Cómo buscar el Santo Grial a una hora de Londres

Artículo publicado el 17 de Septiembre de 2009
Artículo publicado el 17 de Septiembre de 2009
Aprovechando la salida del próximo libro de Dan Brown, el autor del famoso El Código Da Vinci - El símbolo perdido, sobre la masonería-, seguimos la tradición de buscar el cáliz que Jesucristo utilizó durante la Última Cena. Según dicen, puede encontrarse en la 'misteriosa' ciudad inglesa de Hertford

Hertford es una población medieval plagada de edificios del siglo XV, que parece asimilar su identidad gracias al peso de su propia antigüedad. Cuando Hertford salía antes en las noticias solía ser por los logros de su equipo local de críquet. Todo ello cambió en 2004, cuando los hermanos Acheson, oriundos de esta población, declararon al periódico local que bajo la ciudad existía un laberinto de túneles secretos llenos de objetos preciosos, que eran empleados para rituales desconocidos.

En una carta al Vaticano, Tim Acheson firmó como ‘secretario del Consejo de Capellanes en nombre del gran preceptor de los Humildes Soldados de Cristo y del Templo de Salomón’. En inglés corriente, esto significa que representa a los caballeros templarios, de quienes se sospecha que escondieron el santo grial en un lugar secreto tras encontrarlo en Jerusalén durante las cruzadas. Se supone que los templarios desaparecieron el famoso viernes 13 de octubre de 1307, cuando el Papa los denunció por herejía y condenó al gran maestre de la orden a morir en la hoguera (lo normal, vaya). Cuatro templarios fueron encarcelados en el castillo de Hertford. Sin embargo, también se cuenta que algunos lograron escapar a su destino. En 2002, la Orden del Temple se registró oficialmente como oenegé, con el reconocimiento de las Naciones Unidas.  Buscar la copa de la que bebió Jesucristo durante la Última Cena se ha convertido en una afición universal a través de los siglos. ¿Por qué es tan importante encontrarla? Quizá pueda convertir el agua en vino o curar a los enfermos, quién sabe.

Cotilleo local

“No existe ningún tipo de prueba que sustente estos rumores”, sostiene la recepcionista de la oficina de turismo de Hertford. “Se dice que hay un túnel debajo de esta tienda, pero puedo asegurarle que no es cierto”. La susodicha tampoco puede aconsejarme ninguna ruta turística para visitantes interesados en la historia local y los caballeros templarios y se limita a darme un no por respuesta. ¿Tal vez podría recomendarme algún museo? “Si le interesa la Historia, podría echar un vistazo en la biblioteca”. Sin saberlo, la hostil recepcionista me indica el camino adecuado. Allí, la bibliotecaria local tiene muchos cotilleos que contarme. “En una ocasión, un habitante de aquí levantó la mano y dijo: ‘soy templario, sé lo de los túneles’ pero le hicieron callar muy pronto”, me cuenta. “Se cree que los túneles comienzan bajo el local Lussmans, propiedad de la familia Acheson. Se habló mucho del tema”.

Resulta extraño que la oficina de turismo se muestre tan reticente a aprovechar todo el interés despertado por la historia de esta población. En Escocia, por ejemplo, este hizo maravillas por la iglesia de Rosslyn, que fue salvada de un posible cierre tras el interés masivo despertado por el éxito de ventas El código da Vinci en 2006. La bibliotecaria está de acuerdo. “Estaban intentando atraer turistas a Hertford. Me imagino que sencillamente no querían que viniera gente dispuesta a excavar las calles. Vinieron muchos equipos de rodaje, sobre todo japoneses, y periodistas haciendo preguntas, pero el ayuntamiento restó importancia al asunto y no se pronunció al respecto”.

