Cómo esconder y disfrutar de dinero ilegal en sólo 6 pasos

Artículo publicado el 11 de Abril de 2016
Artículo publicado el 11 de Abril de 2016

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Los Papeles de Panamá han arrojado luz sobre actividades offshore sospechosas que están teniendo lugar en todo el mundo. Así es como los señores de la droga, los mafiosos, los dictadores y los políticos corruptos aprovechan los paraísos fiscales para blanquear su dinero.

Criminales, políticos corruptos y hombres de negocios, señores de la droga y mafiosos. Todos ellos blanquean dinero en paraísos fiscales para hacerse aún más ricos. Se cuelan entre resquicios legales y a través de trucos de contabilidad. Sin embargo, confían mucho en aquellos que facilitan los asuntos que llevan a cabo.

Una reciente filtración de una fuente anónima dentro del bufete de abogados panameño Mossack Fonseca ha permitido al mundo descubrir que personalidades aparentemente fiables tienen demonios dentro de sus armarios, escondidos en Panamá. Aunque solamente sean la punta del iceberg, los Papeles de Panamá han mostrado al mundo que nadie está a salvo de la vigilancia periodística. Da igual lo mucho que intenten cubrir sus huellas.

Así es como lo hacen:

1. Viajan a un paraíso fiscal como Belice, las Bahamas o Panamá. Estos países cuentan con unas estrictas leyes que protegen la confidencialidad del cliente. De hecho, para estos bancos es ilegal revelar información sobre sus clientes, aunque estén siendo investigados por evasión fiscal.

2. Abren una cuenta bancaria allí. Sí, las cuentas offshore tienen una dudosa reputación, sobre todo porque suelen usarse para evadir impuestos o blanquear dinero. Sin embargo, algunas personas las usan de forma legal porque allí consiguen mayores intereses.

3. Van a un bufete de abogados y crean una empresa fantasma. La mayoría de bufetes solamente exigen un pasaporte, un carné de conducir, un certificado de residencia o la referencia de algún banco. Una vez se firma todo el papeleo, la oficina del propio bufete podrá servir como dirección de la empresa fantasma, ya que sus leyes y regulaciones crean una capa protectora entre la empresa fantasma y el dueño real. Las empresas fantasma casi siempre tienen una dirección física en un paraíso fiscal, que suele usarse para guardar y mover dinero bajo un nombre corporativo. Esto permite que las pistas no conduzcan al dueño real.

4. Abren una cuenta bancaria para la empresa fantasma. Después de todo, ¿por qué esconder dinero en un paraíso fiscal si no puedes gastártelo? Hay un abanico de posibilidades entre las que elegir, como las Islas Caimán, Mónaco, Andorra o Suiza, que es la opción preferida.

5. Gastan el dinero en activos (bienes muebles). El dinero se disfraza de activos de esa empresa fantasma concreta. De forma que, si quieren comprar una casa nueva en su país pero no quieren que se relacione con ellos, ¡no hay problema! Simplemente mueven el dinero a la cuenta bancaria de la empresa fantasma y hacen la compra desde ahí. Las empresas necesitan activos, ¿no? Ahora, la casa pertenece a su nueva empresa fantasma y nadie sabe que es suya. Pueden hacer esto con casas, propiedades, coches, aviones, etc.

6. El bufete de abogados es el representante. Ellos actúan como una tapadera confidencial de la compañía y de todos sus activos, protegiéndolos de las leyes de sus propios países. Casi nunca revelan los nombres de sus clientes, y los ayudan a crear auténticas redes de empresas fantasma si el cliente tiene muchos activos que esconder. Si los clientes saben que están siendo investigados por las autoridades internacionales, en vez de eso pueden comprar una empresa "inactiva": antiguas empresas fantasma, hechas especialmente para que parezcan compañías consolidadas con trayectorias sólidas.