¿Cómo viven las jóvenes en georgia?

Artículo publicado el 18 de Octubre de 2013
Artículo publicado el 18 de Octubre de 2013

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Crecer en un país postsoviético es complicado porque mucha gente se comporta como si el tiempo no avanzara. Muchos de mis familiares creen que las mujeres no deberían tener los mismos derechos que los hombres, y aunque puede que las cosas hayan mejorado un poco desde los 90, todavía es muy difícil ser una mujer en Georgia porque el contexto hace que sea difícil poder expresarse.

Como mujer joven me siento obligada a hablar sobre  la situación que afrontan las jóvenes en mi país, sobre cómo los hombres tratan a las mujeres y sobre mi propia experiencia como mujer joven en Georgia.

En Georgia tenemos muchas tradiciones que reducen el potencial de las mujeres como personas. Los hombres creen que las mujeres deberían quedarse en casa cocinando, cuidando de los hijos o limpiando. Además, los hombres creen que tienen derecho a maltratar a sus mujeres y que nadie puede reprobárselo. Por ese motivo hay muy pocas quejas por violencia doméstica en las familias. La gente cree que no es cosa suya proteger a las inocentes esposas  de sus agresivos maridos. Las víctimas de malos tratos están deprimidas y sus hijos, que lo ven y lo oyen todo, crecen siendo agresivos.

En segundo lugar, la mayoría de las mujeres georgianas están desempleadas y dependen de sus maridos o de sus padres. Me gustaría dar un ejemplo de mi propia experiencia. Después de que mis padres se divorciaran, nuestra familia, que está formada por cuatro personas –mi madre, mi abuela, mi hermano pequeño y yo− no tenía ingresos. Es importante señalar que ni mi madre ni mi abuela quieren trabajar. Por desgracia, como soy joven, no puedo quejarme de su decisión. Mi padre empezó a trabajar hace poco y nos ayuda a mi hermano y a mí, pero aún no sé cómo nos las arreglamos para sobrevivir. Mi madre siempre ha dependido de otros miembros de la familia porque solo tiene un año de experiencia laboral y, a pesar de los problemas que ha atravesado nuestra familia, nunca ha contribuido a los ingresos familiares.

Sin embargo, muchas mujeres no trabajan porque sus familias o sus maridos no lo permiten. A menudo los hombres son celosos y no quieren que sus esposas estén cerca de otros hombres. Por supuesto que hay excepciones, y estoy orgullosa de poder decir que tengo como ejemplo a mujeres fuertes que han trabajado para tener éxito en la vida. Una de ellas es mi tía Manana, que tiene una familia cariñosa y adora su trabajo. No tiene problemas en su familia y su marido es comprensivo. Me he hecho mayor viéndola estudiar y trabajar duro. Manana lo hizo todo ella misma sin ayuda de nadie. Quiero tener éxito como ella porque es una de las pocas mujeres independientes en Georgia.

Soy una chica georgiana de 18 años y siempre he sido independiente. Mis padres siempre han tenido una buena actitud ante mis acciones y saben que no quiero depender de nadie. Mi primer trabajo fue en el “fondo de desarrollo de los medios sociales”, donde trabajé como bloguera. Solo tenía 15 años y no cobraba, pero quería tener una buena experiencia. Desde entonces, he trabajado para varias organizaciones. Una de ellas es la organización no gubernamental “Akhalgazrduli Initsiativa - Chaerte” (Iniciativa Juvenil – Participa), en la que estuve en 2012. Llevamos a cabo varios proyectos y recibí mi primer sueldo en julio. Me sentí muy bien por tener mi propio dinero y desde entonces me da vergüenza pedirle dinero a mi padre.

Me encanta escribir. Cuando tenía 12 años, empecé a escribir historias de amor. Cuando tenía 14 descubrí el mundo de los blogs y soy bloguera desde entonces. Mi familia me apoya mucho. Leen todas mis publicaciones, mi padre incluso me consiguió mi propio dominio. Hablan sobre mis publicaciones y las discuten con sus amigos y parientes. En la actualidad estudio psicología y ciencias políticas en la Universidad Estatal de Tiflis, con la esperanza de tener éxito en la vida y ser independiente. Mi sueño es tener un piso y vivir sola. Quiero seguir escribiendo en mi blog acerca de la gente y la sociedad en mi país, y también espero seguir escribiendo en inglés para que las personas de fuera entiendan los matices de la cultura georgiana y los acontecimientos de la vida diaria.