Clase especiales para niños inmigrantes en Italia ¿Vuelven las leyes raciales?

Artículo publicado el 15 de Octubre de 2008
Artículo publicado el 15 de Octubre de 2008
Roma, 15 de octubre de 2008. Con 256 votos a favor y 246 en contra, se ha iniciado la aprobación de una Ley, propuesta por la Liga Norte, para instaurar clases especiales para niños inmigrantes, definidas como ‘clases de integración’. Opinión de un miembro de la oenegé contra la discriminación Everyone

La ‘clases de integración’ estarán reservadas para los alumnos extranjeros que no superen los exámenes previstos para las clases ordinarias. Se trata de un hecho que no hay que infravalorar: es la materialización -por parte de las instituciones italianas- de ideologías delirantes, de molde racista y xenófobo, que hasta hace poco tiempo pertenecían al ámbito neonazi o a los nostálgicos de los tiempos de las leyes raciales. 

"Esta Ley es la materialización de ideologías delirantes, de molde racista y xenófobo, que pertenecían al ámbito neonazi"

Durante el debate parlamentario, el portavoz de la Liga Norte, Roberto Cota, inspirado por Umberto Bossi, a su lado, justificaba así la propuesta: evitar inscribir a niños extranjeros después del 31 de diciembre para no bloquear el desarrollo del programa, crear las clases puente o de integración, impidiendo así el "retraso” de los niños extranjeros frente a los arios... perdón, italianos. En fin, invirtiendo los términos del problema real, vigilar que el número de extranjeros en una clase sea proporcional al de italianos para evitar que se creen clases en las que "para nuestros alumnos italianos, evidentemente, ya no quedaría sitio".

¿Clases para extranjeros como en los regímenes raciales?

Clases judías estatales y clases para extranjeros fueron instauradas por el régimen nazi, así como se definió un porcentaje máximo de estudiantes ‘no arios’, fijada entonces en el 1,50% por el Decreto contra la superpoblación de las escuelas alemanas. "La propaganda es un arte", dijo el propio Goebbels, "no tiene ninguna importancia si dice o no la verdad". Y, en efecto, hoy Bossi, disfrazado de Cota, dice: "Las clases de integración son un instrumento para garantizar la inclusión, sirven para prevenir el racismo y para conseguir una integración real". Está claro que Italia se hunde cada vez más en el lodo del odio racial y de manera cada vez más despreciable. Como ocurría durante los regímenes de Mussolini y Hitler, se ha derrumbado incluso un mito considerado siempre inviolable: la integridad de la infancia. Basta con visitar un campamento gitano para comprender cómo la intolerancia ha convertido a las autoridades y a gran parte del pueblo italiano en insensibles, más aún, en crueles frente a las etnias desfavorecidas. Las ‘clases para extranjeros’, si al final se hacen realidad, destruirán la cultura de la tolerancia, volviendo cada vez más sólidas las bases de la ideología racista: de los pogromos institucionales se pasaría muy pronto a la afirmación de una auténtica y propia ‘cultura de la raza’, principio del fin de una democracia y de una sociedad basada en los derechos humanos y civiles.