Comercio justo con la ‘Iniciativa Sukuma' en Alemania

Artículo publicado el 17 de Marzo de 2009
Artículo publicado el 17 de Marzo de 2009

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¿Qué tienen que ver los teléfonos móviles con la guerra en el Congo? ¿Por qué pensamos en Starbucks antes que en Colombia cuando hablamos de café? La iniciativa Sukuma, basada en Alemania, está haciendo una campaña a nivel europeo para hacer cumplir los objetivos de los países en desarrollo establecidos por la ONU

La iniciativa Sukuma, fundada en Alemania en 2007, está realizando una labor importante con su trabajo a favor del comercio justo. El equipo está recibiendo candidaturas para un premio a la mejor película europea, el famoso Sukuma Millennium Award, para anuncios cortos y comerciales informativos que se enfoquen en el tema de la pobreza global y objetivos de desarrollo.

Película con café

©Tau Méndez HernándezEl fundador, residente en Berlín, Sascha Kolek, sujeta una taza de café de comercio justo en la oficina de Oxfam, una oenegé internacional basada en el barrio de Prenzlauer Berg en Berlín. “Nos gustaría aclarar qué queremos decir con ser creativo”, dice Sascha. “Para nosotros es importante que nuestro mensaje llegue a la gente en su vida cotidiana”. “El éxito empezó tras nuestro primer anuncio. Nos llegaban películas de diferentes países europeos, hicimos contactos en Luxemburgo y aquí en Alemania, y todo empezó a adquirir velocidad”, recuerda mientras toma otro sorbo de café antes de reclinarse y soltar una carcajada.

El último ganador del premio Sukuma lo recibió un anuncio que no se centra solo en el café, sino que cuenta a los consumidores la historia detrás de esta bebida diaria. “Más del 94% del precio de un paquete de café va dirigido a los establecimientos tostadores y a sus trabajadores en el norte. Menos del 6% va hacia los agricultores en el sur”. El lema de Sukuma es 'Compramos más que pensamos’. Las condiciones de producción de las mercancías deberían ser más claras. “Solo te enseñan una parte del producto en su anuncio, mientras que la otra la esconden. El consumidor necesita más información para poder tomar mejores decisiones. Dónde puedes informarte sobre la elaboración de un producto, por ejemplo”.

©Tau

Revolución en el comercio justo

©taz.deEntra Franziska Humbert, la ‘experta en café’ de Oxfam Berlín. Oxfam Berlín es una organización que apoya Sukuma. “La gente se informa más, por lo que podemos decir que la consciencia del consumidor ha cambiado. También lo puedes ver por la manera que las grandes compañías están reaccionando: hay comercio justo en las cadenas Lidl, Tchibo, Jacobs y Dan Frosch. Algo está ocurriendo”. Tal vez Franziska tenga razón. Puedo ver con mis propios ojos que en las tiendas adyacentes berlinesas se está produciendo una revolución en los establecimientos donde se venden productos de comercio justo. Hay zumo de naranja, chocolate, balones de fútbol y ropa, todo de comercio justo. Un anciano acaba de comprar una bufanda de comercio justo en la tienda de Oxfam en Schönhauser Allee, uno de los principales centros comerciales berlineses. “Compro aquí porque cada vez que vengo encuentro una ganga. Los artículos son bonitos y baratos, y lo más importante es que aporto mi granito de arena”, nos cuenta.

Una señora comprando en una tienda de alimentos naturales en Voigtstrasse, en el barrio berlinés de Friedrichshain, se puede considerar como una ciudadana convertida al comercio justo. Tiene en la mano un paquete de café en grano alemán tazpresso. El diario de izquierdas berlinés Tageszeitung (o taz), creó este café de mezcla africano en colaboración con la empresa alemana de comercio justo GEPA. Su objetivo era el de promover la causa del comercio justo internacional, no solo algo que tomar mientras se lee el periódico. “Es un poco más caro pero tras establecer mis preferencias, compro productos de comercio justo, incluso si esto significa comprar menos en total”.

La empresa alemana GEPA confirma que los productos de comercio justo y de origen ético no son solo más populares entre los fanáticos de caridad y de comida sana. La participación del mercado en productos de comercio justo es de alrededor un 1%, el cual está continuamente creciendo. Por ejemplo, el volumen de ventas de productos de comercio justo se ha duplicado en dos años, entre 2005 y 2007 (según información de DAWS y un estudio de GEPA en 2007). Está claro que el hecho de que las tasas de crecimiento de ventas se cuenten en cifras de dos dígitos en Inglaterra, Suiza y Holanda está vinculado a un sistema bien organizado, según el cual las tiendas que venden mercancías de descuentos hacen accesibles productos de comercio justo a un ámbito de gente más amplio.

 ©berlinerbohne.deLas iniciativas privadas alemanas están apoyando más la comercialización de los productos de comercio justo, lo contrario que ocurre en otros países europeos donde existen más estructuras en el país y una mayor red de vendedores. Por eso existe una única marca de café en la capital alemana desde 2006, la ‘Berliner Bohne’, o al menos esto es lo que el senado de Berlín está difundiendo. La iniciativa Sukuma es la protagonista heroica por defender la causa de productos de comercio justo en Alemania del Este. El consumo de productos de comercio justo en estos Estados es menor comparada con el rico sur de Alemania, por ejemplo. Por ello, el proyecto Sukuma ha sido fomentado por la UE gracias a numerosas subvenciones. “En aquel tiempo los incentivos eran alrededor de 3.000 o 4.000 euros, lo que hizo que nuestra motivación aumentara aún más”, recuerda Sascha.

El rol de la UE

©sukuma.netEntonces, ¿qué es lo que está haciendo la UE para promocionar productos de comercio justo? Por primera vez, se están integrando iniciativas de oenegés en legislaciones para políticas de desarrollo en el marco del Acuerdo de Cotonou, el cual regula las relaciones de comercio entre la UE y los países en desarrollo. Franzisca y Sascha lo ven como un paso positivo hacia la dirección correcta. A partir de ahora, el caso está en vender al mínimo precio y gradualmente disminuir los altos impuestos de importación. “Actualmente, Bélgica y Francia se están esforzando para establecer la noción de comercio justo en pautas legales y claras, y esto es simplemente el comienzo”, nos dice Franziska. Todavía queda ver cómo el comercio justo es adoptado en las próximas legislaciones de la UE, que debería aplicarse tanto al mercado global como a las compras diarias. Viva el mercado, pero el mercado justo.