CÓMO PERCIBEN LA CRISIS LOS JÓVENES EUROPEOS

Artículo publicado el 22 de Mayo de 2014
Artículo publicado el 22 de Mayo de 2014

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Las elecciones europeas se acercan a pasos agigantados. Los candidatos a la presidencia de la Comisión proponen soluciones para luchar contra la crisis, pero ¿bastarán para convencer a los jóvenes? Desde Nu­rem­berg hasta Cra­co­via pasando por Koper, seis jóvenes europeos cuentan cómo viven la crisis en sus vidas cotidianas.

La cri­sis eco­nó­mi­ca y fi­nan­cie­ra co­men­zó a afec­tar a la Unión Eu­ro­pea en los años 2008-2009. Entre sus múl­ti­ples re­per­cu­sio­nes ha da­ña­do es­pe­cial­men­te el mer­ca­do la­bo­ral. Las em­pre­sas han des­pe­di­do a miles de tra­ba­ja­do­res para hacer fren­te a una de­man­da de­cre­cien­te. El au­men­to del des­em­pleo toca es­pe­cial­men­te a los jó­ve­nes: entre 2008 y 2013 la tasa de paro entre los jó­ve­nes me­no­res de 25 años de la unión Eu­ro­pea au­men­tó un 7,6 %, pa­san­do de 15,8 a 23,4 %. 

LOS PA­RA­DOS, EL "29º ES­TA­DO MIEM­BRO"

A unos días de las elec­cio­nes, los can­di­da­tos a la pre­si­den­cia de la Co­mi­sión eu­ro­pea li­dian por con­ven­cer a los elec­to­res. En la pri­me­ra pá­gi­na de sus pro­gra­mas: la lucha con­tra el des­em­pleo.

Mar­tin Schulz, can­di­dato de los so­cia­listas, ter­mi­nó su in­ter­ven­ción en un de­ba­te elec­to­ral te­le­vi­sa­do en Flo­ren­cia con la si­guien­te de­cla­ra­ción: "Haré es­pe­cial hin­ca­pié en la lucha con­tra el des­em­pleo en Eu­ro­pa, así como en la eva­sión fis­cal".

En lo que res­pec­ta al cen­tro-derecha, Jean-Clau­de Jun­cker de­cla­ró que "es­ta­mos en pe­rio­do de cre­ci­mien­to, el paro está ba­jan­do... Pero mien­tras siga exis­tien­do el 29º es­ta­do miem­bro, los des­em­plea­dos, la cri­sis no se habrá ter­mi­na­do".

Para Guy Ve­rhof­stadt, el can­di­dato de los li­berales, hay tres prio­ri­da­des en su cam­pa­ña elec­to­ral: "el em­pleo, el em­pleo y el em­pleo".

"Salir de la cri­sis, aca­bar con la aus­te­ri­dad e in­ver­tir en em­pleos ver­des" son los temas fun­da­men­ta­les para Ska Kel­ler y José Bové, can­di­datos de los Ver­des.   

Ale­xis Tsi­pras, ca­be­za de lista del Par­ti­do de la iz­quier­da eu­ro­pea, de­cla­ró en el plató de Fran­ce 24 que "sólo se podrá salir [de la cri­sis] fi­nan­cian­do in­ver­sio­nes que favorezcan el em­pleo y el cre­ci­mien­to". Para él, "hay que de­te­ner las po­lí­ti­cas de aus­te­ri­dad que han des­truido el sur de Eu­ro­pa".

"NOS REÍ­MOS POR NO LLO­RAR"

Para Viki, una aus­tria­ca de 25 años, es fácil en­con­trar tra­ba­jo en Aus­tria en com­pa­ra­ción con el resto de paí­ses eu­ro­peos. La tasa de paro na­cio­nal se en­cuen­tra entre las más bajas de la UE: a prin­ci­pios de 2014 as­cen­día a ape­nas un 4,9 %.

"Claro que sien­to la cri­sis. Estoy en paro desde casi un año y tam­bién tardé mucho en en­con­trar mi tra­ba­jo pre­ce­den­te" se queja Rok, un es­lo­veno de 30 años.

Dora, una hún­ga­ra de 26 años, afir­ma que oye a mucha gente que­jar­se de las re­per­cu­sio­nes de la cri­sis. "Per­so­nal­men­te no sien­to la cri­sis y he te­ni­do va­rios tra­ba­jos di­fe­ren­tes. Pero no re­pre­sen­to a la ver­da­de­ra hún­ga­ra por ex­ce­len­cia: acabo de pasar cinco años vi­vien­do en el ex­tran­je­ro y hablo va­rios idio­mas", ma­ti­za.

