Clermont-Ferrand, derecha en paradero desconocido

Artículo publicado el 17 de Febrero de 2009
Artículo publicado el 17 de Febrero de 2009
¿Cuál es el cómo y el por qué de la persistente hegemonía socialista los últimos 60 años en la ciudad francesa? Examinamos sus retos para el siglo XXI

El ayuntamiento de Clermont-Ferrand ha sido un feudo de la izquierda desde la Liberación de Francia en 1944, con la elección de tres alcaldes. El antiguo operario manual y gran miembro de la Resistencia Gabriel Montpied fue reelegido cinco veces (1944-1976). La gestión de la ciudad del profesor universitario Roger Quilliot, con fama de mirar por el dinero, se correspondió con un periodo de tensión social (1973 -1997), que abarcó quince años de recortes de plantilla en Michelin. El alcalde actual, Serge Godard, fue elegido por tercera vez en marzo de 2008. Puede que sus habitantes confíen en los socialistas y su manejo de las cosas, pero la abstención se ha incrementado de forma gradual.

©Ezequiel Scagnetti/ ezequiel-scagnetti.com

¿Qué tiene Clermont de socialista?

Las políticas urbanísticas de izquierda son fuente de satisfacción para el conjunto de la población. Las políticas de viviendas sociales y transporte han tomado la iniciativa fomentando la mezcla social, con la que comunidades se abren en vez de convertirse en guetos, lo que ha marcado profundamente a Clermont-Ferrand, según Pascal Genet, delegado del alcalde en la zona de Montferrand.

©Ezequiel Scagnetti/ ezequiel-scagnetti.comEl teniente de alcalde, Alain Martinet, dice que son tres cosas las que han hecho de Clermont una ciudad satisfecha de sí misma y muy unida: el 20% obligatorio de viviendas sociales, la rehabilitación de las urbanizaciones de Michelin y la introducción del tranvía. Estas políticas prioritarias fueron una opción clara de la izquierda para hacer frente a la crisis del empleo y preservar la armonía de la ciudad, afirman tanto Martinet como Genet. La gestión apaciguada de la pérdida de 10.000 empleos en Michelin fue toda una proeza. El coste fue en parte compensado con inversiones a largo plazo en infraestructuras. Las inversiones en hospitales y en la emblemática Place de Jaude eran necesidades largo tiempo pospuestas. La estrategia dio resultados en 2006, Clermont-Ferrand fue señalada como una de las mejores ciudades francesas para vivir.

Cómo lo hizo la izquierda

©Copeau/ FlickrEl comportamiento electoral está determinado por la topografía de la zona de Puy-de-Dôme y las características socioeconómicas de la ciudad. Situado en antiguas zonas industriales y mineras en una región en gran medida rural, el tejido económico de Clermont se compone de pequeñas industrias subcontratistas y el gigante de fabricación de neumáticos Michelin, lo que supone una sólida fuente de votos de clase trabajadora tradicionalmente de izquierdas. De forma paralela, el ayuntamiento mantuvo su apoyo financiero al entablado comunitario local que abarca a más de 3.000 asociaciones, una cifra impresionante para una ciudad con una población de 140.000 habitantes. Este entablado también sirve de cantera de jóvenes promesas para las listas electorales así como de futuros votantes.

Para Alain Martinet, esta asociación a largo plazo supone la base fundamental de la popularidad local de la izquierda. La división entre las dos universidades de Clermont, La Universidad de Auvernia (economía, medicina) yla Universidad Blaise Pascal (humanidades y un activo baluarte de la izquierda), también ha proporcionado un fértil campo de cultivo para el activismo político entre la inmensa población de estudiantes de Clermont.

¿Dónde se ha metido la derecha?

¿Proporciona la base de la izquierda aún una fuente fresca de nuevas ideas para el futuro de la ciudad? Lo que resulta crucial según Alain Martinet, es que la izquierda ha adaptado y renovado su equipo y sus programas a tiempo. Su historial de superación de crisis se corresponde con el carácter sensato de Auvernia.

Clermont tiene una imagen remota y anticuada según la oposición

Sin embargo, la oposición subraya la imagen remota y anticuada de Clermont. Sus críticas se ciñen constantemente a que Clermont siga siendo una ciudad pequeña y a la tendencia al despoblamiento, debida a la “falta de ambición urbana” de la izquierda y a las políticas de apoyo a la clase trabajadora. Franck Chignier-Riboulon, decano de geografía en la Universidad Blaise-Pascal, atribuye la satisfacción de los habitantes de Clermont respecto a su ciudad al atavismo de Auvernia. Los jóvenes militantes socialistas Hervé Challeil y Simon Mandeville se apuran en señalar las medidas del ayuntamiento de la ciudad para fomentar la imagen de la ciudad, desarrollando la oferta cultural para atraer y retener familias y jóvenes profesionales, o promoviendo el equipo de rugby ASM Clermont Auvergne.

©destempsanciens/ Flickr

“Resulta insuficiente”, afirma la oposición. Según Blandine Rocca, ayudante del parlamentario europeo Jean-Pierre Audy del UMP y miembro de la ejecutiva nacional de sus juventudes Jeunes Populaires, la alternativa firme de la derecha es una estrategia de desarrollo urbano que transforme Clermont en una ciudad verde. Quieren invertir en infraestructuras de transporte, que hagan de Clermont un lugar de atracción de fácil acceso, que se reafirme entre sus vecinos más dinámicos. Para Rocca, así como para los jóvenes y actives militantes de Jeunes Populaires Boris Wrona y Charles Beudin, la oposición no ha logrado transmitir su mensaje debido a la falta de un liderazgo continúo y coherente. La UMP no ha logrado establecerse a nivel de base ni motivar a los miembros de la comunidad para que se sumen a sus listas electorales. Aún reconociendo esto, su deseo de una alternativa permanece intacto.

Las divisiones se extienden

Los debates de las elecciones al Parlamento Europeo también reproducen la línea divisoria local entre la derecha y la izquierda. Serge Godard se opuso a la constitución europea en 2005 mientras que Blandine Rocca sostiene que Europa resulta demasiado remota para el electorado local. Ambos lados están afilando sus herramientas de campaña para evitar una baja participación en junio. Mientras que la UMP presentará los aspectos positivos de una UE “enriquecedora”, los jóvenes militantes socialistas ya han comenzado a hacer campaña por una “Europa social”, por ejemplo por un salario mínimo europeo.

Clermont ha de recurrir más a Europa para su desarrollo futuro

Pero ambos reconocen que Clermont ha de recurrir más a Europa para su desarrollo futuro. Su reto para el siglo XXI es inventar una nueva historia de sí misma, construir sobre la imagen serena a la que ha dado forma su ala izquierda y, sin embargo, dar respuesta a sus deficiencias políticas. En una ciudad que ha sido un obstinado feudo socialista, ¿quién dará paso a la transición, la derecha o la izquierda?

Agradecimiento especial a Nicolas Tufféry de cafebabel.com Clermont Ferrand