Ritos del grial

Foto: ©Naomi O'LearyThe Insider, web partidaria de una teoría conspiratoria, ofrece información sobre las vidrieras de la iglesia de St. Andrews en Hertford. Según cuentan, en una de ellas Jesús y María Magdalena se miran mutuamente de forma significativa y hay un báculo del que brotan nuevas hojas y ha sido interpretado como una representación de la teoría herética que afirma que Jesús tuvo herederos. Además, también aparece San Juan sosteniendo el mismísimo grial. Curiosamente, el nombre de dominio de The Insider está registrado a nombre de Tim Acheson. 

Cuando llamo a la iglesia de St. Andrews, los feligreses se encuentran tomando su café matutino, pero el guardián se muestra encantado de enseñarme la iglesia. Me señala un cáliz de oro en la ventana. En el asa de la copa figura el diminuto modelo de un templo. “Esa es Rosslyn, la iglesia escocesa mencionada en El código da Vinci. O eso dicen”.

Beckwiths es una tienda de antigüedades situada en el segundo edificio más antiguo de Hertford, que parece adecuadamente combado, como si fuera un inestable Victoria sponge, famoso bizcocho británico. En su interior, la tienda está atestada de objetos sospechosos. Un retrato de grandes dimensiones de un caballero medieval permanece apoyado contra la pared trasera y una selección de hermosas espadas está a la venta. Al fondo, descubro una escalera de caracol que lleva al subsuelo y en la que se lee: “prohibida la entrada en horas de oración o de lectura de las escrituras”. 

Si en alguna parte de Hertford se celebran ritos del grial, tiene que ser aquí. El propietario de la tienda es un entusiasta de la historia local y parece dichoso de hablar conmigo. “Sí que recibimos algunos cálices”, confiesa. “Los verdaderamente antiguos se venden en seguida”. Después contradice la información que recibí en la oficina de turismo. “Sí hay túneles, aunque la mayoría están bloqueados, probablemente por ser peligrosos. Unos amigos míos vivieron en West Street; ya vendieron su casa, pero bajo ella había un túnel”. (Foto: ©Naomi O'Leary)Por debajo de la escalera de caracol de su tienda hay un sótano que él mismo ha desenterrado. "Descubrimos un horno medieval allí mismo, escondido en la pared. Junto a él, encontramos guardado el zapato de un niño. Dicen que aquello tenía que ver con la buena suerte, que para conseguirla escondían un zapato. Se conoce que eso estaba relacionado con hacer pan. Sea como fuere, el zapato ha permanecido allí hasta que lo encontramos”. Parece que aquellos que buscan en Hertford intriga y misterio los hallarán sin duda.

Los emplazamientos más comentados del Santo Grial en Europa: 

Isla de Oak

Se rumorea que Henry St Clair, supuestamente un templario escocés, viajó a Nueva Escocia, donde escondió el grial en el llamado 'hoyo del dinero', descubierto en la isla de Oak en 1795. Las excavaciones descubrieron una tablilla de piedra, luego desaparecida, con un código tallado que explicaba la ubicación de tesoros enterrados.

La capilla de Rosslyn

La capilla de Rosslyn, en Escocia. Iglesia del siglo XV llena de tallas relacionadas con los caballeros templarios. Se cree que su diseño imita al del templo de Salomón en Jerusalén, donde los caballeros del Temple estuvieron durante las cruzadas. Esta iglesia fue además mencionada en El código da Vinci.

La catedral de Valencia

La Catedral de Valencia, en España. El santo cáliz allí guardado se fabricó en Palestina o Egipto entre el siglo IV a.C. y el I d.C. Supuestamente, San Pedro lo llevó hasta Roma. La primera mención de este cáliz como el recipiente en el que “Cristo Nuestro Señor consagró su sangre” data de 1134.

Nanteos Mansion

Nanteos Mansion, en Gales. En ella se encuentra la copa de Nanteos, un recipiente de madera con propiedades sanadoras. En el siglo XVIII se vendía como medicina el agua que previamente había sido depositada en ella. De entre los peregrinos que se acercaron a visitarla, podríamos mencionar a Thomas Wagner, Guy de Maupassant o Algernon Swinburne. En la actualidad, el emplazamiento de esta copa se mantiene en riguroso secreto.