En Croa­cia, "un pa­ra­do re­ci­be 50 euros al mes. Es un poco como con los Monty Pyt­hon: te ríes por no llo­rar", de­cla­ra Je­lena, una croa­ta de 25 años. 

El con­tex­to es im­por­tan­te

Al­gu­nos de los jó­ve­nes en­tre­vis­ta­dos re­co­no­cen que su si­tua­ción fa­mi­liar les ha per­mi­ti­do se­guir una tra­yec­to­ria di­fe­ren­te de la de la ma­yo­ría de los jó­ve­nes de su país.

"Gra­cias a mis es­tan­cias en el ex­tran­je­ro he po­di­do desa­rro­llar ca­pa­ci­da­des que otros no tie­nen. Ade­más, he te­ni­do la opor­tu­ni­dad de es­tu­diar en es­cue­las de re­nom­bre y de ir a la uni­ver­si­dad. Todo de­pen­de del nivel de es­tu­dios y de las re­la­cio­nes que tiene cada uno", de­cla­ra Dora.

Viki pien­sa que todo de­pen­de de los ám­bi­tos pro­fe­sio­na­les, ya que en cier­tas pro­fe­sio­nes hay menos opor­tu­ni­da­des de em­pleo que en otras. "El con­tex­to so­cial, los co­no­ci­mien­tos lingüís­ti­cos y el nivel de es­co­la­ri­dad tam­bién desem­pe­ñan un papel im­por­tan­te", añade.

Phi­lipp, un ale­mán de 28 años, no sien­te la cri­sis: "No, estoy sa­tis­fe­cho con mi si­tua­ción. […] Es com­pli­ca­do en­con­trar un tra­ba­jo bien pa­ga­do, sí, pero en ge­ne­ral, me va bien".

SA­LA­RIO MÍ­NI­MO A LA BAJA

Rok vive en Koper, una ciu­dad cos­te­ra es­lo­ve­na cuya ac­ti­vi­dad eco­nó­mi­ca de­pen­de en gran parte del puer­to. Ac­tual­men­te per­ci­be 250 euros al mes de sub­si­dio por des­em­pleo. Sin em­bar­go, acaba de en­con­trar tra­ba­jo como ges­tor de pro­yec­tos para un pro­yec­to eu­ro­peo que du­ra­rá cua­tro meses. Re­ci­bi­rá el sa­la­rio mí­ni­mo, es decir, unos 600 euros al mes.

"Tengo la im­pre­sión de que la si­tua­ción me­jo­ra len­ta­men­te y no gra­cias a los di­ri­gen­tes po­lí­ti­cos, sino a la eco­no­mía, qui­zás", afir­ma. En Croa­cia la si­tua­ción es aún más pre­ca­ria. "Un joven di­plo­ma­do re­ci­be un sa­la­rio de 250 euros al mes, pero le ga­ran­ti­zan un pues­to de un año. Es im­po­si­ble vivir con un sa­la­rio se­me­jan­te, salvo si si­gues vi­vien­do en casa de tus pa­dres", de­cla­ra Je­lena. Como mues­tra el mapa de Eu­ro­stat, no todos los es­ta­dos miem­bros se en­cuen­tran en la misma si­tua­ción. El im­por­te del sa­la­rio mí­ni­mo varía con­si­de­ra­ble­men­te entre los dis­tin­tos paí­ses eu­ro­peos y va desde 158 euros bru­tos al mes en Bul­ga­ria hasta 1874 en Lu­xem­bur­go, o sea, 12 veces más. Seis paí­ses no tie­nen to­da­vía un sa­la­rio mí­ni­mo: Ale­ma­nia, Aus­tria, Chi­pre, Fin­lan­dia, Ita­lia y Sue­cia.

Los tes­ti­mo­nios de este ar­tícu­lo pro­vie­nen de en­tre­vis­tas con siete jó­ve­nes eu­ro­peos de entre 25 y 30 años rea­li­za­das entre el 21 de marzo y el 5 de abril. Los jó­ve­nes vie­nen de 6 es­ta­dos miem­bros de la Unión Eu­ro­pea: Ale­ma­nia, Aus­tria, Croa­cia, Hun­gría, Re­pú­bli­ca Checa y Es­lo­ve­nia.