es el destino de la inocente vestal! / Olvidado el mundo, por el mundo olvidada. / ¡Eterno sol de la inmaculada mente!), etcétera.

En este poema de Alexander Pope, poeta inglés de principios del siglo XVIII, se inspira el título de la película The Eternal Sunshine of the Spotless Mind. Son los versos que cita Kirsten Dunst (la María Antonieta de Sofía Coppola) cuando está a punto de (volver a) enamorarse… del médico que le había borrado la memoria (para escapar de las iras de su mujer) en la película ¡Olvídate de mí!. Los puntos fuertes de la película de Michel Gondry son un sorprendente Jim Carrey y su muy poético título. Casi siempre “traicionado” por las traducciones, no obstante.

En italiano optaron por un comercialísimo Se mi lasci ti cancello (“Si me dejas, te borro”). Pero ni siquiera los alemanes, a pesar de su tradición romántica, han sabido conservar la poesía del original en su edulcorado Vergiss mein nicht (“No me olvides”), que también corresponde al nombre de una flor: el Nomeolvides

En cuanto a los polacos, por su parte, han empleado Zakochana bez pamici, que significa, literalmente, “Enamorado sin memoria”. En Francia, en cambio, país de origen del director, se ha conservado el título original: incroyable! Pero para el mercado francófono canadiense se desempolvó inexplicablemente la canción de Yves Montand, Du soleil plein la tête (“La cabeza llena de sol”, o más bien “De buen rollo”). ¿Será posible que el sunshine de Pope haya calentado tanto la cabeza de los traductores?

Miércoles que viene: el mito del French Lover: ¿realidad o ficción?